Entre lo utópico y lo verdadero

63

Por Claudia Guerrero Martínez

En Veracruz no se respetan los derechos de una madre y la alienación parental

Un caso vergonzoso. Tres vidas separadas. Una mujer, a quien le han violentado sus derechos,  como madre de dos menores hijos y  ha luchado en tribunales por verlos, exigiendo el derecho como mamá, mientras la familia del exesposo aplica alienación parental, que es “el conjunto de síntomas que se producen en los hijos cuando un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de los niños con objeto de obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor” y ser para que los menores rechacen a su madre, con el fin de quedarse con ellos y decidir el futuro de dos niños, quienes sufrieron una batalla por el divorcio de sus padres y una venganza en contra de la madre, quien tuvo el valor de no permitir una ambiente machista y manipulable. Es una historia que se debe contar, como un tributo a Roberta y con ello, buscar el respeto de las mujeres en un estado con la enorme  grandeza de su gente.

Esta historia la empezamos a contar en junio del 2019, denunciando con la liga: https://periodicoveraz.com/el-comunicador-ramses-yunes-zorrilla-niega-a-su-exesposa-ver-a-sus-hijos/ una grave injusticia en contra de Roberta Gómez Islas, a quien literalmente la despojaron de sus hijos y pasaron varios meses sin verlos, gracias a una venganza perpetrada por su exesposo, el conductor de noticias, Ramsés Yunes Zorrilla, quien no estaba de acuerdo que Roberta reiniciara su vida con otro hombre, aun cuando ella se había divorciado de Ramsés años antes. En una visita al papá, los dos hijos de Roberta fueron retenidos, literalmente incomunicados y maquiavélicamente, Ramsés interpuso un recurso para resguardar a los menores de edad, hasta que fuese un Juez quien decidiera la custodia y condiciones de convivencia.

Roberta Gómez Islas pasó meses  de sufrimiento como madre, tocando puertas con abogados y buscando su derecho de estar con sus hijos, ante un muro de complicidades y apoyos a la Familia Yunes Zorrilla y aplicando el poder de Don José Yunes Suárez, para castigar a su exnuera y además, controlar la vida de sus nietos, pues no estaban de acuerdo que la esposa de uno de los Yunes, decidió divorciarse, irse con sus hijos a la Ciudad de México y empezar una nueva vida. Para los Yunes de Perote, las mujeres no deciden, no abandonan, no se divorcian y no tienen decisión propia, en una familia machista. Y para Ramsés, hay que castigar a Roberta, imponiendo un clima de distancia hacia sus hijos y un discurso de encono para mostrarla como una mala madre.

El 26 de febrero del 2020,  por fin, después de haber ganado el amparo federal, se logra que su juicio por la custodia y guarda  de sus hijos, lleven un proceso más legal. En palabras de la propia Roberta Gómez Islas, éste ha sido muy lento y eterno el no poder ver a sus hijos y pasar estos días de contingencia sanitaria, sólo teniendo acceso a videollamadas y mensajes. Pero para ella es un gran avance, el tener esta comunicación con ellos. “Espero que esto pase pronto para así poder ejercer el derecho a mis convivencias, ya que han pasado 3 meses sin poder convivir con ellos, lo entiendo así por su salud, ante esta contingencia sanitaria”, nos comenta Roberta.

Y nos puntualiza: “Recuerdo Claudia, cuando me dijiste que tenía que estar preparada para todo. Que se me iba a  desprestigiar y señalar de cosas inimaginables. Que fuera fuerte, muy fuerte. Cosa que así han sido, ya que la familia de Ramsés se ha dedicado a decir que abandoné a Ramsés y a mis hijos, por otro hombre. Cómo se puede abandonar a un hombre, cuando estás legalmente divorciada.   No me explico por qué Ramsés no explicó a su familia que desde el 2015, le pedía de la mejor manera, el divorcio. En fin, son cosas que nunca entenderé. Creo que una mamá por sus hijos aguanta eso y más. Por ellos todo. Es una prueba más, que la vida me pone y  he podido sentir la fuerza interior que me hace la piel más gruesa y me ha hecho pasar por los momentos más difíciles. Noches sin poder dormir, días sin querer comer, sin querer hacer nada, sumida en una profunda tristeza al no poder tener comunicación con mis niños. Sin tener acceso a saber de ellos. Te confieso que hubo mamás de la escuela de mis hijos, que se conmovieron al saber por lo que estaba  pasando y me mandaban fotos y noticias de mis niños, agradecida siempre con ellas por esa esperanza que me hacía tener firmeza para aguantar”… Y resumiendo, las palabras de Roberta fueron con el corazón y como madre, nos solidarizamos.

Con base al expediente de la audiencia con el Juez, en el documento,  Ramsés  Yunes Zorrilla reconoce durante la misma audiencia, que toda la campaña sucia y quitarle a sus hijos, fue  por enojo y molestia. Reconoció también, haberlo hecho junto con su hermana Ana María, afirmándolo en la diligencia frente al Juez, la Psicóloga y las personas que tuvieron acceso ese día a la audiencia. Ese mismo día, se notificó los días para hacer los exámenes psicológicos, los cuales, seguirán su curso en cuanto pasen estos días de contingencia sanitaria. Se espera que el nuevo Juez, vea los hechos y las falsas acusaciones, de las cuales, afectaron  la imagen de la propia Roberta y éstas ser falsas.

Y nos comenta Roberta: “Espero que esto, con los años, lo puedan entender mis hijos, que dejen de pensar que los abandoné por otro hombre, como lo mencionan en su entrevista con la psicóloga y que todo por lo que han pasado, lo podamos superar. Yo espero que Ramsés, su hermana y  familia, entiendan que desafortunadamente el mayor daño se lo hacen a mis niños,  habrá mucho trabajo psicológico y  tendremos que trabajar para poder superar todo este proceso. Esto ya sobre pasa los enojos personales, que hay niños afectados para toda la vida y  al final, siempre la verdad sale a flote. En verdad, no entiendo cómo dos hermanos pueden confabularse para hacer tanto mal. Espero que todo esto se pueda evaluar en los exámenes psicológicos a los que por ley tendremos que pasar. Y se pueda hacer todo de manera legal. Insisto, que Ramsés y su hermana Ana María dejen de actuar por rencor y para lastimarme a mí. Piensen más en los niños. No se puede obligar a un niño a dejar de querer a su mamá. ¿Qué clase de ejemplo y educación recibió Ramsés y su hermana Ana María para hacer esto?  ¿Se jactan de ser una familia con muchos principios y valores?  Cuánto daño me han hecho y no dejan de hacer. Te imaginarás que al estar mis hijos en resguardo judicial de Ana María, todo lo que les dice y la alienación parental que ejerce. Será algo que tendré que trabajar muchísimo en terapia junto con mis hijos. Pero así seguiré hasta que esto termine. Me queda claro que yo sólo tengo que recuperar a mis hijos”…

Al cierre de esta columna, Roberta Gómez Islas está a la espera de que se abran los Juzgados para que les realicen los exámenes psicológicos a los menores de edad…No ha podido seguir con las convivencias con los niños, porque está cerrado el CECOFAM, por la contingencia sanitaria y sólo tienen comunicación por video llamada. No  ve a sus hijos desde el 17 de marzo del 2020. Por parte de la hermana de Ramsés, de nombre Ana María Yunes Zorrilla sigue influyendo en los menores y realiza una enorme alienación parental en contra de Roberta y no fomenta mucho la comunicación, para que madre e hijos estén en constante contacto. Excusas para no permitir ver a sus hijos, como no tener pila, porque no tienen cargador o lo más ridículo, es  que les robaron el cable de la Internet en casa de sus abuelos. Ana María Yunes, tal parece se quiere quedar con los hijos de Roberta, pues el 10 de mayo, en la escuela de los niños pidieron una fotografía del alumno con su  mamá y la misma tía envío la suya, para salir en el video, para el festejo del Día de las Madres. Y esto molestó a la mayoría de las mamás, pues conocen la lucha de Roberta por recuperar a sus hijos. El niño mayor, asegura que quiere ser como su abuelo José Yunes Suárez e inicia un rechazo en contra de su mamá, bajo la inducción de su tía Ana María, quien tiene a los menores desde marzo y Ramsés Yunes lo visita sólo los fines de semana.