El Gobierno de México no acepta la decisión unilateral del Gobierno de Estados Unidos de devolver a nuestro país a los migrantes centroamericanos que iniciaron su trámite para solicitar asilo a la administración de Donald Trump.
En un posicionamiento informado a medios de comunicación Roberto Velasco Álvarez, vocero de la Cancillería, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, rechazó un eventual un acuerdo de tercer país seguro, porque esto implicaría un compromiso vinculante de procesar en nuestro territorio todas las solicitudes de asilo a Estados Unidos y responsabilizarse de lleno por la situación jurídica de los ciudadanos extranjeros.
Después de que la Embajada de Estados Unidos, indicó, en las próximas horas su gobierno presentará en la Garita de San Ysidro, situada en Tijuana, Baja California a un grupo de 20 centroamericanos que ingresaron a EU a través de territorio nacional y que al parecer cuentan con visa humanitaria expedida por nuestro gobierno que permite entradas y salidas múltiples de México.
La ubicación física de los solicitantes será responsabilidad exclusiva del Gobierno de Estados Unidos, significa que el Gobierno de México no aceptará la devolución de personas extranjeras que hayan apelado la negativa a su petición de asilo a Estados Unidos, la Secretaría de Gobernación informará de esta situación a los gobiernos de Baja California y del Municipio de Tijuana a fin de coordinar las acciones que en su caso se requieran adoptar”, declaró.
En su mensaje, agregó que con base en el compromiso de los derechos humanos y en beneficio de las personas migrantes, “admitiría el ingreso de ciertas personas extranjeras provenientes de Estados Unidos que hayan recibido un citatorio ante un juez migratorio, mediante permisos de ingreso por razones humanitarias que, de manera temporal, permitan a esas personas su estancia regular en México”.
La parte mexicana notificó que, en cualquier caso, la entrega de las personas devueltas a México debe realizarse cumpliendo las formalidades que establecen las leyes mexicanas.
Finalmente, que no se aceptará a menores no acompañados o personas con problemas de salud. “En el caso de la eventual devolución de familias, el tema será considerado por separado, dada la complejidad que implica su recepción en México”, indicó.
