La quinta generación del Land Rover Discovery, lista para reemplazar después de ocho años en el mercado al Discovery 4, sumando en él todas las tecnologías que el grupo británico ha ido implementando en su gama de modelos.
El Discovery Serie 1 nació en 1989 para acompañar al Defender y al Range Rover en la gama de la marca, convirtiéndose en estos 28 años en el modelo más vendido de Land Rover, con 1.2 millones de unidades.
Jaguar Land Rover decidió crear tres líneas de productos para su marca de todoterrenos, dejando a Range Rover como gama de lujo, a Defender en la parte más funcional, y Discovery quedó al medio, ofreciendo una mezcla entre versatilidad, lujo y capacidades.
En 2014 se exhibió el conceptual Discovery Vision, que adelantaba las líneas que tendría esta familia, y poco después apareció el Discovery Sport, sumándose ahora el New Discovery, presentado oficialmente en el Salón de París de septiembre pasado.
Lo más destacado del SUV grande de la marca es su nuevo monocasco de aluminio (85% del total), que le permite al New Discovery rebajar en hasta 480 kilos el peso de su antecesor pese al incremento de tamaño, y quedar en torno a las dos toneladas.
Ahora mide 4.970 mm de largo, 2.073 mm de ancho, 1.846 mm de alto y tiene 2.923 mm entre ejes. Así, es 141 mm más largo, 51 mm más ancho, 9 mm más alto y tiene 38 mm adicionales entre los ejes.
Y si bien es bastante más grande que su antecesor, gracias a un lúcido diseño que profundiza las proporciones adecuadas, el New Discovery se ve más amigable, deportivo y moderno.
