Jihadi John muere durante ataque aéreo de Estados Unidos

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El veinteañero británico Mohamed Emwazi, conocido como «Yihadista John» y uno de los terroristas más buscados del mundo tras ser visto en varios vídeos de decapitaciones de occidentales por los terroristas de Estado Islámico (EI), ha muerto en un ataque de Estados Unidos en Siria, según informaron fuentes militares a la BBC. El Pentágono confirmó que este jueves bombardeó un vehículo en Raqqa en el que viajaba el verdugo británico de los yihadistas, nacido en Kuwait y que llegó a Londres con seis años.

Del mismo modo, fuentes oficiales de EE.UU. aseguraron estar «condenadamente seguras» de que el verdugo del Estado Islámico está muerto, tal y como informa la cadena CBS.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró al mismo tiempo que junto a un líder «británico» de EI murieron otros tres militantes extranjeros en el ataque en la ciudad del norte de Siria, en el que al parecer se empleó un dron.

En una primera reacción, el primer ministro británico, David Cameron, señaló este viernes por la mañana que aún no había certeza de que Emwazi hubiera muerto en la operación militar de las fuerzas estadounidenses. En una declaración ante su residencia de Downing Street, Cameron dijo que este acto de «defensa propia» ha sido resultado de un «esfuerzo combinado» entre el Reino Unido y EE.UU.

Las fuerzas estadounidenses explicaron que llevaban tiempo intentando controlar los pasos del terrorista. Emwazi representaba la imagen más odiosa de Estado Islámico, por su extrema crueldad y las bravatas con las que la adornaba. Raqqa, al Norte de Siria, es la capital de facto de califato suní terrorista.

«Jihadi John» era uno de los tres carceleros de origen británico de los rehenes occidentales en manos de Estado Islámico. Apareció a ojos del mundo cuando asesinó al periodista estadounidense James Foley en agosto de 2014. En una tétrica serie, luego ofició también las horripilantes decapitaciones del estadounidense Steven Sotloff, del cooperante escocés David Haines, del taxista y cooperante británico Alan Henning, un bonachón que antes de ser capturado incluso sopesaba convertirse al Islam, y del estadounidense Rahman Kassis. También se le vio en el vídeo de la muerte del periodista japonés.

Mohammed Emwazi, licenciado en informática por la Universidad de Westminster e hijo de una familia de clase media. Emwazi era bien conocido por los servicios de inteligencia británicos, que lo interrogaron en 2009 y en 2010, cuando se le prohibió abandonar Londres ante la sospecha de que quería enrolarse en los grupos yihadistas de Siria.

El verdugo aparece en los truculentos vídeos del califato terrorista cuchillo en mano y solo deja ver sus ojos , mientras amenaza a Occidente con un marcado acento londinense. Durante meses se sospechó que tras esa capucha se ocultaba un exrapero del Este de Londres de origen egipcio, hijo de un lugarteniente de Bin Laden. Pero al final se trataba de un informático al que sus compañeros de universidad recuerdan como educado, con barba y amigo de la ropa cara, que frecuentaba la mezquita de Greenwich. Se cree que llegó a Siria en 2012 y se incorporó poco después a las milicias salafistas de Estado Islámico.

Tras graduarse, los investigadores piensan que Emwazi se radicalizó tras un safari en Tanzania. Fue deportado de la ciudad tanzana de Dar es Salam en mayo de 2009 e interrogado a su regreso por agentes del servicio secreto británico, el MI5, que lo acusaron de intentar llegar a Siria para enrolarse en al-Shabad, una facción asociada a Al Qaida. Lo negó y acusó al MI5 de intentar recluirlo.

De regreso a Londres, volvió a su Kuwait natal, donde comenzó a trabajar en una empresa como informático. Desde allí voló en dos ocasiones a la capital inglesa, una de ellas para preparar su boda. En junio del 2010 fue detenido otra vez por las fuerzas de seguridad británicas y se trató de impedir que saliese del Reino Unido, lo cual provocó sus quejas, pretextando que en Kuwait le aguardaban un trabajo y un matrimonio.

Fanático

Cuatro meses después se detectó que había expresado su simpatía por un terrorista condenado en Estados Unidos por un brutal asesinato en Afganistán. Retenido en Inglaterra, expresó su desesperación a sus allegados por no poder salir del país. En 2012 intentó sin éxito volar a Arabia Saudí. Pero poco después desapareció, y se cree que es cuando logró por fin llegar a Siria.

Según el testimonio de rehenes liberados tras el pago de rescates, práctica a la que se niegan Estados Unidos y Reino Unido, Emwazi participó cuatro veces en la aplicación a los rehenes de la tortura por simulación de ahogamiento con agua, que hizo célebre la CIA. Los rehenes lo recuerdan como «reservado e inteligente», y parece haber ido ascendiendo en el escalafón de Estado Islámico. Desde Siria se sabe que contactó con su familia y con un amigo algunas veces. El hecho de que estuviese en el radar de los servicios de seguridad y haya logrado huir y convertirse en un terrorista tan terrible da idea de las limitaciones de la lucha contra la fanatización de los jóvenes islamistas en Reino Unido.

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