Escenarios

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  • Los padrinos de los Yunes priistas
  • El súper padrino de Flavino Ríos
  • Quemar cartuchos de cara al 2018

 

Luis Velázquez

 

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Está claro que los padrinos de Héctor Yunes para la candidatura priista a gobernador son Javier Duarte, Manlio Fabio Beltrones, César Camacho Quiroz y, quizá, Alfredo del Mazo González.

Y está claro que los padrinos de Pepe Yunes son Luis Videgaray Caso, José Antonio Meade, Fernando Aportela, Raúl Murrieta Cummings, José Antonio González Fernández, Carlos Romero Deschamps y Emilio Gamboa Patrón.

Pero en el caso de los aspirantes y suspirantes presidenciales, dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica, han de estar sopesando hasta qué punto les conviene quemar un cartucho (Beltrones con Héctor y Videgaray con Pepe) ante Enrique Peña Nieto de cara a la elección del año 2018.

Y es ahí donde se levanta una interrogante.

Más aún si se considera que Peña Nieto también tiene su corazoncito en Veracruz, además del corazón de Miguel Ángel Osorio Chong y de Emilio Chuayffet Chemor, Enlace Presidencial con los gobernadores del sur/sureste del país, entre ellos Veracruz, y cuyo balance habrá de considerarse a la hora de los pros y los contras.

Si por ejemplo, Beltrones apuesta todo a Héctor y gana la candidatura para su pupilo y pierde en las urnas, luego de la derrota de Yunes Landa en Baja California con el candidato de Beltrones a gobernador, entonces, Beltrones se quemaría.

Y si por ejemplo, Videgaray se juega todo por Yunes Zorrilla ante Peña Nieto y lo convence para su candidatura y pierde en las urnas, entonces Videgaray, igual que Beltrones, habrá quemado un cartucho más ante el presidente de la república… camino al 2018.

Y es que una cosita es la mirada del localismo empobrecedor y otra diferente jugar en el altiplano a las grandes ligas por la llamada cereza del pastel, como son Los Pinos.

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El año entrante los partidos políticos denominarán candidatos a 12 gubernaturas, y en tal proceso electoral la lucha por el poder federal alcanzará su más alta dimensión.

Y más, porque con tales cambios la sucesión presidencial estará en puerta, pues cada aspirante (Miguel Ángel Osorio Chong, Luis Videgaray y Manlio Fabio Beltrones, del lado priista, quizá Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas) buscará allanar el camino a los suyos.

Tal cual, la gran disputa se concentrará en los estados de Veracruz, Tamaulipas, Puebla, Aguascalientes, Zacatecas, Sinaloa, Tlaxcala, Hidalgo, Oaxaca, Querétaro, Chihuahua y Durango.

Y de los doce, Veracruz se ubica en el centro de la disputa, porque significa la tercera fuerza electoral de la nación.

Y más porque nunca en la tierra jarocha ha existido la alternancia en el poder como, por ejemplo, ha ocurrido en otros estados, entre ellos, Puebla, Sinaloa, Oaxaca y Querétaro.

Y es ahí donde Osorio Chong, Videgaray, Beltrones y Manuel Velasco estarían metiendo su mano en la sucesión jarocha.

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Además, en las últimas horas se ha dado otro enroque de Javier Duarte de cara la sucesión de gobernador, como es el nombramiento de Flavino Ríos Alvarado como secretario General de Gobierno y quien, bueno, pudiera dar la gran sorpresa como la dio al pasar de la SEV a la SEGOB.

En el sexenio de Miguel Alemán Velazco fue encartado por el gobernador en la lista de los 13 precandidatos, y en donde también figuraba Tomás Ruiz González.

En una parte del duartismo fue diputado local y coordinador de la bancada priista, encargado, entre otras cositas, de desactivar a la CNTE con sus protestas en contra de la reforma educativa de Peña Nieto.

Cuando nadie lo esperaba fue nombrado sucesor de Adolfo Mota en la SEV y ahora, cuando tampoco nadie lo contemplaba, mudó en sucesor de Gerardo Buganza, uno de los preferidos de Duarte en el gabinete legal y ampliado.

Y más porque en ningún momento Flavino ha sido parte del primero, el segundo y/o el tercer círculo del poder de Duarte.

Y, bueno, con mucha experiencia y fogueo desde el sexenio de Rafael Hernández Ochoa, 1974/1980, cuando iniciara al lado de su padrino y tutor, Carlos Brito Gómez, asesor de Javier Duarte, Flavino tiene cuerda de sobra para seguir jugando a la posibilidad.

Por ejemplo, ya en la SEGOB pudiera perfilarse como un prospecto, además de que tiene un vaso comunicante excepcional a Los Pinos con Miguel Alemán Velasco, uno de los asesores de Peña Nieto, empresario exitoso, que con todo está más allá del bien y el mal de Osorio Chong, Luis Videgaray y Beltrones.

Es decir, Flavino también tiene su capital político, su luz propia y sus padrinos poderosos.

Finalmente, la política es una lucha sórdida y cruda por el poder político.