Escenarios
•Tiempo de la discordia
•¡Vaya paraíso terrenal!
•Estilo de gobernar
Luis Velázquez
UNO. “El país de un solo hombre”
Se vive el tiempo del fanatismo político y religioso. Tiempo de la izquierda. Tiempo de Amlove y los cristianos evangélicos. Y los chairos y los Siervos de la Nación. Y de la llamada 4T y purificación moral. La honestidad valiente. El mundo nuevo.
El espíritu de la época está en lo siguiente: hoy, más que nunca, “el país (y el Veracruz) de un solo hombre”. El autoritarismo exacerbado. El maquillaje de la democracia. Democracia populista.
DOS. Tiempo de la discordia
El tiempo de los carteles y cartelitos. Todos, disputando las plazas regionales. Negocios insólitos a la sombra de la droga y el secuestro y los crímenes y los desaparecidos.
El tiempo de la despenalización del aborto con ONG y activistas. El tiempo del Sida. Caray, Veracruz, en el primer lugar nacional de enfermos.
Y si la política significó en los orígenes la concordia, ahora es la discordia. El país, fragmentado en buenos y malos. “Estás conmigo o estás contra mí” decía Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos a los reporteros.
TRES. Desigualdad social
Con todo, “días sombríos y sin brillo”.
Uno de cada dos jefes de familia, en la pobreza y la miseria.
Uno de cada 3 jefes de familia llevando el itacate a casa con el ingresito derivada del changarro en la vía pública.
La más espantosa desigualdad social y económica con 5 familias dueñas del 60 por ciento de la riqueza nacional.
Los pobres, por ejemplo, recibiendo sus despensitas como en los tiempos priistas y panistas… sin enseñarles a pescar.
CUATRO. Intimidar a enemigos
Nunca antes el tiempo de los chairos, por ejemplo, el ejército anónimo de tuiteros y cibernéticos en las redes sociales.
Por aquí, en nombre del amor y paz, Amlove se ocupa con espinas y cardos, por ejemplo, de un trabajador de la información y/o de la llamada “mafia en el poder”, empresarios y políticos, y en automático los Siervos de la Nación bombardean las redes sociales en contra de ellos.
Y si desde el púlpito nacional fueron evidenciados, entonces, en el Internet quedan polvo.
¡Vaya forma de intimidar!
CINCO. El paraíso terrenal
La mitad de la población y la mitad de la otra mitad soñó con el paraíso terrenal, Amlove en la presidencia de la república.
Y también, el paraíso en Veracruz luego de Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes Linares.
Muchas, demasiadas expectativas levantadas con la posibilidad.
El desencanto llegó demasiado pronto, antes del amanecer, sobre todo, por tanta discordia sembrada todos los días en el surco.
Las pasioncillas políticas, que así les llamaba José Vasconcelos Calderón, el rector de la UNAM y secretario de Instrucción Pública con Álvaro Obregón, han ganado a la cordura y la mesura, pero más aún, a la vocación y grandeza social de un estadista.
SEIS. El estilo de ejercer el poder
Malo para el país cuando un luchador social como Amlove gana la silla embrujada del palacio nacional y en vez de mirar para adelante, siembra en el surco el rencor y el odio y la pasión desaforada y ejerce el poder destejiendo la unidad en un país donde el 60 por ciento de la población (uno de cada 6) están en la miseria y la pobreza milenaria, histórica, legendaria.
Así, “los días se vuelven demasiados largos y la vida demasiado truculenta”.
El espíritu de la época. El estilo personal de ejercer el poder. La izquierda, defensora de los derechos humanos, cosechando la discordia en tierra fértil.
Expediente 2020
Impunes y soberbios
Luis Velázquez
En el ejercicio del poder, los Morenos de Veracruz han dañado su legitimidad y peor aún, su credibilidad. En la población electoral domina la percepción de una corrupción al mejor estilo priista y panista. Soberbios, igual que sus antecesores, se han sentido impunes. Y por eso mismo, están en la picota electoral.
Por ejemplo, algunas causas, hechos, circunstancias, momentos indicativos y significativos, son los siguientes:
1) El nepotismo, ¡vaya conflicto de intereses! Hermanos, hijos, tíos, primos, sobrinos, etcétera, en la nómina oficial. Tan documentado que estuvo. Incluso, el asunto fue puesto en la cancha política, social y mediática. Y nada trascendió. Es más, la ex Contralora, Leslie Garibo, lo avaló. Y luego, qué paradoja, lanzada del paraíso sin ninguna explicación. Y todavía, con menosprecio. Ocupará otro cargo público dijo en nombre del amor y paz el góber jarocho de Amlove. Burlándose. Pitorreándose. Exhibiéndola.
2) La compra por dedazo, asignación también le llaman, de las patrullas, las ambulancias y las medicinas. Y aun cuando muchas voces oficiales se levantaron, entre ellas, de los diputados locales, les valió. La soberbia es canija. Y más, por ejemplo, porque la compra de las medicinas fue a la empresa propiedad del ex delegado federal en Jalisco, despedido por el trastupije. Y aquí, en Veracruz, nada pasó. Soberbios. Invencibles. Dueños del día y de la noche.
3) El escándalo de las dos camionetas blindadas adquiridas para uso particular de la Fiscal General. Incluso, más caras que las utilizadas por algunos gobernadores del país. Tiempo, ah, de la purificación moral, la 4T, la Cartilla Moral, la honestidad valiente, la creación de un mundo nuevo, un país nuevo, una sociedad nueva.
4) La reestructuración de la deuda pública y en la que según el politólogo Carlos Ernesto Ronzón Verónica, siempre hay cochupos. Por ejemplo, los bancos beneficiados son generosos y recíprocos.
5) El primo hermano del góber jarocho de Amlove, jefe máximo en la secretaría de Finanzas y Planeación, casi casi, el Antonio Tarek Abdalá del duartismo y Karime Macías. La versión de la familia en cargos públicos. La versión de que el primito maneja las direcciones administrativas de las dependencias del gabinete legal. Intocable. Inderrotable. El góber alterno. Y eso que trabajó con Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte.
6) El trastupije en el Instituto de Espacios Educativos, donde el jefe de Seguimiento, Érik Sánchez, fue destituido que por andar preguntando sobre unas concesiones de obra pública donde, reveló, había sospechas del dedazo y negocios ilícitos. Y, claro, la respuesta del secretario de Educación, Zenyazen Escobar, para llenarlo de estercolero.
7) La denuncia de la reportera y escritora, Claudia Guerrero Martínez, de que en la SEV contrataron a unas escorts para cargos públicos y quienes tienen hasta su página pornográfica, considerando que la infancia y la juventud son destino como afirmaba Sigmund Freud.
8) La manifiesta opacidad en la secretaría de Infraestructura y Obra Pública con la concesión de obra pública vía dedazo.
9) Los cambios de funcionarios al mejor estilo de Javier Duarte, quien despidió, cambió, enrocó y nombró a ochenta y cinco titulares de dependencias en el viaje sexenal y nunca, jamás, jamás, jamás, rindió cuentas, como si fuera el dueño de una hacienda porfirista, tal cual en el gobierno marrón y guinda de Veracruz.
10) Un año y medio después, los carteles y cartelitos, sicarios y pistoleros, malandros y malosos, y la delincuencia común, dueños de la agenda setting. Insólito aquel caso de un ladronzuelo de tiendas Oxxo quien había cometido cincuenta atracos. Insólito, el tiradero de cadáveres. Insólito, Veracruz, en el primer lugar nacional de feminicidios y secuestros. Insólito, el asesinato de cuarenta y seis menores de edad. Con todo y que todos los días la llamada Comisión por la Paz se reúne a las 7 de la mañana en el palacio de gobierno de Xalapa para revisar el día con día.
11) Igual de peor, o más, la impunidad, gemela siniestra y sórdida de la inseguridad. Y de ñapa, el góber cacareando como lorito que “vamos a hacer justicia… caiga quien caiga”, ajá, aplausos, hosanna, hosanna, y porfis, que sirvan igual para todos.
12) Amlove ha llamado a su góber en Veracruz el más leal. Cierto, el más leal, pero mil años luz de distancia, que sea el más capaz. Y más leal, porque parece, mejor dicho, es, una copia Xerox y borrosa de la práctica política federal. Por aquí el presidente de la república anuncia un programa social y político, en automático, se reproduce. Los últimos, con la desaparición de los fideicomisos y el recorte de salarios y las plazas congeladas y las juntas de coordinación con los gobernadores de MORENA. Y el recorte al presupuesto para los partidos políticos. El mimetismo político y sicológico y siquiátrico en su más alto decibel. Sin un sello personal de ejercer el poder. Pa’qué, el jefe es el jefe.
13) La mayoría de titulares del gabinete legal y ampliado, viviendo, primero, en gerundio, es decir, planeando lo que algún día harán o harían. Y segundo, en el último año y medio, en la opacidad, en el limbo, sabrá el chamán su trabajo diario para construir y reconstruir el bienestar social. Incluso, con ocurrencias. El secretario de Desarrollo Agropecuario, por ejemplo, alardeando de la venta de quince toneladas de mango de Actopan en Xalapa en un día. La secretaria de Turismo, con su ocurrencia de “Veracruz se antoja”. La secretaria de Trabajo, renunciada por “La edad de la tentación” de uno de sus hijos en Chicontepec. Y de ñapa, el fuego amigo en contra de su esposo para tumbarlo en la carrera partidista de MORENA.
14) Indicativo y significativo. El secretario General de Gobierno, adueñado de las neuronas y el hígado del góber. Por eso, quizá, un coleccionista de cargos públicos. Por ejemplo, impuso a las titulares de la Contraloría, el ORFIS, la Fiscalía, el DIF, el Tribunal Superior de Justicia y el IVAI, y al delegado federal de la Fiscalía General. También trae a montón de diputados locales. Y a la estructura electoral de MORENA. Y si se le escapó la presidencia estatal de MORENA y la secretaría de Trabajo fue, sería, es, porque el góber asestó manotazo. Quizá. Acaso, doble juego.
El sexenio de izquierda, en el día con día, sin mirar el bosque ni tampoco el futuro. Trepados en la soberbia sexenal, propia de los políticos de derecha, izquierda y centro, pronto, demasiado pronto, aprendieron la regla de oro de la vida pública, como es sentirse impunes, intocables, paridos por los dioses, enviados de Dios en la tierra, iluminados.
Encaramados en la soberbia, todos les vale, como capataces en la hacienda porfirista.
Barandal
•Veracruz, una desgracia
•Solo resta aguantar vara
•Tiros y muertos, siempre
Luis Velázquez
ESCALERAS: La vida entera en Veracruz es una desgracia. Y solo queda aguantar vara.
Por ejemplo, miles de chicos, adolescentes y jóvenes, nacieron y viven en medio del peligro. Los balazos y los muertos desde el sexenio de Patricio Chirinos Calero, hace 27 años.
Los muertos, el tiradero de cadáveres, son el único recuerdo de sus infancias, lo único visto como imagen de Veracruz.
PASAMANOS: Hay niños, por ejemplo, que juegan a malandros en el recreo escolar.
En vez de Superman, el súper héroe más conocido de todos los tiempos, la imagen simbólica de ellos es un capo.
Incluso, y como por todos lados solo conocen de la muerte, los tiros y balazos han vuelto a ser el juego más interesante.
Los ricos, por ejemplo, se van de viaje, incluso, al extranjero, a mirar y conocer otros mundos, pero los pobres aquí se quedan y el paisaje de todos los días son los muertos, las cruces en los panteones, los balazos y el fuego cruzado.
Antes, mucho antes, el manual escolar eran las historietas de Memín Pinguín. Ahora, La Santa Muerte.
CORREDORES: La desgracia aparece a cada momento. Y sin avisar. Una bala perdida cambia la vida. Un secuestro, así sea exprés. El asesinato de un vecino. Una mujer más asesinada. Incluso, niños, como los menores asesinados en Papantla en una colonia popular o los niños ejecutados en Tierra Blanca, límites con Oaxaca.
Y por más que en cada pueblo festinen el tamal, la cocada, el arroz a la tumbada o el zacahuil más grande del mundo (“Veracruz se antoja”, ajá), la única imagen en la población local es de la violencia.
“Bamba violenta” le llamaban en el siglo pasado, igual, igualito que ahora.
BALCONES: Los días y noches tranquilas, en paz, sin sobresaltos, significan un legítimo derecho humano.
Ningún bebé vino al mundo para toparse con un tiradero de cadáveres.
Y si los exgobernadores ya fueron juzgados por el tribunal popular, el exterminio sigue hoy en el sexenio guinda y marrón.
Y allá la forma como cada secretario de Seguridad Pública de Patricio Chirinos Calero a la fecha entrara a la historia, pero ahora, Veracruz sigue envilecido, atrapado y sin salida, en un oleaje, mejor dicho, tsunami de incertidumbre y zozobra.
Cada día y noche cuentan a partir del número de muertos.
PASILLOS: Un estudio de una maestra de escuela primaria revela que hacia los 8 años de edad el niño ha visto unas ocho mil escenas de violencia… en la televisión, una televisión, por cierto, que nunca, jamás, regula la secretaría de Educación Pública.
Ahora, sin embargo, los niños han dejado de mirar la violencia en la tele, porque está en la calle y en las avenidas, en los pueblos y ciudades.
Habrá niños, adolescentes, jóvenes, por ejemplo, que han visto muchos cadáveres tirados en sus caminos. Y en otros casos, la muerte los ha alcanzado.
VENTANAS: El escritor argentino, Julio Cortázar (Rayuela), decía que “pasado un ratito… el ser humano se acostumbra a todo”.
Ta´canijo habituarse, por ejemplo, a los tiros y el fuego cruzado y los muertos y los cadáveres colgando de los puentes y a las cabezas humanas decapitadas abandonadas sobre la mesa de un antro.
Y aun cuando un personaje novelístico de Carlos Fuentes dice que “¡ni modo, aquí nos tocó vivir y qué le vamos a hacer!”, lo peor que puede ocurrir a un niño es creer que Veracruz es el centro del infierno.
Malecón del Paseo
•Pobreza de un hombre
•Amigos, su patrimonio
•Ganó el Premio Nobel
Luis Velázquez
EMBARCADERO: Hay una novela fascinante, basado en la vida real… La escribió Albert Camus y se llama “El primer hombre”… Es su vida… Una vida admirable… Huérfano de padre a los 6 meses de edad porque muriera en la guerra, con una madre analfabeta y sorda empleada como trabajadora doméstica de casa en casa en Argel, y que vivían en un edificio compartido con gente pobre, muy pobre, Camus ganó el Premio Nobel de Literatura… La novela cuenta la historia deslumbrante de un niño pobre que luchando siempre se convirtió en una referencia literaria mundial…
ROMPEOLAS: Los padres de Camus debieron salir huyendo del pueblo de migrantes donde vivían a otro pueblo para que el niño naciera… Nunca Camus conoció a su padre y anduvo atrás de su recuerdo… De niño, vivió con su madre y un hermano mayor y con la abuela, quien también era analfabeta y pobre y había procreado a nueve hijos, entre ellos, la madre de Camus… De niño, el escritor y su hermano solo tenían un pantalón que cada dos noches la madre lavaba y planchaba para usarse al día siguiente en la escuela…
ASTILLEROS: El papá de Camus aprendió a leer a los veinte años de edad y a las 27 años lo enviaron a la guerra y murió a los dos años cuando Camus había nacido… En la escuela, los compañeros siempre se burlaban del futuro Premio Nobel de Literatura por la ropita tan sencillita que usaba… Tenía un perrito callejero que había adoptado y que con un corazón gigante era incapaz de matar una mosca… Y sin embargo, Camus se consideraba el niño más rico del mundo porque con sus amigos, todos pobres, pronto descubrieron la riqueza en la pobreza cuando iban al mar, y jugaban futbol en la playa de espaldas y de panza al sol…
ESCOLLERAS: Uno que otro fin de semana, uno de los tíos maternales se lo llevaba al campo a cazar liebres y conejos… Y luego, a bañarse en el río, otra de las riquezas fascinantes en medio de aquella pobreza avasallante… En la escuela primaria, un maestro fue el ángel de la guarda de Camus… Un día, a la mitad de la clase, el profe leía una novela sobre la guerra y en donde los soldados morían en el campo de batalla…
PLAZOLETA: El profe leía y paseaba la mirada en el salón de clases ante los niños menores de diez años… De pronto, se detuvo en la cara de Camus, sentado al fondo del salón de espaldas a la pared y que tanto le gustaba porque se sentía protegido… Camus escuchaba perplejo el relato, pero con lágrimas… El maestro, atónito y sorprendido, siguió leyendo, y Camus llorando… Y hasta el rato, páginas siguientes, recordó que el niño aquel había perdido a su padre en la guerra…
PALMERAS: Hacia el final de la clase, el profe le pidió se esperara… Y le regaló el libro… “Te lo has ganado”, le dijo… Después, le continuó prestando libros y de los que solían platicar para redondear la clase y el aprendizaje… Y muchos años después, cuando Camus recibió el Premio Nobel dedicó su discurso a aquel viejo maestro de la escuela primaria… Y en una parte estelar, le dijo: “Sin usted… este premio nunca hubiera sido posible”… El profe vivía jubilado en el pueblo y escuchó el discurso por la radio… Y se puso a llorar…
