viernes, mayo 15, 2026

columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Actriz sensual

•Su Sana Adicción

•Electricidad pura

Luis Velázquez

UNO. Actriz sensual

Susana Zavaleta es la actriz más sensual del país. Su carita delgada, finita, afiladita, con sus labios delgados, la fina delicadeza con la que habla y ademanea y gesticula como si fuera niña frágil, la cabellera negra resbalando en el cuello, la imagen de una mujer necesitada de protección, la convirtieron en la actriz más amada y deseado de todos los tiempos.

En Estados Unidos, solo, digamos, Silvya Crystel en el siglo pasado. En Francia, la actriz, bailarina y escritora, Juliette Binoche. Michelle Pfeifer. Catherine Denueve en “Bella de día”.

DOS. “Sana Adicción”

En la tele, tiene un programa. Se llama “Su Sana Adicción”. Quizá en el obradorismo alguien la admira y por eso el programa social de la “Sana Distancia” hoy en el tiempo del coronavirus.

Pero desde luego, ella despierta “una sana adicción”. Nada más dicha y felicidad que mirarla y admirarla en cada programa. Digamos, como Agustín Lara cada noche en la XEW tocando el piano y cantando.

En cada transmisión, ella significa el orgullo de sentirse una persona libre. Libre, sin ataduras ni rubores. Mostrándose a plenitud con su identidad. Irreverente. Casi casi una jarocha y que en la Real Academia Española significa “persona desmadrosa”.

TRES. Mujer volcánica

Ella también canta. Y canta los boleros que hicieron famoso, por ejemplo, a Pedro Infante.

Soprano, interpreta los boleros con una intensidad volcánica. Pronunciando cada palabra con garra, enjundia, dolor y sufrimiento. También, con la dicha inmensa que dijera Renato Leduc.

Siempre alegre y contenta. La ironía a flor de piel. La inteligencia incandescente y el talento.

Pero más aún, la sensualidad como una correa de transmisión energética.

Solo con mirarla y admirarla uno queda estremecido.

Y con frecuencia, asombrado y perplejo, se busca en ella el secreto de su sensualidad. Ya la carita. Ya los labios. Ya los ojos. Ya la cabellera. Ya la sonrisa. Quizá, el todo.

CUATRO. Electricidad pura

Nacida el 30 de septiembre de 1964, en Monclova, Coahuila, su programa televiso se llama “Sexo, pudor y lágrimas”, y es plural.

Tiene dos hijos. Elisabetha, de veinte años, y quien se afirma tiene extraordinario parecido con ella, y es militar, y Matías.

Su risa gigantesca parece la sandía pintada por Diego Rivera y que le achica los ojos y la vuelve más sensual. Electricidad pura.

CINCO. Inteligencia y talento

En su momento, filmando una telenovela en Televisa, fue vetada. Y antes, mucho antes que montón de artistas agarrando camino, se fue.

En la televisora de enfrente cumple 4, 5 años con su “Sana Adicción”.

Cada vez, con auditorio creciente. Respetada y admirada por la chispa, inteligencia y talento con que conduce.

Una delicia quedar anonado admirándola en cada programa.

Solo quizá Salma Hayek y Julissa en “Los caifanes” con el caifán mayor, Oscar Chávez, alcanzarían su karma sensual.

SEIS. Desparpajada y sabrosa

Ha filmado montón de películas. Entre otras, Sexo, pudor y lágrimas. Vivir mata. Elisa, antes del fin del mundo. La escuela de los amantes.

A su edad, recuerda la insólita sensualidad de Jacqueline Bisset y la química sensual y sexual de Elizabeth Taylor, tan enloquecido que traía a Richard Burton.

Desparpajada, sabrosa, plena, respetada, ha alcanzado la presea más codiciada de la vida como es la libertad y el ejercicio de la libertad en cada día.

Un televidente se vuelve un adicto de ella soñando con el paraíso terrenal.


Expediente 2020

Par de ases

Luis Velázquez

Hay un par de funcionarios estrellas en el gabinete gris del gobierno de Veracruz. Uno, el secretario de Gobierno. Y dos, el titular de Educación. El par, soñando con el 2024. El resto, mirando los toros desde la galería más arrinconada. Sin trascender. Se ignora si el dueto estelar llegará a la meta final. Pero, bueno, ahí están.

Nunca un par de ases había tenido tanto peso como hoy.

Con Rafael Murillo Vidal, el peso político estaba concentrado en Manuel Carbonell de la Hoz, subsecretario de Gobierno.

Con Rafael Hernández Ochoa, quizá lo habría retenido Carlos Brito Gómez, subsecretario de Gobierno.

Con Agustín Acosta Lagunes, en una primera parte fue Ignacio Rey Morales Lechuga, sub y secretario de Gobierno… hasta que las diferencias políticas se interpusieron y se fue. Desde entonces, nadie más. El jefe era el tlatoani único.

Fernando Gutiérrez tenía a Dante Delgado, secretario de Gobierno, como la figura icónica y simbólica, de igual manera como con Dante fue el secretario de Finanzas y Planeación, Gerardo Poo Ulibarri.

Patricio Chirinos Calero solo tuvo un hombre fuerte. Miguel Ángel Yunes Linares.

Miguel Alemán Velasco era el epicentro. Con nadie repartió el juego. Igual, igualito, que con Fidel Herrera Beltrán, quien a todos hizo creer.

Javier Duarte alternó entre Érick Lagos y Jorge Carvallo Delfín.

Yunes también reprodujo “el país de un solo hombre” y con el góber jarocho de Amlove, Éric Cisneros Burgos y Zenyazen Escobar.

Dos ases, digamos, para la sucesión en el año 2024. De allí pa’lante, un año y medio ha transcurrido y pareciera que en el gabinete legal y ampliado hay fantasmas. Unos, claro, hábiles y habilidosos, llevando “agua a su molino”, por ejemplo, con el nepotismo, los familiares encaramados en el poder. Los negocios lícitos e ilícitos, a trasmano. Las compras oficiales por dedazo. Insólito, la Fiscal General, con dos camionetas blindadas a precio inverosímil que ni siquiera, vaya, gobernadores de otras entidades federativas.

GRIS GABINETE

Un repaso al gabinete legal es así:

El secretario de Seguridad Pública: no puede, no quiere, el principio de Peter lo tiene maniatado para garantizar la vida y los bienes en el llamado Estado de Derecho.

El secretario de Infraestructura y Obra Pública: con bajo, bajísimo perfil. Señalado en repetidas ocasiones de concesionar obra pública por dedazo. Amiguito del góber obradorista.

El secretario de Salud: con todo y la pandemia, dos escenas lo encarnan. Una, “ninguna chile embona a los reporteros”, dijo. La otra, su foto en las redes sociales dando un besito a un chico, se afirma, sureño.

La secretaria de Trabajo y Previsión Social: la primera, destituida por “La edad de la tentación” vivida por uno de sus hijos en Chicontepec, con todo y que entró a la historia local por su hija, jefa del Departamento de Amparos. La segunda, dedazo puro del góber jarocho, colaboradora en su Oficina.

La secretaria de Protección Civil: la dependencia concesionada para su felicidad con su amiga, a la que presentara con la burocracia como “mi otro yo”.

El secretario de Desarrollo Económico: luego del dedazo del familiar, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, sabrá el chamán su trabajo social.

El secretario de Desarrollo Social: ni fu ni fa. Bajo, bajísimo perfil. Se ignoran las razones.

La Contralora: la primera, renunciada sin rendir cuentas, a pesar de su aval con el nepotismo tan enmarcado. La segunda, en el limbo.

El DIF: la primera, renunciada sin una sola explicación. La segunda, en el limbo.

La secretaria del Medio Ambiente: el peor limbo de todos.

La secretaria de Turismo: solo conocida por su chorizo de “Veracruz se antoja”.

El secretario de Desarrollo Agropecuario: ¡pobrecito vendiendo mangos!

La Fiscal General, un florero, dado el resultado insólito de tanta impunidad.

Un gabinete opaco y gris. El poder, digamos, como una miel sexenal que ni se saborea y sirve para cobrar quincena jugosa y tener camionetas a su servicio y un ejército burocrático a sus órdenes.

Entre todos ellos, los secretarios de Gobierno y Educación, soñando con las grandes ligas del año 2024.

Pero, cuidado, de acuerdo con el sistema político, “en el país de un solo hombre”, los candidatos a gobernadores son elegidos por el presidente de la república, en tanto al góber jarocho de Amlove le corresponderán, en todo caso, los candidatos a presidentes municipales, síndicos y regidores y uno que otro candidato a diputado local y federal, pues hasta en ellos, incluso, los alcaldes de los municipios más importantes (Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos, Minatitlán, Poza Rica, Córdoba) le tocan al tlatoani mayor del Palacio Nacional.

PRONTO LLEGÓ EL DESENCANTO

Habría, incluso, de revisarse y sopesarse el bienestar social generado en el primer año y medio de los otros gobernadores y del gabinete legal y ampliado para evaluar el barco sexenal del góber jarocho de Amlove.

Pero con todo, el desencanto social ahora. Y más, porque a mediados del año 2018, muchas, demasiadas expectativas fueron levantadas con Amlove en Palacio Nacional, y por añadidura, sus hombres en Chiapas, Tabasco, Veracruz, Puebla y Morelos y la mujer jefa de Gobierno en la Ciudad de México.

La pandemia, con la recesión ya generada, se encargó de asestar el hachazo social y político que faltaba al gobierno de Veracruz.


Barandal

•Mina explosiva

•Pistola humeante

•Irritación social

•Góber, en la mira

Luis Velázquez

A la manera de Jan Martínez Ahrens

ESCALERAS: El góber jarocho de Amlove ha entrado en mina explosiva.

Por ejemplo, las presiones para imponer a la Fiscal General de 9 años y a la Fiscal Anticorrupción por 6 años.

La planchada a los diputados locales para palomear a sus candidatas.

Las horas sombrías con la renuncia de la secretaria de Trabajo en el tiempo de la purificación moral.

La captura del reportero por el asesinato de la corresponsal María Elena Ferral en Papantla y que generara el rechazo del gremio.

Las protestas de los meseros desempleados en Córdoba y que lo obligaron a huir por la puerta trasera… como una característica de su ejercicio personal de ejercer el poder.

PASAMANOS: “La pistola humeante” está en la cancha. Yo, dijo Luis XIV cuando fue ungido rey a los 19 años de edad, soy el Estado.

De nada, pues, sirve, y por ejemplo, la reacción en cadena de las protestas, pues cada parte tiene su mirada.

Y allá cada quien se las arregle como pueda.

En la pulseada, el góber se ha dolido como el gobernador “peor tratado de la historia”.

En todo caso, basta y sobra con que Amlove le levante la mano y glorifique.

CORREDORES: La población sigue tirando a la yugular social, igual cuando en el siglo pasado, Amlove caminaba al frente de cientos, miles de indígenas y campesinos de Villahermosa, Tabasco, a la Ciudad de México, poniendo a Pemex “bajo las cuerdas”.

Por todos lados hay protestas callejeras, pero, bueno, lo decía Juan Maldonado Pereda, la inconformidad social en las calles “es la música de la democracia”.

BALCONES: El resultado es uno solo. En el palacio tienen su mundo ideal. Mundo rosáceo. Y en muchos pueblos, afinado el obús contra el principal palacio de gobierno de Xalapa.

“La bomba, por tanto, está servida”.

El sexenio guinda y marrón va por un lado. Y la población electoral, aquella que votará en las urnas para elegir alcaldes y diputados locales y federales a mediados del año 2021, por otra.

Dueños del poder, los Morenos pretenden imponer sus leyes. La ley de los más fuertes, de los que mandan.

¡Vaya juegos de ajedrez político!

PASILLOS: En la cancha pública, el tiradero de cadáveres en el reino de la impunidad. El desempleo y el subempleo. La migración. La más terrible y espantosa desigualdad económica y social de todos los tiempos. 6 de los 8 millones de habitantes de Veracruz en la miseria y la pobreza.

Y de ñapa (“La política es un tragadero de hombres”), igual, igualito que los panistas y los priistas, la obsesiva obsesión del góber de Amlove para liquidar los legados de Miguel Ángel Yunes Linares y Javier Duarte, y a quienes, claro, nadie defiende porque pecados sociales cometieron, el peor de todos, dejar que miseria y pobreza crecieran avasallantes.

VENTANAS: “Lejos del paseo triunfal que esperaba en la retina de los ciudadanos”, el sexenio de MORENA está desdibujado. El góber, en su palacio. Ejerciendo el poder para congraciarse con el tlatoani mayor.

Su innata incapacidad para sumar y crear y recrear un Veracruz en la concordia lo tiene aislado de la población, respirando el incienso de los suyos a su paso.

Para su fortuna, la bancada priista en la LXV Legislatura, tendida a sus pies. El panismo, sin la debida imaginación social para acorralarlo y sitiarlo. El PRD, “con sus golpes de ciego”. Y el Movimiento Ciudadano, callado.

Asediado por la protesta callejera, el góber de Amlove, firme en la brecha.


Malecón del Paseo

•El llorón Pancho Villa

•Blandito y bragado

•El macho mexicano

Luis Velázquez

EMBARCADERO: Muy macho, muy macho, Pancho Villa era un llorón… Lloraba, incluso, “a moco tendido” y delante de los demás… Sin cuidar, digamos, el protocolo ante las buenas conciencias… Diríase que se expresaba a plenitud y se mostraba como era en su identidad… Y, claro, le valía que el mundo supiera que le resbalaban “las lágrimas de cocodrilo” a diferencia, por ejemplo, del otro macho, Ernest Hemingway, quien cuando llorara ante una chica italiana de 19 años que lo rechazara, después del llanto le pidió que nunca dijera “que había visto llorar a Ernest Hemingway”…

ROMPEOLAS: Pancho Villa, por ejemplo, lloraba cada vez que luego de la batalla en el campo de guerra le informaban del número de “sus muchachitos” muertos… Más, mucho más lloró luego de las batallas perdidas en Celaya, Irapuato, León y Silao y que significaran el principio de su derrota total y que lo obligaran a retirarse… Lloró cuando Francisco Ignacio Madero y José María Pino Suárez fueron asesinados hasta con el tiro de gracia por los sicarios policiacos de Victoriano Huerta, y quien, por cierto, tomaba una botella diaria de whisky para sobrellevar la vida con tantos fantasmas que le perseguían desde la infancia…

ASTILLEROS: Pancho Villa lloró cuando nació el primero de sus veintiochos hijos pues casó con 29 mujeres y, claro, cuando ya iba en el hijo número diez ninguna lágrima escurría… La primera vez que lloró fue de coraje cuando hacia los diez, once años, el hacendado donde trabajaba su hermana la quiso ultrajar y Villa le ganó y le quitó la pistola y le pegó un tiro y salió huyendo para el monte… Y en el monte, en la noche, escondido en una cueva, mirando las estrellas, lloró de muina, jurándose vengarse de todos los ricos…

ESCOLLERAS: También lloró Villa cuando reprochó a Madero el nombramiento de Venustiano Carranza como secretario de Guerra, recordándole que nunca defendió su caso como gobernador de Sonora… Y cuando viera su triunfo en las urnas derrocando a Porfirio Díaz, quiso “sacar provecho del río revuelto” y Madero, un alma de Dios, le otorgó la designación… Entonces, Madero, firme en sus principios, lo increpó en su oficina privada y luego salieron al balcón donde los “Dorados” del Norte esperaban a Villa y Madero dijo que era un traidor y ordenó que lo capturaran y lo capturaron y se puso a llorar pidiendo perdón…

PLAZOLETA: Después de cada batalla estelar Villa solía casarse en la madrugada con un sacerdote para la bendición… Luego, el bailongo y amanecía bailando sin probar una sola gota de licor… Y apenas amanecía, organizaba corridas de toros y vaquillas donde él mismo toreaba… Y después, a seguir bailando… Pero su corazón era generoso y sencillo y su alma se desgarraba “a la primera de cambios”…

PALMERAS: Nunca Villa se tentó el corazón ni lloró cuando ordenó al general Rodolfo Fierro que matara a trescientos prisioneros… Fierro los metió en un corral y les dijo que jugaría con ellos “al tiro al blanco” corriendo cada uno de un extremo a otro y si llegaban al otro lado y podían brincar la cerca eran libres… Mató a 299… El día, sin embargo, cuando un pantano se tragó a Fierro, Pancho Villa lloró como un niño cuando pierde a su madre o padre… Villa era de una altura descomunal que más gigante se veía con la panza tan pronunciada… Pero su corazón era al mismo tiempo y en rara y extraña conjunción muy blandito y muy bragado…

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