Javier Duarte, gurú electoral

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  • En la misma semana lanzó a Gerardo Buganza como candidato independiente a gobernador y autorizó el acto faraónico de Héctor Yunes con su informe senatorial
  • De crítico del gobernador, Yunes Landa mudó en un corderito sólo para evitar el derecho de veto

 

Luis Velázquez

 

–Entonces, si hoy fuera la elección del candidato priista a gobernador, ¿a quién mira usted, maestro?, se pregunta al politólogo Carlos Ronzón Verónica.

–Si hoy fuera sería Héctor Yunes Landa.

–Okey, pero ¿por qué, maestro?

–Porque el efecto mediático ahí está. Es el candidato favorito de Javier Duarte. Y también de Manlio Fabio Beltrones.

–Pero… ¿eso basta?

–Basta, hoy. Pero al mismo tiempo, su acto triunfalista, imperial y faraónico del segundo informe senatorial fue en un momento inoportuno.

–¿Por qué inoportuno?

–Inoportuno, porque Héctor escogió para su informe una época de verano, en vacaciones, cuando los ricos están en Europa y a los fregados no les interesa. Pero, además, se trató de una cargada priista, una estampida de búfalos, que anuncia su estilo personal de ejercer el poder, que es el populismo barato y ramplón.

–¿Tanto así?

–Pero, además, la misma semana Javier Duarte lanzó a Gerardo Buganza como candidato independiente, anunciándose como tal desde el palacio de gobierno y a través de TVMás. Fue un acto calculado de Duarte para demostrar a Héctor que es el jefe máximo. Incluso, uno y otro acto compitió entre sí y uno y otro se restaron méritos. Duarte quedó como el gurú electoral.

–¿Trascenderá el informe senatorial populista de Héctor en el ánimo ciudadano?

–Por un ratito. Pero fue mal calculado, sin ninguna resonancia en Los Pinos. El presidente Enrique Peña, por ejemplo, está ocupado ahora, cierto, de la recaptura del Chapo; más aún, de las negociaciones del presupuesto cero, que incluye desaparecer programas y despedir burócratas. Además, está la amenaza de Estados Unidos de subir las tasas de interés para atraer capitales. Y de Irán, que una vez levantando el embargo, producirá petróleo para inundar el mercado internacional y abaratar más, mucho más, el petróleo en el mundo y en México.

–Entonces, con todo lo anterior, ¿por qué dice que si hoy fuera la elección Héctor la ganaría?

–Por el simple efecto mediático de su informe; pero que es pasajero. Flor de un día. Además, con cientos, miles quizá de acarreados. Y un discurso lleno de lisonjas a Duarte. Y el político que hoy aplauda a Duarte pierde plusvalía electoral en automático.

LUCHA POR EL PODER EN EL ALTIPLANO

 

–Está claro, entonces, ¿Héctor Yunes candidato de Duarte y Beltrones y Pepe Yunes candidato de Luis Videgaray Caso y José Antonio Meade?

–Javier Duarte y Héctor Yunes se lanzaron a tal informe faraónico como en los viejos tiempos del PRI en el siglo pasado, porque de seguro tenían permiso de alguien superior.

–¿Beltrones, digamos?

–Dudo que Beltrones. Beltrones hoy está agazapado. Espera el momento del zarpazo, pues se le acabó el gas como diputado federal. Ahí está, claro, el CEN del PRI. También, la embajada de México en Estados Unidos. Y solo le resta esperar la decisión de Peña Nieto. Y Beltrones sabe que si presiona a Los Pinos a favor de Héctor Yunes sería contraproducente.

–Entonces, ¿en quiénes se apoyarían Duarte y Héctor para lanzar tal informe faraónico?

–Pudo ser Carlos Camacho Quiroz, todavía presidente del CEN del PRI. Quizá hasta el visto bueno de Aurelio Nuño, el jefe de la Oficina Presidencial.

–¿Pesa Manlio Fabio Beltrones en el caso de Veracruz?

–Pesa, como también pesan Luis Videgaray Caso y José Antonio Meade. Y más ahora Videgaray con un Miguel Ángel Osorio Chong achicado por la fuga del “Chapo”. Y, bueno, en el caso de Beltrones, Peña Nieto en ningún momento lo puede hacer a un lado, porque representa un grupo en el poder. Y en todo caso, antes que el caso Yunes, para Beltrones está salvarse a sí mismo.

–¿Se la seguirá jugando Beltrones por Yunes Landa?

–Sí, de igual manera como Videgaray y Meade por Pepe Yunes. Pero un hecho queda claro: hoy, ni mañana, ni el fin de mes, la decisión presidencial sobre los 12 candidatos a gobernadores del año entrante será tomada. Primero, negociar el presupuesto cero. Después, el escenario internacional con las tasas de interés en EU. Después, ya vendrá la sucesión. Y los nombres de los candidatos a gobernadores en doce estados irán saliendo de los menos complejos a los más complejos.

–¿Mira compleja la decisión del candidato priista a gobernador en Veracruz?

–En todo caso hay una lucha por el poder, como siempre. Ahora, definido. Por un lado, el candidato localista de Javier Duarte, que es Héctor. Y por el otro, el candidato de una parte de la elite peñista, que es Pepe. Y para entonces, falta mucho tiempo. En política, los días previos a un destape son años. Y Héctor con su informe cargado de populismo se aceleró, pues lo lleva más al desgaste. Empezó muy temprano y ha dicho todo. Su discurso se le está acabando, incluso, ya se le agotó. Más aún, si inició como un crítico feroz de Javier Duarte ahora es un borreguito más que se ha disciplinado al gobernador sólo para evitar que le aplique el llamado derecho de veto.