domingo, mayo 3, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•SOS de la iglesia
•¡Paguen el diezmo!
•Llamado del Cardenal

Luis Velázquez
12 de enero de 2021


UNO. SOS de la iglesia

La iglesia católica y apostólica lanzó el primer SOS. En medio del desastre epidemiológico, extiende la mano para que, porfis, por misericordia y piedad, los feligreses cubran el diezmo.
Sin oficiar misas ni rezar el rosario en las tardes para la limosnita, sin bautizos, comuniones y bodas, igual que los meseros en el crucero tendiendo la mano para una plegaria monetaria, unos centavitos, la cúpula eclesiástica del país, los Ministros de Dios, están sufriendo y padeciendo el infierno.
Peor todavía: en el rincón más arrinconado del infierno, allí donde ninguna esperanza hay para escalar al purgatorio, pagar penas y alcanzar la liberación.

DOS. Terrible recesión

Es un llamado dramático. La iglesia, de manera fundamental, vive de la limosna. Claro, ha establecido cuotas por los servicios. En uno que otro lado tienen escuelas para avenirse de recursos.
Pero cuando llevamos once meses en cuarentena, y cuando el COVID adquiere nueva cepa en el Reino Unido y deja, en un dos por tres, más de ochenta mil muertos y tres millones de contagiados, entonces, ninguna esperanza existe para la redención sanitaria.
La recesión, en uno de los momentos estelares. Cierre de negocios, empresas y changarros. Desempleo galopante. La iglesia convocando a la feligresía a cubrir el diezmo, o lo que cada uno pueda.

TRES. Pareja jarocha pidiendo limosna

El fin de semana, el Cardenal Carlos Aguiar Retes habló al corazón de los feligreses esperando milagros.
En la esquina del crucero jarocho, un hombre de unos sesenta años sigue con la mano tendida para «una caridad por el amor de Dios».
Compite con otros colegas. Pero también, con una pareja vestidos de jarochos que en cada alto bailan tantito, tantito «La bamba» con música grabada en un cassette y luego enseguida, un minuto después quizá, extienden el sombrerito para que el conductor deposite unos centavitos.

CUATRO. República de mendigos

Sabrán los políticos de la 4T, PAN y PRI en el pandero nacional la solución salomónica que pudieran dar de aquí a cuando el infierno se recrudezca más, y como en la novela «La peste», de Albert Camus, los hombres peleen en el basurero con las ratas por un mendrugo.
O como en Estados Unidos, con la recesión de 1930 (diez años que durara), el país se convierta en una república de mendigos y pordioseros.
Y ni modo de repetir la estrofa célebre de Winston Churchill de que solo podía ofrecer a la población «sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor».

CINCO. Demasiados estragos

Muchos estragos ha causado y seguirá el COVID. En la iglesia, por ejemplo, diez sacerdotes que han fallecido. Muchos, contagiados, encerrados en casa. Monjas también. Igual el resto del mundo.
Pero, bueno, hay quienes se divierten. El Cardenal Juan Sandoval Iñiguez reveló que con un tecito se cura la pandemia. Luego, la actriz Paty Navidad secundó y dijo que con un tecito, pero siempre y cuando sea de guayaba, pues tal cual sanaron unos familiares. Y Twitter que la bloquea.

SEIS. Vivir como los monjes

Hora, pues, de la solidaridad humana. Tarea, por ejemplo, de los ricos, las doscientas familias enriquecidas de la nación, para extender la mano a la iglesia.
Hora, también de la austeridad franciscana y de vivir como los monjes, en una vida cien por ciento sencilla, modesta y humilde.
El COVID ha empobrecido a todos. Hasta a los ricos, vaya.

Expediente 2021

Nerviosos en palacio

Luis Velázquez

12 de enero de 2021

Hay nerviosismo en el palacio del góber precioso de MORENA. Según caminan los días, se revuelve más y más. Quizá el estado de ánimo del jefe máximo está desequilibrado. Sabe que tiene parte singular de la población electoral en contra. Su gobierno está lejos de haber convencido.

Y más allá de una embestida tuitera tipo Donald Trump, incluso, obradorista tipo chairos, la incertidumbre la enfrentan sin ton ni son. Digamos, como unos gatos rabiosos metidos en un costal.

Algunas señales son las siguientes:

Una. El asesinato de la presidenta municipal de Jamapa.

Dos. El asesinado de un doctor de Tierra Blanca, “muy popular entre la tropa”, aspirante y suspirante a la candidatura a presidente municipal.

Tres. El ultra contra súper calambre a Nemesio Domínguez Domínguez, dos veces alcalde de Santiago Tuxtla, ex diputado local y federal, ex director del DIF, ex funcionario en la Sedesol federal con su secuestro.

Cuatro. El tiroteo a la casa del presidente municipal de Acayucan.

Tres de ellos, militantes del PRD. El otro, Nemesio, priista.

Y cinco. El calambre del ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, revelando que interpuso ciento noventa (190) denuncias penales contra funcionarios yunistas, duartistas y fidelistas.

Todo, de cara a la elección de candidatos a presidentes municipales y diputados locales.

Y más, porque la alianza partidista del PAN, PRD y PRI para lanzar candidatos comunes ha puesto nervioso al góber de la 4T, anexos y conexos.

Más, mucho más, si la triple alianza lanzara, por ejemplo, a candidatos independientes, candidatos ciudadanos, con una honestidad “a prueba de bomba”.

Por eso, el mensaje sórdido a las tribus opositoras. Ya lo saben. Si se mueven bien podrían, incluso, hasta sufrir un atentado. Un secuestro. Una casa incendiada. Un asesinato.

Quizá, claro, se trata, como en la leyenda de las películas en blanco y negro del siglo pasado, “de mera coincidencia”.

Pero el trascendido social es que de por medio existe una emboscada y las tribus guindas están en la arena pública dispuestos, primero, a conservar el liderazgo en el Congreso local, y segundo, a incrementar el número de presidencias municipales pues ahora solo gobiernan en diecisiete de los 212 municipios.

PIENSA MAL Y ACERTARÁS…

En el tiempo de la violencia tan atroz que vivimos y padecemos, tiradero de cadáveres, tiradero de impunidad, tiradero de hijos huérfanos y parejas viudas, venta burda y ruda de esperanzas, incertidumbre electoral en puerta, manifiesto principio de Peter de la 4T, a primera vista, nadie dudaría que los atentados anteriores forman parte de la cultura criminal.

Nadie, por ejemplo, puede festinar ni gritonear que ya libró el olor a pólvora y el río de sangre.

Nadie, ni siquiera, vaya, las familias con escoltas día y noche, puede sentirse ajenas a una bala perdida, un secuestro, una desaparición, un asesinato, una fosa clandestina.

Y por eso mismo, quizá, digamos, el plagio de Nemesio Domínguez fue cierto.

El tiroteo a la casa del alcalde de Acayucan un equívoco intencional.

El crimen del doctor de Tierra Blanca, una venganza, digamos, por ahí.

Las 190 denuncias penales del ORFIS un revire a la Contralora Mercedes Santoyo por andar diciendo en la tribuna parlamentaria que la 4T de Veracruz otorgó el 99 por ciento de obra pública por dedazo a empresas foráneas.

Y el crimen de la alcaldesa de Jamapa que porque andaba en malos pasos, digamos, el marido.

Pero de igual manera, y como dice el politólogo Carlos Ernesto Ronzón Verónica, “piensa mal y acertarás.

En la lucha por el poder, cuando las pasioncillas políticas descarrilan, todas las reglas suelen violentarse.

EL MALO DE LA PELÍCULA

El CEN del PRD documentó los calambres a sus tribus aquí en Veracruz. Primero, con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Y luego, con el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, denuncia penal en contra del secretario General de Gobierno, Éric Cisneros Burgos.

Lo acusan como el creador del clima de terror y horror, acoso y amenazas, intimidaciones y presiones.

El malo, pues, del filme cinematográfico.

Y más, con lo mal encarado que es. Mirada dura y ruda, turbia incluso. Un tipo que posando para la fotografía nunca, jamás, sonríe. Quizá solo cuando está cerca de una Barbie, razón suficiente para prenderse y encenderse.

Pero por lo general, mostrando el puño. Devolviendo tiritos, guamazos, manotazos. Revirando a los díceres y diretes.

Trepado siempre en el ring de la discordia. Casi casi como aquella frase célebre de “Aquí mando yo”.

Y si alguna duda existiera, aquí tengo la secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General a mis órdenes.

En vez de un hombre de consensos, de disensos.

En lugar de la concordia como eje rector, la discordia.

El boxeador de la política.

Y si falla, entonces, el góber de la 4T, muy agradecido, sale en su defensa. Por eso son El Uno y El Dos. Tú pa’mí y yo pa’ti. Juntos, somos dinamita.

El góber ordena. El titular de la SEGOB jarocha lanza la artillería.

Quizá “El dos del palacio” pierda credibilidad. Lo rafagueen. Pero mientras “El uno” salga ileso, bendito el chamán, pues en todo caso el vicegobernador está para defender al jefe máximo.

Y en tanto “son peras o manzanas”, la oposición, con el PRD por delante, sienten la cacería, las emboscadas, los agravios, el fuego enemigo.

Barandal

•Estercolero en Salud
•Moches y dedazos
•$8 mil millones volando

Luis Velázquez
12 de enero de 2021


ESCALERAS:
Alejandro Cossío Hernández fue panista y diputado local. De pronto, camino al Gólgota, se deslindó de la vida pública y apostó a la vida empresarial. Lejos de las desorbitadas pasioncillas políticas, cuando entonces, su enjundia, pasión e indignación crónica en la tribuna parlamentaria despertaba apuestas de que su destino era convertirse en el primer gobernador panista de Veracruz.
Y 33 años después de experiencia como empresario del sector Salud, en los 26 meses que van de la tribu de MORENA en el gobierno estatal, nadie, absolutamente nadie, ni siquiera vaya los partidos de oposición, ni menos el bragado legislador de MORENA, Magdaleno Rosales, ha documentado el estercolero en que naufraga la secretaría de Salud, SS, con el doctor Roberto Ramos Alor.

PASAMANOS: En una carta trascendida el jueves 7 de enero del año que camina, hace un recuento de daños generado por varios funcionarios de la SS y que resume en más de ocho mil millones de pesos en contratos amañados por un grupo de funcionarios corruptos.
Más los moches que están pidiendo y que van del diez al 25 por ciento. Es decir, doble diezmo y medio.
Alejandro Cossío enumera a quienes señala como «funcionarios corruptos». Uno, Antonio Pola Navarro. Y dos, Enrique Rueda.

CORREDORES: El secretario de Salud tiene un súper ángel de la guarda. Es el góber machetero. Por ejemplo, el sexenio inició cuando en las redes sociales publicaron una foto del titular de la SS dando un besito juguetón a un chico de unos 25 años. Mereció así el apodo dulce y bendito de «El besucón». Entonces, Cuitláhuac, el góber, «tiró espada en prenda» asegurando que era un fotomontaje.
Después, en el palenque público trascendió la compra de medicinas por dedazo a una empresa propiedad del delegado federal en Jalisco. El delegado fue despedido por el trascendido de otros negocitos ilícitos al cobijo de la 4T. Roberto Ramos siguió inamovible en Veracruz.
Más tarde, en pleno COVID, la remodelación de sus oficinas y ningún manotazo.
También, el desastre epidemiológico en que tiene a Veracruz, y el doctor, quien trabajara con Miguel Ángel Yunes Linares en el Hospital Regional de Coatzacoalcos, inamovible, intocable.
Alejandro Cossío lo desnuda, aun cuando en el principio de su carta pública casi casi lo declara luchador social… que tal efecto, dice, le causó cuando lo conociera, ¡ah!

BALCONES: El expanista asegura en el documento que el titular de la SS «permite y solapa el desastre de los Servicios de Salud».
Y los cuantifica. Uno, desorden. Dos, desabasto. Y tres, corrupción. «Y que tan solo en 25 meses ha logrado consolidar Cuitláhuac en Veracruz».
Incluso, se declara sorprendido, atónito y perplejo «del abuso y desorden» con Cuitláhuac y que rebasan por la izquierda, el centro y la derecha a Fidel Herrera, Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes Linares.

PASILLOS: Escribió Cossío: «Todos los contratos de los Servicios de Salud están controlados por Enrique Rueda y en su momento todos los procesos de adquisición los controló Pola. Todo con la complacencia del Director de Adminstración y bajo la aprobación del Secretario en buena medida por su desconocimiento absoluto de la parte administrativa y de la proveeduría».
Y profundiza como un robalito en el mar: «En esta administración ha habido al menos tres cambios de Directores Médicos a los cuales sólo los han usado como títeres en el área administrativa que controla todos los procesos de contratación».

VENTANAS: La (posible, manifiesta quizá) corrupción del sector Salud en la 4T y MORENA en el palacio de gobierno de Xalapa «a flor de piel».
Sólo faltaría que de igual manera como en su momento, Leslie Garibo como Contralora avalara el nepotismo denunciado, también Mercedes Santoyo «tirara su espada en prenda» para declarar a Roberto Ramos Alor como la encarnación de los ángeles de la pureza, querubín del góber precioso.
Escribió Cosío: «Quien quiere ser proveedor sabe que debe pasar con Enrique Rueda y con Pola para acordar las tarifas de pago de los favores que van desde el 10 al 25%».
Para cualquier aclaración Cossío publicó en su carta dirección, teléfono celular y correo electrónico.
Nadie pensaría o se atrevería a pensar que la carta fue una medida de presión con el objetivo de negociar a favor de sus intereses. Por el contrario, un empresario indignado con «la purificación moral y la honestidad valiente».

Malecón del Paseo

•Terror telefónico

•Falso secuestro

•Sórdida historia

Luis Velázquez

12 de enero de 2021

EMBARCADERO: El terror sicológico y sociológico empezó a las 12 del día, en la penúltima semana del mes de diciembre… El teléfono convencional sonó en casa… Parecía una llamada de larga distancia… Y unos segundos después de levantar el teléfono, la voz fue electrizante, el peor infierno del mundo… Dijo: “Tengo secuestrada a tu hija”… Quedé atónito, hipnotizado, angustiado, en la desesperación… “¿Qué?”, pregunté… “Tengo secuestrada a tu hija” dijo un hombre quizá de unos cincuenta años, con la voz fría y serena, pero violenta y carburante…

ROMPEOLAS: Estaba solo en casa y el sol caía suave y tibio en el mediodía… A lo lejos, las palmeras de una casa vecina se movían cálidas… Desde la ventana me asomé a la calle y estaba solitaria… Entonces, el hombre aquel, intuyendo la angustia en que me había sumido, puso en el teléfono a una chica que luego luego, en automático, arrancó a llorar… La chica solo pronunció dos palabras… “Papá, papá”… Y siguió llorando… Fue tan rápido que por el impacto ningún tiempo tuve ni me di para identificar, primero, si era su llanto, y segundo, su voz…

ASTILLEROS: El hombre con la voz clara, firme, dueño del escenario, dijo… “Lo siento, amigo… Estoy encabronado con mis hombres… La orden era secuestrar a otra chica, pero se equivocaron”… Quiso así, entendí, mostrar su lado compasivo… Y quedé callado, sin respiro para una pronta respuesta… El hombro tomó la iniciativa… “Mira, dijo, ignoro cómo andas de dinero, pero necesito deposites cincuenta mil pesos… A ver, apunta el número de cuenta… Irás a Oxxo al más cercano y depositas… Y por favor, no hables a la policía. Es una advertencia si quieres volver a ver a tu hija”…

ESCOLLERAS: Como un autómata anoté el número de cuenta que aquel hombre me diera… Luego, ordenó… “Irás al Oxxo… Llévate el teléfono”… Le dije: estás hablando al convencional… Dijo: “Entonces, búscate un celular”…. Dije: no uso celular… Insistió: “Busca un celular”… Luego luego se lo pedí a la madre de mis hijos… Y le dije: “Secuestraron a nuestra hija”… “¿Cómo sabes?”, preguntó… Y le conté rápido… Dí el teléfono del celular al hombre aquel, de inmediato colgó y lo marcó y ordenó que me fuera a Oxxo…

PLAZOLETA: 4 minutos y medio tardé para llegar al Oxxo más cercano, del que pude acordarme en la desesperación… Y el hombre seguía preguntando… “¿Ahí estás?”… “Aquí estoy, le dije… “¿Ya estás en la fila?”… “Ya estoy”… “¡Cuántas personas hay delante de ti?”… “Ocho”… Furioso, molesto, irritado, preguntó: “¿Pues en que Oxxo te metiste? ¡Es mucha gente!”… “En el más cercano”… Calló… Y de nuevo puso en el celular a la chica únicamente para llorar y llorar y decir…“Papá, papá”… Sentí la desesperación en la mano… La más jodida impotencia del mundo… La vida de mi hija, prendida con alfileres…

PALMERAS: Entonces, la madre de mi hija entró a Oxxo… Me vio y gritó con la voz más angustiada del mundo… “Nuestra hija está en la plaza comercial… Ya hablé con ella… Está bien”… Y pasó el teléfono… Y hablé con mi hija… Y sonrió diciendo que se estaba comiendo un helado de vainilla con sus amigas… “Gracias, hija, gracias”, le dije y le pasé el teléfono a su madre… Entonces, simple y llanamente, y delante de las personas en la fila del Oxxo y delante del cajero, le dije la más sonora y retumbante mentada de madre al hombre aquel… Y de ñapa, le agregué todo el lenguaje alvaradeño del mundo…

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