viernes, mayo 15, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Paraíso terrenal

•Casa llena de libros

•Vivir para leer

Luis Velázquez

UNO. Paraíso terrenal

Era el departamento del maestro Héctor Rodríguez, académico en la UNAM en la materia de Filosofía, el paraíso terrenal.

Estaba a un ladito de la avenida Independencia, en la ciudad de Veracruz, los libros se amontonaban como unos pajaritos en su jaula gigantesca.

Había libros en los libreros. En el escritorio donde escribía. En la mesa de comer. En el buró. En las sillas. En los pasillos de la sala, el comedor y las dos recámaras.

En su depa el visitante debía caminar de puntitas en medio de los libros pues apenas podía pasarse de un lugar a otro.

DOS. Leer y escribir

El maestro vivía solo y tenía una asistente doméstica que guisaba la comida cada día pues él se preparaba el desayuno y la cena, si cenaba, de manera frugal. Frutita, por ejemplo.

Entonces, jubilado dejó la Ciudad de México para terminar sus días en el puerto jarocho y lo único que hacía era leer y escribir, escribir y leer.

Nunca miraba televisión. Jamás escuchaba la radio. Vivía tan lejos del mundo que ignoraba las noticias y los titulares.

TRES. Un alcalde lo visitaba

A nadie visitaba. Pero contestaba las cartas que le llegaban de sus alumnos. Y la señora se encargaba de llevarlas al correo.

También recibía visitas. Por ejemplo, el presidente municipal de entonces, Mario Vargas Saldaña, atravesaba el zócalo del palacio del Ayuntamiento a su depa para platicar con el maestro el tiempo de un cafecito. Una hora que le daba de tarde en tarde, martes y jueves.

Además, le exigía un tema concreto y específico para que nadie perdiera el tiempo, decía el profe.

“Lo que no se platica en una hora no se platica en dos”, decía.

CUATRO. Tarde deslumbrante

Un día le pregunté, insensible, si había leído todos los libros en los libreros y los pasillos y las recámaras. Dijo:

“Toma el libro que quieras y pregúntame”.

Quedé avergonzado. Millón de veces pedí disculpas. Lo entendió. Era muy generoso.

Y sin preguntar él mismo fue tomando un libro y otro y otro, al azar, y luego ofreció conferencia magistral sobre sus contenidos.

Fue tarde deslumbrante.

CINCO. Escribir es pensar

El maestro leía desde las 6, 7 de la mañana, al despertar, pues solía acostarse a las 2, 3 de la mañana, leyendo y escribiendo.

Desde mucho tiempo antes de jubilarse estaba habituado a solo dormir 4, 5 horas. Además, sin la siesta en una ciudad como Veracruz, donde unas 8, 9 personas de cada diez han de tirarse a la hamaca a reposar la comida.

Sabía inglés, francés y latín. Y tenía libros en los cuatro idiomas, incluido el español. Y cuando se ocupaba de un tema consultaba un libro en español, otro en inglés, otro en francés y otro en latín.

Y luego pasaba las horas dando la vuelta al tema con el lapicero en la mano anotando las reflexiones en una libreta escolar.

“Escribir es pensar”, decía. Y ha de pensarse y agotar el tema antes de escribir.

SEIS. La gran riqueza de un hombre solo

Nunca supe si tenía familia. Hijos, por ejemplo. Y luego de su muerte fue un enigma el destino de sus libros.

Nunca le interesaron los bienes materiales. Ni le provocaron desvelo ni angustias. Su gran riqueza eran los libros, primero, y los amigos después y que, por cierto, eran muy pocos.

Fue un símbolo en el siglo pasado. Por desgracia, ninguna calle lleva su nombre. El peor olvido es el olvido.


Expediente 2020

El peor infierno laboral

Luis Velázquez

Los expertos profetizan el peor de los mundos cuando el coronavirus se haya ido. El desempleo, en su más alto decibel. Según ellos, unos doce millones y medio más de la población económicamente activa, PEA.

Ya de por sí, el infierno más siniestro. Uno de cada 3 jefes de familia, en el subempleo.

6 de cada 10 habitantes llevando el itacate a casa con el ingresito del changarro.

Once millones de paisanos, migrantes sin papeles en Estados Unidos.

Veracruz, primer lugar nacional en la producción y exportación de trabajadoras sexuales.

El mayor número de muertos en el lado de los carteles y cartelitos, jóvenes de entre 18 a 23, 24 años de edad.

6 de los 8 millones de habitantes de Veracruz, en la miseria y la pobreza. Medio millón de paisanos jarochos, haciendo solo dos comidas al día, y mal comidas, de tan jodidos que están.

Veracruz, uno de los primeros lugares nacionales en pedigüeños.

La gente, desempleada y subempleada, con salarios insultantes, robando escuelas y hasta las limosnas en las iglesias para llevar dinerito a casa y alimentar a los niños y a la esposa, en un Veracruz pródigo en recursos naturales.

Y en tales circunstancias, loas doce millones y medio más de desempleados que dejará la pandemia.

Peor si se considera que México está en el sexto lugar mundial de muertos por culpa del bichito chino.

AMLO soñó con ser el presidente de la 4T. La ilusión perdida y únicamente sostenida en el discurso populista, es ya el presidente del coronavirus. Pronto será el presidente del desempleo.

Ni modo, la naturaleza causando estragos a la izquierda en el poder.

Y si el presidente sigue vendiendo esperanzas, ilusiones, utopías, en todo caso y como decía Napoleón Bonaparte es su chamba, de igual manera como en otros tiempos subastaron esperanzas los presidentes priistas y panistas.

Y como la peor plaga apocalíptica de la vida, la inseguridad, la incertidumbre y la zozobra en el día con día.

De ñapa, el oleaje de impunidad, creciendo, multiplicándose como los peces y los panes, los ácaros y la humedad, las cucarachas y los conejos.

LOS DOCE APÓSTOLES DEL DIABLO

El desempleo pone la naturaleza humana en la ruleta rusa y el togobán social.

A veces, incluso, la desesperación laboral lleva al suicidio. Otras, a la nostalgia. La depresión es el estadio más duro y difícil. Paso quizá a quitarse la vida.

Y, bueno, cuando transcurre una semana y un mes y un semestre en el desempleo, sin recibir ayuda familiar o amical, cerradas puertas y ventanas, el legítimo reclamo familiar del itacate y la torta en casa, entonces, el jefe de familia bien puede estar en la antesala de la delincuencia organizada y común.

Y en el caso de las mujeres, el camino inmediato suele ser, ¡vaya desgracia social!, la prostitución.

Es el país, el mundo, que el coronavirus dejará más acentuado.

De acuerdo con los expertos, la recesión será canija. Peor que la de 1930 en Estados Unidos. Peor que luego del desastre bélico de la Segunda y Primera Guerra Mundial.

Los 5 continentes, en el desempleo atroz.

En el país, podrán las elites gobernantes gritonear y festinar que la hemos librado. Intentarán echarse el rollo y el chorizo de un mundo mejor.

Pero la realidad real como le llaman los sociólogos ahí está. Plena y palpable con el desempleo.

Coctel explosivo:

Uno, inseguridad. Dos, impunidad. Tres, desempleo. Cuatro, subempleo. Cinco, salarios insultantes.

Sexto, negocios, industrias, fábricas, comercios, changarros, cerrados. Ocho, carteles y cartelitos asesinando hasta a changarreros en la vía pública (caso Paso del Macho) como parte de la extorsión.

Nueve, pésima calidad educativa. Diez, pésima calidad de salud. Once, cero desarrollo humano.

Doce, terrible y espantosa desigualdad social y económica. Los ricos, más ricos. Los pobres, jodidos entre los jodidos.

Los doce apóstoles del diablo. La caja de Pandora, multiplicada en los males. Los jinetes del Apocalipsis, renovados y actualizados.

PURO CHORIZO LA 4T

De ñapa, los políticos en la rebatinga por la elección de presidentes municipales y diputados locales y federales a mediados del año entrante en Veracruz.

Y la elección de quince gobernadores para entonces.

Y en términos generales, la búsqueda del poder en ningún momento soñando con el bienestar social, sino para ejercer con sentido patrimonialista.

La 4T, la purificación moral, la honestidad valiente, puro chorizo. Los espejitos de Hernán Cortés a Moctezuma II. Los pececitos de oro del coronel Aureliano Buendía en “Cien años de soledad”. El streap-tease de Salomé a Herodes a cambio de la cabeza decapitada de Juan Bautista.

Nunca, salvo excepciones excepcionales (válgase el pleonasmo), las tribus políticas procurando el bienestar común. Al contrario, desde “Los doce Césares” de Suetonio, en la vieja y mítica Roma, “ordeñando la vaca”.

Y mientras ellos estén “en los cuernos de la luna”, el desempleo, el subempleo y los salarios insultantes (salarios de hambre les llamaba Ricardo Flores Magón en 1910), les valdrán.

Cierto, en el discurso oficial se ocuparán de las mujeres y los hombres, cada vez más, desempleados.

Pero únicamente será para salir del paso, la peor “tomadura de pelo”, la peor estafa, a la población electoral.

Todos, entonces, a recrudecer la austeridad. Apretarse el cinturón hasta donde se pueda. La vida más sencilla del mundo. Multiplicar los centavos. Gastar lo menos posible. Vivir para adentro.

El tiempo económico y social que viene y/o está ya, uno de los peores capítulos en la historia.


Barandal

•Policías cazados

•Asesinados más de 40

•Todos, en la impunidad

Luis Velázquez

ESCALERAS: Días fatídicos para los cuerpos policiacos. 3 jefes asesinados en las últimas semanas. Más un policía raso. Uno, en Isla. Otro, en San Juan Evangelista. Otro más, en Huatusco. Otro, en Acayucan.

En dos casos recibieron amenazas de muerte y siguieron pa´lante. En el caso del director de policía en Isla, lo emboscaron en carretera cuando iba en motocicleta.

Otro, también, ejecutado en la carretera. Y el otro, de igual manera.

Fueron cazados cuando viajaban solos. Es decir, y de entrada, los espiaban. Sabían de sus caminos diarios.

En Coatzacoalcos, los malandros balearon e incendiaron la casa de un policía. Fue en la colonia Francisco Villa.

PASAMANOS: En Acayucan, otro policía asesinado. Vivía en una cuartería en el barrio La Palma. Dos sujetos armados llegaron con violencia y dispararon. Era oficial de la secretaría de Seguridad Pública.

En el estribillo oficial dirán que como la policía está combatiendo a los malandros, los carteles y cartelitos los matan.

Quizá.

Pero si así es, entonces, caray, lo mínimo es tomar medidas y por ejemplo, evitar andar solos. Y nada de circular en carretera. Y trepados en una motocicleta.

Y menos vivir solo. Y en una cuartería, a expensas y dispensas.

CORREDORES: En otras ocasiones, la secretaría de Seguridad Pública, SSP, ha rendido homenaje a los policías muertos. En el caso de los últimos 4 asesinados, nada. Cero.

Nadie, entonces, imaginaría que los jefes policiacos y el policía ejecutados tenían amistades malas.

Y ni modo, el destino los alcanzó, considerando que los carteles suelen infiltrar a la policía, y como en otros sexenios, había presidentes municipales que hasta les concesionaban las comandancias.

BALCONES: En el último año y medio y días más de cuarenta policías pasados por las armas.

Y hasta donde se conoce si bien se sabe, nunca, jamás, un detenido, físico, ni menos, mucho menos, un asesino intelectual.

Será incapacidad. Acaso principio de Peter. Quizá desdén. Acaso demasiado chamba. Quizá incompetencia.

Impunes están. Igual, igualito que el tiradero de cadáveres de norte a sur y de este a oeste de Veracruz y que alcanza dimensión truculenta. Cadáveres colgando de puentes y árboles. Cabezas decapitadas abandonadas sobre las mesas de un antro o un bar pueblerino.

PASILLOS: Ejecutar a un policía son palabras mayores. Ellos, los custodios de la seguridad en la vida y en los bienes, entrenados para combatir el mal, avasallados por el oleaje desenfrenado de la violencia.

Y si los malosos los han asesinado, entonces, un ciudadano común y sencillo vive “con los pelos de punta”. La piel erizada. El miedo, cierto, pero también “el miedo al miedo” de lo que está latente.

La vida, como un caos, una amenaza, un peligro.

VENTANAS: Hay un aproximado de unos veinte mil, o poquito más, de policías de la SPP en Veracruz. Más los policías del IPAX y municipales.

Y si en los últimos 18 meses unos cuarenta, o más, han sido asesinados, entonces, y de acuerdo con Pitágoras se trata de un número limitado.

Pero al mismo tiempo, toda vida humana es invaluable, y lo menos que la familia y la población electoral espera y desea es justicia.

La Fiscalía General “anda en las nubes”. Disfruta “luna de miel” con el poder, elegida por 9 años. Sabe que es preferida, consentida y bendecida.

Pero, bueno, el desencanto social se multiplica y el hecho de estar bien con el Papa (el secretario General de Gobierno y el góber), en ningún momento significa que Dios (la ciudadanía) esté de su lado.


Malecón del Paseo

•19 años gobernador

•Dictadura porfirista

•Hijo de un panadero

Luis Velázquez

EMBARCADERO: Teodoro A. Dehesa gobernó Veracruz del mes de diciembre de 1892 al mes de junio de 1911… Es decir, durante diecinueve años, un poquito más que la mitad de los 33 años de la dictadura de Porfirio Díaz Mori…Insólito, pero indicativo de que en Veracruz también se vivió, digamos, una dictadura al mejor estilo porfirista… Más significativa fue la vida de Dehesa… Por ejemplo, fue hijo de un panadero y desde niño aprendió el oficio y ayudaba al padre… A la muerte del padre, quedó al frente del negocito familiar…

ROMPEOLAS: Pero de adolescente también trabajó en una tienda de semillas, despachando… Dada su capacidad, notable estudiante, cabeza del grupo en el salón de clases, se convirtió en un empleado de confianza… Luego, fue nombrado secretario privado del dueño… Había nacido en el puerto de Veracruz el primero de octubre de 1848…. Y era hijo de un padre aragonés, asentado en la ciudad, y de madre xalapeña…Y de acuerdo con la leyenda pues a todos los políticos han de crearse y recrearse mitos, desde niño le entró la vocación social…

ASTILLEROS: Tan intensa, por ejemplo, que “asaltó la caja de dinero de su padre y distribuyó el contenido en unos niños pobres de la vecindad que asistían a la misma escuela municipal que estaba frente a su casa”, según cuenta Kari. B. Koth, de la Universidad de Columbia, en el libro “La revolución mexicana en Veracruz”… En la década de 1860, y desde el puerto jarocho, siguió la invasión francesa en México, allí donde Porfirio Díaz Mori se encumbrara como soldado en la batalla de Puebla… Y desde entonces, Dehesa lo convirtió en el Superman de su vida…

ESCOLLERAS: Tanto que, por ejemplo, cuando Porfirio Díaz se opuso a la reelección de Benito Juárez (quince años se reeligió el indito de Oaxaca), Dehesa se convirtió en su fans uniéndose al movimiento en 1870… Entonces, y dada su habilidad política fue elegido líder del llamado “Club Republicano” de Veracruz para trabajar la plaza política en favor del futuro dictador… Aquella rebelión fracasó y Díaz anduvo escondido por ahí, entre otros lugares, primero en la sierra de Zongolica, luego, en Coscomatepec, y después en Tlacotalpan, en un ranchito conocido como “La candelaria”, obsequiado por los diputados locales… Incluso, el primero de febrero de 1872, con otros amigos le financió el boleto por barco a Porfirio Díaz derechito a New York en el navío inglés, Corsica… “Yo estaba ansioso de servir al general Díaz” exclamaba Dehesa…

PLAZOLETA: Años después, sería diputado local a los 24 años de edad, quizá el legislador más joven en la historia de Veracruz… En una de esas, junto con Luis Mier y Terán, compadrito de Díaz, le ofrecieron la candidatura a gobernador de Veracruz para “medir el agua a los tamales” electorales pensando en la nominación presidencial… Díaz fue prudente y la dejaron en una curul federal… Y desde el Congreso de la Unión como legislador por Veracruz, Porfirio Díaz fue lanzado al estrellato nacional.. Por eso, entre otras cositas, Dehesa fue jefe del Poder Ejecutivo Estatal durante diecinueve años…

PALMERAS: También fue un perseguido político cuando en el poder estaban sus adversarios y enemigos… Estuvo preso en Orizaba… Luego, le dieron trato de preso político y quedó arrestado en el hotel Iturbide, de la Ciudad de México… Después, otra vez encarcelado en el viejo Distrito Federal… Muchos años después, Díaz Mori lo nombró director general de Aduanas, cargo en que repitiera con Manuel González… Luego, la gubernatura…

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