El proceso de desarme y desmovilización de grupos criminales, con el ofrecimiento de reducción de penas, incluso amnistía, es una de las medidas que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, utilizará para la pacificación del país, y también aplicada en Estados Unidos ante conflictos armados.
El Plan Nacional de Paz y Seguridad que ha dado a conocer el próximo gobierno señala:
“El callejón sin salida de la violencia obliga a poner sobre la mesa soluciones aplicadas en otros países a conflictos armados, con la diferencia de que se han emprendido entre gobiernos y bandos beligerantes -esto es, insurgencias y oposiciones políticas o nacionales armadas- y no entre una autoridad y grupos meramente delictivos.»
Agrega que, “en el México actual éstos tienen niveles organizativos, poder de fuego y control territorial equiparables, en diversos casos, a los conseguidos en otras latitudes por facciones políticas en armas. Es necesario, pues, poner en marcha procesos de desarme, desmovilización y reinserción social».
El documento explica que habrá condicionamientos claros a esa estrategia, como la plena colaboración con la justicia, manifestación inequívoca de arrepentimiento y reparación del daño.
Señala también que el perdón de las víctimas y la contrición sincera de los victimarios resultan pasos previos indispensables para las negociones.
El plan dado a conocer este miércoles por López Obrador abunda: “¿Que ofrecer a los delincuentes para que dejen de delinquir? En primer lugar, un aumento en la esperanza de vida: los integrantes de las organizaciones criminales suelen morir jóvenes y de manera violenta.”
«Y ensanchar las perspectivas de la existencia resulta una posibilidad que casi todo mundo ambiciona. En segundo lugar, la posibilidad de llevar una vida tranquila y sin sobresaltos; en tercero, la posibilidad de que encabecen negocios legales y regulares», añade.
Dicho plan destaca que es esta es la forma en la que actuó el gobierno estadounidense en los años 30 del siglo pasado, para acabar con las mafias que afectaba sus ciudades.
El documento agrega que, de ese proceso, surgió la bonanza en Atlantic City, Las Vegas, Miami y otros centros de inversión.
«A la luz de las lógicas de pacificación, deben ser revisados los expedientes de los acusados y sentenciados en el marco de las estrategias de seguridad de los gobiernos anteriores, tanto de infractores como de elementos de las corporaciones de seguridad policiales y militares”, señala.
