La cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) es una mala decisión y se generan dudas sobre el Estado de derecho, afirmó el grupo financiero BBVA-Bancomer.
En conferencia de prensa, manifestó que el problema no es la cancelación del proyecto en sí mismo porque la economía de México es muy grande, sino el mensaje de incertidumbre que se envía a los inversionistas.
Al respecto, Carlos Serrano, economista en jefe, dijo que esta decisión le va restar grados de libertad al presupuesto porque la deuda externa que asciende a unos 200 mil millones de dólares, incluida la de Pemex, tendrá un acervo de crecimiento de 6 por ciento para ubicarse en unos 212 mil millones de dólares y el servicio aumentará en 24 mil millones de pesos anuales.
Agregó que las Afores que invirtieron en este proyecto ya presentan pérdidas o minusválidas de 10 por ciento, situación reflejada en todos los activos mexicanos y consideró que el canal de inversión se verá afectado y dependiendo la salida que se dé a los pagos a los contratistas y a los inversionistas.
Adelantó que el pronóstico del tipo de cambio se modificará al alza y se espera que haya modificaciones también en las tasas de interés y en lugar de cerrar el año en 7.75 por ciento puedan llegar a ocho y 8.25 por ciento.
