Al finalizar 2018, la producción de petrolíferos fue la más baja en casi 30 años, debido a los problemas que mantienen las seis refinerías del país, y por lo cual, México se mantiene como el importador de casi 78 por ciento de las gasolinas que se consumen en país.
Datos arrojados de Petróleos Mexicanos (Pemex), se produjeron un promedio de 740.6 mil barriles por día de productos refinados, lo cual significó una reducción de 19.1 por ciento anual, siendo este el volumen mínimo desde 1990.
La caída más importante se registró en la elaboración de gasolinas, pues pasó de 257 mil barriles por día en 2017, a 207.1 mil barriles diarios al cierre del año pasado, equivalente a una reducción de 19.4 por ciento.
Cabe resaltar que en diciembre, primer mes de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, la elaboración de gasolinas, tanto Magna como Premium, fue de apenas 173 mil barriles por día, 13.7 por ciento menos respecto a 2017, y la más baja de la que se tenga registró en el historial de la empresa.
En el caso del diesel, la producción fue de 116.8 mil barriles, es decir, 3.6 ciento menos que el año anterior.
Asimismo, de acuerdo con datos de Pemex, durante el año pasado se comercializaron en el país 763.7 mil barriles de gasolinas; sin embargo, para poder satisfacer la demanda se importaron un promedio de 594.3 mil barriles por día, siendo esta la cifra más alta en casi tres décadas.
Dicho volumen también significa que 77.9 por ciento de las gasolinas que se consumen en México provienen del extranjero.
