Columnas Luis Velázquez

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Escenarios

•Migrante sin papeles

•Vivir y soñar unos años

•Luego, la abandonó…

Luis Velázquez

25 de febrero de 2021

UNO. Migrante sin papeles

Durante 5 años fueron novios, amantes y matrimonio. Se conocieron en la escuela a los quince años. Y cursaban el tercer año de secundaria. Y a los dos años ya tenían el primer hijo. Y a los 3 años, el segundo.

Y cuando cumplieron veinte años de edad, sin oficio ni beneficio, el chico tomó la decisión más importante de su vida. Meter su ropita en un morralito y agarrar camino a Estados Unidos como migrante sin papeles.

La esposa, pero más aún, los dos hijos, lo reclamaban. Mejor dicho, tres hijos, el tercero que estaba en la panza de la chica.

DOS. Vivir y soñar

El chico se fue con otros amigos. Y tuvieron suerte. Llegaron a la tierra prometida.

Trabajadores de campo, encontraron chamba en un rancho. Y se amacizaron porque “muchas cornadas da el hambre”.

Cada mes, cada año durante los siguientes 5 años, el chico enviaba la remesa puntual.

El dinerito apenitas alcanzaba para irla pasando. La comida. La ropita. Los zapatos. Una emergencia médica con los tres hijos.

Pero, bueno, alcanzaba para seguir viviendo, y lo más importante, soñando.

TRES. Pretextos de la vida…

¡Ay, tantos sueños! Por ejemplo, comprar un terrenito en el pueblo rural y construir una casita.

Por eso, la chica, diestra en el manejo administrativo del hogar, iba guardando unos centavitos cada mes soñando con la casa.

Pero en 5 años, nunca el chico volvió al pueblo, ni siquiera, vaya, un fin de año, para reunirse con la familia.

Siempre el pretexto universal. Que no tengo papeles. Que la migra está dura y ruda. Que si voy será difícil entrar de nuevo.

CUATRO. Que vive con otra mujer

Hacia el quinto año, el chico suspendió el envío de la remesa mensual. “Dejó de mandar el dinerito” dice Ofelia, la chica que a los 15 años iniciara con Pedro la aventura de la vida en el salón de clases de la escuela secundaria.

Y en los llanos de Sotavento, los años se volvieron un infierno. Días duros y sombríos. Días adversos y huracanados a partir de una sola realidad estrujante como es el peso económico y social de tres hijos.

Nunca más Ofelia supo ni ha sabido de Pedro. Algunos paisanos de Tlalixcoyan le han dicho que cambió de entidad federativa en Estados Unidos. Que vive con otra mujer. Que han procreado hijos.

CINCO. Asistente doméstica

Los padres de Ofelia entraron al quite. Se la llevaron a vivir con ellos.

Y ella, claro, se puso a trabajar. Sin estudios, sin un oficio técnico, la única posibilidad fue de asistente doméstica.

Y a través de los paisanos se fue abriendo puerta. Y de casa en casa buscando oportunidades.

Y día llegó cuando estaba contratada los seis días de la semana, el domingo para descansar y estar con los hijos.

SEIS. Historia difícil de una mujer

Sale de Tlalixcoyan a las 5 de la mañana para llegar a tiempo a la zona conurbada Veracruz-Boca del Río a la casa destinada.

De las 7 horas a las 5 de la tarde trabaja como en hacienda porfirista. Duro y rudo. Afanándose en el día con día.

En la tarde/noche regresa al pueblo para dormir con los hijos y sus padres. Pero pronto, el tráfago se volvió agotador y extenuante y mejor se fue con una amiga a vivir y juntas comparten la renta.

Es la historia difícil de la vida adversa de una mujer. Y Pedro, como canta José Alfredo Jiménez, “aunque siga viviendo para ella está muerto”.

Expediente 2021

El góber, ni suda ni se acongoja

Luis Velázquez

25 de febrero de 2021

Han asesinado a niños, mujeres, jóvenes y ancianos en Veracruz. Y el góber jarocho, ni suda ni se acongoja.

Han matado a políticos del PRI, PAN y PRD, pero también de MORENA. Y el góber, ni suda ni se acongoja.

Veracruz está en el primer lugar nacional de feminicidios, secuestros y extorsiones. Y el góber, ni se acongoja ni suda.

Veracruz está en el descrédito nacional del llamado Estado de Derecho, aquel que en teoría jura garantizar la seguridad en la vida y los bienes. Y el góber, ni se acongoja ni suda.

Veracruz huele a pólvora y es un río de sangre. Y el góber feliz con sus ejes transversales que identificar su ejercicio personal del poder como es el góber fifí, sabadaba, catrinero, salsero y machetero.

La tierra jarocha ha dejado de significar “la noche tibia y callada” de Agustín Lara y es el territorio de los desaparecidos y en donde hasta secuestran y asesinan y sepultan en fosas clandestinas a los activistas sociales. Y el góber sigue predicando la llegada de una mejor calidad de vida para la población.

Desde hace ratito, los malandros han dejado de ajustar cuentas entre ellos y se han lanzado contra la población civil. Y el góber pidiendo a los medios que “dejen de ser alarmistas… porque Veracruz ya no está teñido de sangre”, cuando apenas, apenitas, el lunes 15 hacia las 5 y media de la mañana, en Cosoleacaque, y en sus casas, fueron asesinadas madre e hija, Gladys Merlín Castro, exalcaldesa, y Carla Enríquez Merlín, precandidata del PVEM, MORENA y PT a la presidencia municipal.

Nunca, entonces, un gobernador tan lejos de la población electoral. Reinventado a sí mismo en su mundo rosáceo. El mundo que se creó y recreó a imagen y semejanza. Y el mundo de los ciudadanos de a pie.

Más alarmista que nadie por tanto mentir.

EL GÓBER, NI SE OCUPA NI SE PREOCUPA

Hay muchos, demasiados, excesivos pendientes sociales en Veracruz.

Uno, la desigualdad económica y social. Dos, 6 de los 8 millones y cacho de habitantes, en la miseria y la pobreza de acuerdo con el INEGI. Tres, medio millón de habitantes solo hacen dos comidas al día, y mal comidas, de tanta precariedad que viven y padecen.

Cuatro, un millón de paisanos en Estados Unidos como migrantes sin papeles la mayoría, y quienes huyeron de Veracruz por la errática política económica para alentar la creación de empleos.

Cinco, Veracruz, primer lugar nacional en la producción y exportación de trabajadoras sexuales.

Seis, uno de cada 3 jefes de familia llevando el itacate a casa con el trabajo informal.

Siete, 550 mil paisanos analfabetos. No saben leer ni escribir.

Ocho, un millón de paisanos con la escuela primaria incompleta.

Nueve, un millón de paisanos con la secundaria a medias.

Diez, 600 mil paisanos con el bachillerato inconcluso.

Y once, Coxquihui, enclavado en la sierra de Papantla, el municipio más vulnerable y jodido del país.

El peor de todos, el peor entre los peores, es la inseguridad, la incertidumbre y la zozobra, tarea superior de la secretaría de Seguridad Pública y de la Fiscalía General para procurar justicia luego de cada secuestro, desaparición, asesinato y fosa clandestina aparecida.

El par de dependencias, sin embargo, alcanzadas y rebasadas por el famoso principio de Peter. No pueden. Los carteles y cartelitos son los dueños de las pelotas, las canicas y la agenda setting. Ellos mandan. Ellos gobiernan. Ellos fijan el día con día.

Todos los días hay desaparecidos y muertos. Y el góber ni se ocupa ni le preocupa. Y solo de “dientes para afuera” finge estar angustiado con cada nuevo crimen. Quizá, incluso, “ya se le formó concha” y le vale o, en todo caso, prefiere hacerse omiso y occiso para disfrutar las mieles del poder.

LA MUERTA ACECHA EN LA ESQUINA

Por todos lados resulta inverosímil el oleaje de violencia. La muerte acechando “a la vuelta de la esquina”. Incluso, y como el doble asesinato de la madre y la hija en Cosoleacaque, en la misma casa.

Una vez más, la nostalgia por Fernando Gutiérrez Barrios. En cuarenta días pacificó Veracruz. 40 días fueron suficientes para acabar con los caciques y sus pistoleros y sicarios conocidos como “La Sonora Matancera”, los carteles y cartelitos de la época.

Bastó la captura inmediata del cacique de Huayacocotla, Luis Rivera Mendoza, quien con sus pistoleros emboscó a una familia y hasta tiro de gracia dieron a los padres y a un niño y a una bebé en brazos de su señora madre para que el equipo policiaco de don Fernando llegara al pueblo y rastreara la pista de todos ellos y los detuviera derechito al penal de Pacho Viejo.

Entonces, la captura de otros caciques. Y Veracruz recuperó la tranquilidad perdida durante el sexenio de Agustín Silvestre Acosta Lagunes.

Político-policía, policía-político, Gutiérrez Barrios fue elegido candidato priista a gobernador de Miguel de la Madrid en el año 1986, porque la violencia se enseñoreaba en Veracruz. Igual, igualito que Veracruz desde el año 2010 a la fecha.

Ahora, en la silla embrujada del palacio de Xalapa hay un jefe del Poder Ejecutivo incapaz de reproducir la epopeya de “El Hombre Leyenda”.

Y la única que sigue padeciendo el tsunami de pólvora y sangre es la población.

Niños. Jóvenes. Mujeres. Ancianos. Políticos. Activistas sociales. Académicos. Taxistas. Ganaderos. Etcétera. Todos, civiles.

Barandal

•Vacuos nuevos partidos

•Reciclaje en Podemos

•El cacique Mil Usos

Luis Velázquez

25 de febrero de 2021

ESCALERAS: Ya tan pronto unos de los cuatro nuevos partidos políticos aprobados por el OPLE, Organismo Político Local Electoral, mostró su realidad.

Simplemente, los militantes forman parte de “una caballada flaca” para ser lanzados como candidatos a las 212 presidencias municipales, más de mil 200, 300 sindicaturas y regidurías, y a las 50 nominaciones a diputados locales.

Entonces, han necesitado reciclar a feligreses o ex feligreses de otros partidos para cubrir el expediente.

Todo, para jugar en el palenque electoral y conservar las prerrogativas.

PASAMANOS: En unos casos, ha sido de una forma insólita. Por ejemplo:

Podemos, propiedad de Gonzalo Morgado Huesca y Francisco Garrido, que tantas expectativas levantó, cobijó como candidato a la alcaldía de Xalapa al experredista Uriel Flores Aguayo.

Un hecho lo significa:

Cuando en el Duartazgo fue lanzado para la curul federal, el adversario priista, Reynaldo Gaudencio Escobar Pérez, siempre aseguró que tanto el gobernador Javier Duarte, a través del secretario General de Gobierno, Érick Lagos, y la alcaldesa de Xalapa, Elizabeth Morales, Elmo, lo financiaron.

Y lo financiaron, con el único objetivo de que lo derrotara en las urnas pues era tanto el rencor, el odio y el deseo de venganza de Duarte y Morales.

Ahora, Podemos lo lanza como su mejor carta a la presidencia municipal de la capital.

CORREDORES: Competirá, entre otros, con el senador Ricardo Ahued Bardahuil, por el lado de MORENA.

Incluso, si compite con el panista Sergio Hernández, “ni el polvo les verá”…, con todo y que el PAN nunca ha ganado una elección municipal en Xalapa.

Ni con todo y que Xalapa es antipriista por naturaleza… con su candidato en alianza con el PAN y PRD, David Velasco Chedraui.

BALCONES: “Todos por Veracruz”, el partido de Jesús Vázquez González, del clan de las hermanas Vázquez Saut, cacicas en Acayucan, ex priistas y ex panistas, lanzó a Renato Tronco Gómez, ex priista, ex panista, ex verde, ex perredista, y ahora en el nuevo partido, como candidato a presidente municipal de Las Choapas, y en donde ya fuera en par de ocasiones.

Peor tantito, si se considera que el alcalde en funciones es su hermano Miguel Tronco Gómez.

Incluso, en el bienio de Miguel Ángel Yunes Linares, desertó del PRI para cobijarse en el PAN de los Kennedy de Boca del Río, y en donde ni fu ni fa.

PASILLOS: Y, bueno, como el concepto de “Podemos” es universal, entonces, Podemos de Morgado y Garrido tanzaron para la alcaldía de Atzacan a Adalberto Romero Álvarez, quien ya fuera alcalde por el lado del PRI.

Ahora, resucitado, reinventado, en el nuevo partido, quizá, porque el pueblo le está pidiendo que regrese y como en el tricolor se le cerraron o habrían cerrado las puertas, entonces, enviado de Dios en la tierra, se dejó querer en otro instituto político.

VENTANAS: El reciclaje, pues. Los tránsfugas de unos partidos con la puerta abierta en otros.

En otro tiempo, cuando Morgado hablaba de su nuevo partido, los ojos le brillaban con la utopía, el deseo, la buena voluntad, digamos, de que sus candidatos serían frescos.

Palabrería hueca. Insulsa. Vacua. “Tomadura de pelo”.

Bastaría referir que Morgado es candidato de Podemos a diputado local pluri, y va por en el primer lugar, para amarrar la posibilidad.

Reproduce lo mismito que aprendió durante cuarenta años como militante, incluso, dirigente estatal del PRI a los 26 años de edad con don Rafael Hernández Ochoa gobernador.

“Por sus hechos los conoceréis”.

Malecón del Paseo

•Las mejores cantinas

•Polis y daifas juntos

•Y reporteros

Luis Velázquez

25 de febrero de 2021

EMBARCADERO: Muchos años después, el viejito del pueblo resumía la vida de la siguiente manera… Las mejores cantinas, bares, antros, son los frecuentados por trabajadoras sexuales, policías y reporteros… El trío, las personas más finas y bonitas del planeta… De entrada, la más insólita igualdad económica, social y cultural… Luego, como todos son iguales se dan trato de iguales y nadie es más que el otro… Después, cortesanas, policías y periodistas son, suelen ser, las personas mejor informadas… Y en medio de las copas, la euforia y la alegría de estar juntos, intercambian información… Y entre todos se apoyan…

ROMPEOLAS: El viejito del pueblo llegó a la conclusión anterior en el último tramo de su vida cuando mirara hacia atrás como en una tarde sabatina en Ginebra, donde vivía exiliado, y el escritor Jorge Luis Borges se fue a un parque solitario, en medio del chipi chipi y la neblina, y el viejo Borges platicó con el joven Borges para revisar y calibrar y evaluar los días y los meses y los años vividos… En el caso del viejito recordó, por ejemplo, que durante muchos años cuando trabajara de reportero, el patrón, dueño del periódico, tenía montón de cantinas…

ASTILLEROS: Y el patrón siempre les pagaba los sábados con vales para intercambiarse en las cantinas aquellas y que significaban una emboscada… El reportero, lleno de buena voluntad, llegaba a la cantina para cobrar el vale y el mesero le ofrecía una cerveza… Y luego otra, con botanita… Y otra… Y después, cada reportero se iba empinando con más cervezas y el deseo de echar algo más fuerte al estómago, copas… Y cuando se daba cuenta, el reportero ya traía “jarra espantosa”…

ESCOLLERAS: Pero en aquellas cantinas, la clientela era singular… Una, mesalinas… Y dos, policías… Los bares estaban ubicados alrededor del mercado Unidad Veracruzana, tiempo cuando a una cuadra, la calle Guerrero era la zona roja del puerto jarocho, repleta de cuartitos de madera donde únicamente cabía una vieja cama para el servicio sexual ofrecido por las daifas… Aquellas chicas solían pasarse a las cantinas, digamos, en búsqueda de clientela cuando la clientela era baja, y que por lo regular… Y, claro, también llegaban policías, y con todo y el uniforme se metían y hasta se iban con las chicas a los cuartos de enfrente…

PLAZOLETA: Era una convivencia singular, fuera de serie… Y en donde, quizá, los ganones eran los reporteros de información general, pues tanto los elementos policiacos como las chicas les pasaban datos concretos y específicos de hechos exclusivos… Es más, los reporteros aquellos eran tan generosos que solían cambiar barajitas entre sí… Incluso, en un rincón de la cantina, el capitán de meseros había colocado una mesa con dos máquinas de escribir para que los periodistas

teclearan y desde ahí escribieran en medio del choque de copas y de las pláticas con gritos de las daifas y los policías… Una cantina del dueño del periódico se llamaba “La oficina”… Y en la madrugada, pues estaban abiertas las 24 horas del día, los clientes habituales eran los meseros, acompañados por las trabajadoras sexuales que apostaban a las madrugadas ardientes…

PALMERAS: Cantinas así fueron, y son, las mejores de la vida… Entonces, las cantinas estaban en competencia… En la primera cerveza ofrecían sabroso caldo de mariscos… En la segunda copa, otro caldo y una botanita… En la tercera, otro caldo y tacos con mariscos… Y de hecho y derecho, era un banquetazo para los reporteros, las daifas y los policías, suficientes para llenar el estómago al mediodía…