El Semanario Católico “Desde la Fe”, dedicó su más reciente edición al 43.6% de la población mexicana que vive en pobreza y atribuyó esta condición al sistema político y social que se encuentra cimentado en la corrupción, la ambición y la codicia que ha causado deterioro en el poder adquisitivo de la sociedad.
A través de su editorial, el Arzobispado de México advierte que la iglesia no renuncia a su deber de denunciar la injusticia social “que frecuentemente se relaciona con la acumulación de la riqueza inmoral. Pero sobre todo, no ha cejado en su empeño por dar una respuesta efectiva en el combate a la pobreza a través de la caridad”.
Resulta imposible citar todas las acciones que realiza la Iglesia católica a favor de los pobres, señala la editorial, pero no hay duda de que se trata de la institución que más hace por abatir este flagelo a través de escuelas, hospitales, casas hogar, asilos, bancos de alimentos y comedores, son sólo algunas de las obras que se realizan en beneficio de los más pobres.
Sin embargo, la historia nos recuerda que todo esfuerzo, si se realiza de forma aislada, se convierte sólo en un paliativo ante la magnitud del problema, por lo que las sinergias entre los distintos entes sociales se hacen cada vez más necesarias, así como la capacidad de compasión, el sufrir con el otro a la manera de Cristo, ofreciendo redención por medio de la caridad, la solidaridad y la promoción de la persona para que alcance la plenitud en el desarrollo de su vocación, y así ser partícipes de un mundo más en comunión de amor, concluye el Semanario Desde la Fe.
