Rolando Quevedo Lara
Quevedo_r@yahoo.com.mx
La causa de la Revolución dejó de inspirar la fe que
toda carta de navegación da para mantener en su puesto al
piloto; a eso debe añadirse que los hombres de la Revolución han
agotado su autoridad moral y política.
Daniel COSIO VILLEGAS
- TUMBA POLITICA
- HISTORIA DEL PRI
Cualquier semejanza, es purititíta coincidencia.
Los cuatrochos en el obligado confinamiento, intercambian temas, discuten realidades, hablan de política, coinciden en las paladas con las que los mismos “líderes” ahondan la tumba del otrora poderoso partido político. Comentan en tiempos electorales.
Son viejos seguidores del vetusto PRI, porteños peli/canos que reconocen fracasos, inestabilidad, hartazgos, derrotas, tropiezos.
De desastres electorales, piden que su partido concurra a «…las elecciones en plena coordinación con las estructuras territorial y sectorial y con candidatos que eviten divisiones estériles, con esfuerzos personales o de grupos que propicien acción electoral coherente, bien planeada».
Enfocan la realidad, al afirmar: «Hoy urge corregir errores y entender que la división y el hartazgo, son tierra fértil para los adversarios”.
Soñar pues, no cuesta nada.
UN POCO DE HISTORIA/Primera parte
Permítame Caro Lector, utilizar el espacio en dos o tres entregas, porque se vislumbran cambios… por otro “hartazgo”.
Peli/canos porteños, viajaron en el túnel del tiempo. Para entender lo que sucederá, comentan de la historia del PRI. Conocer el pasado, para vivir el presente, controlar el futuro.
Me restregaron en cara entrega que publicamos el sábado 8 de julio de 1995. Hace ¡25 años! Coloquial, para que quede claro.
El principal personaje, Don Don Juan Pueblo, mi asesor de cabecera, dice:
Al triunfo de la mal llamada Revolución y fuga de Porfirio Díaz en 1910, Francisco Ignacio Madero convocó a elecciones para 1911.
Participaron 6 partidos: 1.- El Constitucional Progresista (PCP); 2.- El Católico Nacionalista (PCN); 3.- El Popular Evolucionista (PPE); 4.- El Nacional Independiente (PNI); 5.- El Liberal Rojo (PLR); 6.- El Nacionalista Democrático (PND). Los dos últimos reyistas, apoyaron a Madero.
Triunfó Madero. Los resultados oficiales: Madero, 19 997 votos; Francisco León de la Barra, 87 votos; otros candidatos, 45 votos. (Anote los números por favor, para poder cotejar lo que sucede con el tiempo)
Asesinados Madero y José María Pino Suárez, su vicepresidente, por órdenes de la H. Embajada de Estados Unidos, la H. Cámara de Diputados nombra presidente al chacal Victoriano Huerta, el 19 de febrero de 1913.
El 26 de octubre de 1913 se efectuaron elecciones, con más de media República en poder de los Constitucionalistas. Casi nadie votó y las elecciones fueron declaradas nulas. Victoriano Huerta, siguió de presidente «constitucional» interino.
Presionado por los triunfos de Francisco Villa, Albaro Obregón y Venustiano Carranza, el Chacal renunció el 15 de julio de 1914 y es nombrado presidente interino Francisco Sebastián Carvajal y Gual, ministro de Relaciones, después de José López Portillo y Rojas. (¿Le suena el nombre?). Al presidente Carvajal le duró el gusto 29 días.
Al triunfo de las fuerzas constitucionalistas, quedó designado «primer jefe» Venustiano Carranza, quien renunció el 23 de octubre de 1914 y fue designado por una convención de generales, el general Eulalio Gutiérrez, presidente provisional, con el apoyo de Francisco Villa y Emiliano Zapata.
Dos meses y medio duro en la silla, fue sustituido por otro general, Roque Victoriano González Garza, en tanto que Carranza se autonombraba presidente con sede en Veracruz… y Villa hacia lo mismo en el norte… o sea, que en 1915 México tuvo 3 presidentes a la vez y sin elecciones…
A los pocos meses sale González Garza y es nombrado el licenciado Francisco Lagos Cházaro, quien duró un mes, hasta la entrada de los carrancistas a la ciudad de México. No hay partidos políticos, manda el que tiene más balas… Carranza gobierna y se postula candidato.
En 1917 se celebran «elecciones» con tres candidatos carrancistas y uno independiente, el loquísimo Nicolás Zúñiga y Miranda. Como era de esperarse, «triunfó» Carranza con 797 mil 385 votos; Álvaro Obregón, 14 mil 8 sufragios y Pablo González 11 mil 615; nunca se supo cuántos votos fueron para Zúñiga.
La votación fue tan pobre, que, por primera vez, después de Porfirio Diaz, el gobierno tuvo que «inflar» los números. Compare los votos con los que alcanzó Madero.
De 20 mil votantes existentes durante el porfirismo y el maderismo, el número «creció» como por arte de magia a más de ¡800 mil! en 1917, apenas 6 años después… y eso, que habían muerto casi un millón de mexicanos…
DEL PRINCIPIO AL FIN
CARO LECTOR, trataremos de continuar con 2 ó 3 entregas… LA “HISTORIA del PRI”, que tiene mucho que ver con lo que está sucediendo… SE COMPARA con “saciedad excesiva que causa fastidio o aburrimiento: tanto pescado le va a dar hartazgo”… LAS FUENTES de información, se las proporcionaré en la última parte de ésta «Historia»…
