La descomposición política

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  • El gobierno de Veracruz hace agua en medio del descrédito y el pitorreo en el altiplano con su lemita de Aquí no pasa nada
  • Javier Duarte, ante la historia de sus predecesores, entre ellos, Miguel Alemán Valdés y Adolfo Ruiz Cortines

 

Luis Velázquez

 

La descomposición política del gobierno de Veracruz camina.

Según la diputada Mariela Tovar Lorenzo, presidenta de la Comisión de Hacienda de la LXIII Legislatura, el crédito de mil 388 millones les pasó de humo. Se enteraron por la prensa.

Según el diputado Édgar Hugo Fernández Bernal, la Secretaría de Finanzas y Planeación, SEFIPLAN, adeuda 300 millones de pesos a 35 mil ancianos del programa de Pensión Alimenticia para Adultos Mayores. Y, lo peor, desde hace nueve meses, ningún pago.

El Instituto de Pensiones del Estado, IPE, paga a los pensionados con cheques de hule, porque a cada rato la SEFIPLAN se desfasa con las cuentas “por falta de coordinación” según ha aceptado el sexto titular de la secretaría, Antonio Gómez Pelegrín.

Miles de estudiantes becarios y de deportistas discapacitados tocan las puerta de la SEFIPLAN por un abonito, de igual manera como los magnates periodísticos extienden la mano para que les paguen unos dos mil millones de pesos, quizá más, que les adeudan.

La Auditoría Superior de la Federación sale ahora con que el gobierno duartista ocupa el primer lugar en irregularidades con fondos federales, por tanto ha interpuesto una denuncia penal más en la Procuraduría General de la República, PGR.

Pero, además, en el ajuste de cuentas, el Contralor Ricardo García Guzmán, enlista a 14 funcionarios despedidos e inhabilitados por diez años, entre ellos, Mauricio Audirac Murillo, extitular de la SEFIPLAN, excontralor y extitular del ORFIS, quien le revira y le exige pruebas, y de lo contrario, que resarza su honor.

El secretario de Infraestructura y Obra Pública, Tomás Ruiz González, acusa a Gerardo Buganza Salmerón, entonces secretario General de Gobierno, por trastupijes con el Túnel Sumergido.

Y el contralor García Guzmán también arremete contra Buganza por el mismo caso, en una alianza con Ruiz González; pero debido a que en la víspera de la elección de candidatos priistas a diputados federales, Buganza se opuso a que el hijo del contralor fuera nominado por sus ligas con el narcotráfico.

La fama pública del fuego cruzado entre el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y el Fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, en tanto Veracruz es un deshuesadero con secuestrados, desaparecidos y muertos.

Y en medio del descrédito, el senador Héctor Yunes Landa se le tira al piso al gobernador, en tanto su colega, Pepe Yunes Zorrilla se mantiene en el discurso original que ambos lanzaron al ruedo, alrededor del desorden y desastre administrativo y el colapso financiero y la corrupción política.

JAVIER DUARTE, ANTE LA HISTORIA

 

Los prestadores de servicios se quejan de una deuda pública creciente, en tanto los actores sociales, económicos y políticos se preguntan el destino de los recursos estatales y federales, pues a la fecha, cuatro años, siete meses y 20 días después, nadie conoce una infraestructura local y regional de envergadura, capaz de enaltecer la calidad de vida de una región de Veracruz.

Y, no obstante, todavía hoy siguen anunciando más obra pública, como ocurrió la semana anterior en la gira de Javier Duarte en Coatzacoalcos, a menos se refieren a una callecita pavimentada, a un kiosquito nuevo, un saloncito de clase en una comunidad, una campanita para la iglesia del pueblo… para reponer las cien que han robado según denuncia de la elite eclesiástica.

Y es que, bueno, la única obra pública son los más de 70, 80 nombramientos en el aparato burocrático que manifiesta la falta de timón, además de los casi 60 juniors, hijos de políticos, que sin experiencia, perfil profesional, fogueo en el campo de batallas, han sido privilegiados con cargos en la administración.

En contraparte, la fama pública del gobierno de Veracruz en el altiplano y el resto del país con su frasecita de que Aquí no pasa nada y que sirve de pitorreo de la clase política priista jarocha, a tono con el esplendor hacia la mitad del siglo pasado con Miguel Alemán Valdés y Adolfo Ruiz Cortines.

Y con el esplendor de principios de siglo con Adalberto Tejeda Olivares, Heriberto Jara Corona, Cándido Aguilar y Teodoro A. Dehesa Méndez.

Y con el esplendor del siglo XIX con Juan de la Luz Enríquez Lara, Ignacio de la Llave y Segura Zevallos, Manuel Gutiérrez Zamora, Antonio López de Santa Anna y Guadalupe Victoria, todos ellos predecesores de Javier Duarte.