El robo de combustibles mediante perforaciones ilegales en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa siendo una problemática vigente en Veracruz, donde durante los primeros tres meses de 2026 fueron ubicadas 60 tomas clandestinas, equivalente a una detección aproximadamente cada 36 horas.
Datos del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación de los Municipios (Igavim), elaborados con información proporcionada por Pemex mediante solicitudes de transparencia, indican que la entidad registró un aumento del 3.45 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 58 puntos de extracción ilegal.
Aunque Veracruz se encuentra entre los estados con mayor incidencia de robo de Gas LP, ocupando la tercera posición nacional, en el caso del robo de combustibles líquidos como gasolina y diésel se ubica en el lugar número 11 del país.
El análisis del observatorio ciudadano señala que el fenómeno del “huachicol” mantiene sus principales focos en la región centro-occidente de México.
En este estado es donde se encabeza la lista
Hidalgo encabeza la lista nacional con 731 tomas clandestinas, lo que representa una perforación detectada cada tres horas; le siguen Jalisco con 578 casos y el Estado de México con 189.
Mientras entidades como Coahuila y Tamaulipas lograron disminuir de manera considerable este delito, con reducciones superiores al 60 por ciento, Veracruz mantiene una tendencia estable, sin una baja significativa en los registros de extracción ilegal de hidrocarburos.
A nivel nacional, las cifras muestran un incremento del 4.87 por ciento en este ilícito durante el primer trimestre de 2026, al acumularse 2 mil 563 tomas clandestinas en la red de ductos de Pemex.
Este escenario refleja la dimensión del problema en el país, donde en promedio se detecta una nueva toma ilegal cada 51 minutos y 27 segundos, situación que representa un reto permanente para las autoridades encargadas de proteger la infraestructura energética nacional.