Elementos de la Policía de la Ciudad de México fueron alertados por turistas, quienes reportaron que un hombre había subido a la Catedral de la Ciudad de México, a través de un andamio a 40 metros de altura, quién gritaba que «iba a aventarse».
«Vimos a un chavo colgado que quería aventarse, decía que quería un juez para decirle toda la verdad… nomás gritaba pero no se escuchaba muy bien», menciona uno de los turistas que alertó a la policía.
Bomberos interceptaron al hombre identificado como Enrique «N», de 30 años, quienes dialogaron con él y, tras una distracción, lograron sujetarlo y bajarlo del lugar.
Tras el incidente, Enrique «N» fue atendido por paramédicos en el lugar y después fue puesto a disposición de un juez cívico.
