CRÓNICAS DE MI PUEBLO: La Máquina Vieja

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( 1840 _ 1860)

Profr. Sixto Carvajal
Cronista de San Andrés Tuxtla.

Ubicada en el predio denominado El Cebollal, en el camino viejo a Montepío; por muchos años representó un poderío muy especial en el ámbito agrícola de San Andrés.

Pues en esa zona compuesta por 40 hectáreas aproximadamente, se cultivaba algodón blanco y amarillo.

En forma artesanal nuestra gente tejía telas rústicas con las que confeccionaban ropas para mujeres y hombres de la época.

Esto motivó a un grupo de acaudalados y prósperos ciudadanos, a formar una sociedad mercantil, a la cual le pusieron el nombre de “compañía de hilados y tejidos San Andrés”.

Entre los socios se encontraban Don Honorato de Villa García, Don Mariano Pasquel, Don José Oulliver, Don Procopio de la Cabada y otros.

Cada uno aportó la cantidad de $15,000.00( quince mil pesos).

Con el dinero se hizo la construcción y se compró la maquinaria, misma que fue introducida por la Hacienda de Montepio.

El lugar que se eligió, fue la caída de agua que aún existe en El Cebollal, al pié de la loma Nexteta, formada por el arroyo Ahuexcómatl (Abescoma); el cual da origen al tajalate, arroyuelo que cruza nuestra ciudad.

Se echó andar en 1840 y, permaneció activa por 20 años, en 1860 se cerró, pues su capacidad no les permitía competir con las fábricas de Orizaba y Puebla, las cuales con una mayor producción, abarataban los costos.

Desmontaron la maquinaria, con el propósito de cambiarla de lugar pero, en ese tiempo surgió la Guerra Civil en México y, quedó todo al abandono, siendo presa fácil de los amigos de lo ajeno; terminando en venta como fierro viejo.

Y así terminó, como muchas otras cosas que tuvo nuestra ciudad, el sueño de lo que quizá pudo ser una gran empresa.

Pero como dice la canción, ya ni llorar es bueno.

Por mi parte es todo, deseo que tengan una tarde muy feliz y, que visiten este lugar que sigue estando hermoso.