Comerciantes informales marchan este martes sobre Paseo de la Reforma, en la zona centro de la CDMX, para exigir trabajo con el lema: ‘Trabajar no es un delito’.
Desde las 9 de la mañana, los manifestantes se concentraron en el Ángel de la Independencia y poco después iniciaron la marcha hacia el Zócalo de la Ciudad de México, a través de Paseo de la Reforma hasta Avenida Juárez y Avenida 5 de Mayo.
En las mantas que lleva el contingente se lee que piden el reconocimiento del derecho al autoempleo en la vía pública. Ya cerca del Palacio de Bellas Artes sumaban alrededor de 2 mil personas.
Recomiendan usar las avenidas Chapultepec, San Cosme, y los Ejes 1 y 2 Norte como alternativas viales.
Alrededor de las 11:30 de la mañana, los manifestantes ya habían avanzado hasta Avenida Juárez, a unas cuadras del Zócalo CDMX.
El el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que la economía informal representó en México el 22,7 % del producto interno bruto (PIB) en 2017 y fue generada por el 57,1 % de la población ocupada.
El sector formal genera 77,3 % del PIB con el 42,9 % de la población ocupada formal”, indicó el organismo en su informe “Medición de la Economía Informal 2017 Base 2013”.
Estas estadísticas reflejaron que 22,7 % del PIB era informal en 2017 y lo generó el 57,1 % de la población ocupada en condiciones de informalidad.
De esta manera, por cada 100 pesos generados de PIB del país, 77 lo generan el 43 % de ocupados formales, mientras que casi 23 pesos los generan el 57 % de ocupados en informalidad.
En 2016, 43,6 % de la población -53,4 millones- vivía en la pobreza, según el reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En 2016, la participación de la economía informal en el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo una ligera baja, al ubicarse en 22.6 por ciento frente al 22.9 por ciento del 2015, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). En 2009 alcanzó su nivel más alto, de 24.4 por ciento.
Un 40% de los jóvenes latinoamericanos no forman parte del sector formal de la economía, una cifra que se incrementa hasta el 60% en el caso de las mujeres jóvenes, quienes, al empezar su vida laboral de forma irregular, ven luego serias dificultades para incorporarse al mercado legal.
Esa es una de las conclusiones del informe “Perspectivas económicas de América Latina 2017”, presentado en la Casa de América de Madrid, donde se señaló a la informalidad laboral, las malas perspectivas macroeconómicas y la falta de acceso a programas de capacitación como los principales retos para este colectivo.
Según el economista jefe para América Latina de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Melguizo, la informalidad en el mercado laboral es “una trampa que dura y afecta en el tiempo”.
Los jóvenes de entre 15 y 29 años de la región suman más de 163 millones, el equivalente a una cuarta parte de la población, una cifra que evidencia que “los jóvenes son el futuro”, según afirmó el director para Europa del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Guillermo Fernández de Soto.
