Uno de los modelos que más expectación ha causado en el último tiempo ha sido la camioneta de Mercedes-Benz, la Clase X. Si bien exactamente no es la primera vez que incursionan en el segmento, prácticamente habían sido productos de nicho o recreacionales, basados en la plataforma del Clase E o del Clase G. Con el alza en popularidad de las camionetas de una tonelada -algo que en Sudamérica no es nuevo, pero si para los europeos- y el fuerte golpe que dio Volkswagen con la introducción de la Amarok, de seguro le movió el piso a Mercedes-Benz para darle luz verde a un proyecto muy ambicioso.
Porque claro, está el peso de la estrella, un legado forjado en manos de la seguridad, liderazgo en desarrollo tecnológico, calidad indiscutible, deportividad, lujo y muchos atributos que ya sabemos de sobra. Pero Mercedes también tiene una vasta experiencia en vehículos comerciales, camiones, furgones, buses y vehículos especializados, que se distancian del lujo, pero hacen bien cualquiera sea la tarea que se les encomiende. La nueva Clase X es un modelo que hace de puente entre estos dos universos, siendo un modelo que se ofrecerá tanto en versiones básicas orientadas al trabajo duro, así como versiones tan equipadas como un SUV, para uso familiar o recreativo.
Hacer dos cosas muy distintas, pero de excelente manera es un trabajo muy difícil de lograr, más aún en el universo de las camionetas de trabajo. Por lo mismo Mercedes, pidió ayuda a un socio cercano que sabe muchísimo de camionetas: Nissan.
La plataforma de la NP300, que también da vida a la Renault Alaskan, es la base que utilizó Mercedes-Benz para ganar tiempo y concentrarse en lo importante, hacer que la Clase X sea un producto de primera línea. Por lo mismo la polémica causada por esta decisión solo hacía que nuestras ansias de conducirla y compararla crecieran ¿Cuánto de Nissan tiene la Clase X? La respuesta es, básicamente la estructura principal, un par de motores y la perilla del selector de tracción. Sin embargo, la insonorización, la calibración de suspensión, el comportamiento dinámico, la transmisión, sistema de tracción, interior, seguridad… básicamente todo, esta tan alejado de una NP300 como Saab alejó al 9-5 del Opel Vectra o como Alfa-Romeo separó al 164 del Fiat Croma. Es una camioneta radicalmente distinta y ampliamente superior a cualquier camioneta de 1.1 toneladas que hayamos probado, experiencia que te contaremos aparte en una segunda nota.
La Clase X de Mercedes-Benz ha sido concebida específicamente para responder a las nuevas exigencias de los mercados internacionales de las pick-up. La demanda de camionetas medianas con las características y el equipamiento de confort típicos de los autos de pasajeros crece continuamente desde hace años. Al mismo tiempo aumenta la proporción de pickups utilizadas por usuarios particulares. Estas ya no se perciben como vehículos austeros y utilitarios. Mercedes-Benz es el primer fabricante de vehículos de gama alta que responde a estos cambios sirviéndose de su amplia experiencia y competencia en el desarrollo de vehículos industriales y todoterreno para el trabajo duro, como el Unimog y la Clase G, de vehículos aptos tanto para el trabajo como para el tiempo libre como la Clase V y la Vito y de turismos que representan en todo el mundo todo el lujo que ya conocemos de la marca.
De ese modo, la Clase X se dirige a grupos muy diferentes de clientes: no importa si trabajas en el campo, eres un empresario de construcción, si tu familia gusta de la aventura, pero también del lujo, si eres emprendedor o deportista, la Clase X ofrecerá, según Mercedes, una experiencia única de alta calidad para todos ellos, ampliando también el espectro de ocasiones donde podemos disfrutar de lo que es conducir un auto de la estrella.

