viernes, mayo 15, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•El hambre y la miseria

•Callo… ante las pestes

•El sobreviviente

Luis Velázquez

UNO. La miseria, peor que la pandemia

Un amigo escribe correo electrónico. “He descubierto que soy inmune a la pandemia china. Y en ningún momento porque traiga en mi cartera la estampita de Amlove de “Detente enemigo”. Tampoco porque traiga la estampita del santo de los narcos. Ni porque haya comido mole poblano.

Creo que nada hay más peligroso que el hambre, hijo de la miseria y la pobreza. Y mi tatarabuelo, campesino jodido, sobrevivió a las pandemias de su tiempo. Mi abuelo también. Mi padre, también. Somos inmunes por nacimiento.

DOS. Callo ante las pestes

Me río de las ocurrencias de los políticos y los religiosos. ¡Caray, treparse a un helicóptero con la virgencita en la mano para repartir bendiciones! ¡Payasos!!

Alguien por ahí, parece el ideólogo televisivo, dijo que el hambre mata a más gente que la pandemia. Caray, luego luego se aprecia que ignora la realidad en el campo y las regiones indígenas.

Los pobres estamos hecho para resistir las peores enfermedades del mundo. En el campo se te va formando callo ante las pestes.

TRES. Vivir como los elefantes

Como estás enterado, hace mucho me retiré del mundo. Muerta mi esposa, mis hijos me dijeron adiós y agarraron camino. Pronto me olvidaron. Entonces, quedé solo con un perrito, que es mi amuleto.

Y me retiré de todo y de todos. Vivo en una cueva rupestre, aquí, en Alto Lucero, allí mismo donde por cierto vivió Pedro, el anacoreta.

Me alimento de las hierbas del campo. Y de las verduras que siembro. A veces, cazo un conejo y es mi comelitona. Banquetazo cuando echo mis tortillas y picadas y gordas y me atraganto. Tomo agua del manantial, cien por ciento pura.

Y aun cuando ando en la séptima década me siento más sano que cualquiera.

CUATRO. Un corazón libre de pasioncillas

Por aquí he visto pasar a muchos muertos. Los cuento cada vez que escucho la campana de la iglesia anunciando misa de cuerpo presente.

Vivo y sobrevivo quizá, acaso, porque llevo vida sana. No miro televisión. No escucho radio. Leo y releo la Biblia, libro de historias fascinantes.

Me baño en un río que pasa por aquí. Me arrullo con el canto de los pájaros en las tardes tibias. Nunca hago el amor ni el sexo. Hace mucho tiempo la libido se fue. Y por fortuna, mi corazón está libre de pasiones descarriladas.

Vivo en paz. Y ninguna pandemia me asusta, friega, incomoda ni perturba.

CINCO. Desolación económica

El otro día bajé a la cabecera municipal. Vi un pueblo desolado, desierto, sin almas en la calle. El hotel de Paquita la del barrio, cerrado. El mercado, semicerrado. Las cantinas, cerradas. Los taxis, estacionados. La iglesia, sin feligreses y sin limosnas. El cura, “durmiendo la mona” en la hamaca amarrada de un árbol a otro.

¡Vaya tragedia! Al lado de la pandemia como compañera del mal, la desolación económica.

Luego, feliz, contento de mi salud, regresé a mi cueva de anacoreta.

SEIS. El sobreviviente

En los orígenes de la humanidad, el hombre vivía solo. Y en cuevas. O a orilla del mar. Y era cazador y pescador. Y se alimentaba de los animales cazados y de los peces capturados.

Y nunca, jamás, una pandemia. Ni siquiera, vaya, cuando agarró camino para explorar otros continentes. Desde Asia, por ejemplo, llegó a América Latina hace más de cinco mil años.

Aquellos, sobrevivieron, si es que las hubo, a las pandemias. Yo, seré el gran sobreviviente del coronavirus. Y sin estampitas. ‘Me canso… ganso’”.


 

Expediente 2020

Diálogos en el infierno

Luis Velázquez

Manuel Carbonell de la Hoz y Éric Patrocinio Cisneros Burgos se citan para intercambiar barajitas a la orilla del río Papaloapan, en Otatitlán. Son las 5 de la mañana y decidieron encontrarse en el pueblo cuando todo mundo duerme y nadie puede registrar el encuentro. Ni siquiera la iglesia con el Cristo Negro está abierta.

Cisneros: Disculpe, don Manuel, la tardanza. Pensé que como llegaría en lancha y está lloviendo, podría atrasarse.

Carbonell: No te preocupes, Éric, yo también llegué tarde a Jesús Reyes Heroles y con 8 palabras me tumbó la candidatura a gobernador. ¡Ten cuidado!

Cisneros: No, don Manuel, por eso le pedí esta reunión en la madrugada.

Carbonell: Todo en la vida, Erikito, es política. ¡Vas bien! Pero en política, acuérdate, te acuestas candidato y amaneces en el suelo.

Cisneros: Lo sé, lo sé. ¡Ayúdeme!

Carbonell: Primera lección, Erikito. El mundo es de los fuertes y de los crueles. De los rudos y más rudos. Solo así puede soñarse con la isla de la utopía.

Cisneros: Ya empecé, don Manuel. Cada vez me quedo con más parcelas del poder en el gobierno de Veracruz. Voy de gane.

Carbonell: Sí, aunque Amlove ha dejado de escuchar noticias, he leído en la prensa de tus operativos. Pero, acuérdate, para ganar la candidatura se necesita, como La Bamba, “un poquito de gracias y otras cositas”:

Cisneros: ¿Cómo cuáles, don Manuel?

Carbonell: Una, la buena vibra del gobernador. Dos, el mejor karma del presidente de la república. Tres, el visto bueno del líder nacional de tu partido. Cuatro, pactar con los otros aspirantes, pues mucho intrigan en contra de uno.

Cisneros: ¿Lo dice usted por experiencia?

Carbonell: Claro, Erikito. Ya ves, tuve el apoyo de Rafael Murillo Vidal y de Luis Echeverría Álvarez. Incluso, Echeverría me entregó portafolios de billetes para la precampaña. Y de pronto se atravesó Reyes Heroles y me la tumbó. Así de fácil, simple y sencillo.

“NO PELEES, ERIKITO, NO PELEES”

Fama pública era que Manuel Carbonell tomaba hasta treinta, cuarenta tazas diarias con café. Igual, igualito que su contemporáneo Mario Vargas Saldaña.

Entonces, le eran servidos por un edecán que manejaba el secretario particular, Ricardo Olivares Pineda, él mismito que a su nombre repartía sobrecitos mensuales a líderes estudiantiles y reporteros y columnistas.

Por eso, un escolta de Erik Cisneros se acerca discreta, discretita, bajo perfil, sin hacer ruido, como si caminara con los pies descalzos, con dos tazas de café y unos pancitos recién cocinados en Otatitlán.

Cisneros: ¿Cómo me ve usted, don Manuel?

Carbonell: ¡Vas bien! Pero estás abriendo muchos frentes. Mira, yo nunca armé bronca con los otros actores políticos. Cierto, me embronqué con Francisco Berlín Valenzuela y Juan Maldonado Pereda, que también la buscaban. Pero nunca me conflictué con los otros actores políticos, líderes, alcaldes, el gabinete.

Cisneros: Me peleó porque debo defender a mi góber. Ya ve, Amlove le levanta la mano en cada gira.

Carbonell: No, no, no, Erikito. No te pelees. Te lo digo por experiencia. Suma, suma y continúa sumando. Hay muchos caminos para negociar. Y pelearte nada deja.

Cisneros: ¿Está usted seguro?

Carbonell: Desde luego, Y te lo digo por si deseas escucharlo. Pero si es tu estilo, tú sabes. Además, has de pactar con la gente alrededor del gobernador y del presidente de la república y de los líderes nacional y estatal de MORENA.

Cisneros: Me deja usted mucha tarea.

Carbonell: No, señor, no. Ninguna tarea te dejo. Desde hace muchos años estoy convencido de que nadie escucha consejos y que hasta los perritos, los animales más leales en toda la historia de la humanidad, muerden la mano. Simplemente, te cuento mis experiencias. Tú sabrás.

Cisneros: ¡No se irrite, don Manuel!

Carbonell: ¡No, no! ¡Nunca me he irritado! ¡Y menos contigo, que estás en el poder! ¡Yo fui el más conciliador de todos los políticos de mi tiempo! ¡Por eso estuve en la antesala de la gubernatura! Pero, bueno, cometí el error de creer que el presidente de la república lo es todo.

“ME FALTÓ MIRAR EL BOSQUE”

Cisneros: Tuvo usted muchos operadores políticos. Y leales. Y eficaces.

Carbonell: Es la clave, Erikito. Estar bien arriba, pero más abajo. Estar bien con Dios, pero también con Luzbel. De lo contrario, unos te pueden venerar, y otros, odiar.

Cisneros: ¡Es usted un político sabio!

Carbonell: No, un político “con los pies en la tierra”. Yo tenía operadores en todos lados. Y todos eran leales porque yo era igual de leal, o más, con ellos. La vida es dar y recibir. Sembrar el surco. Regar las plantas.

Cisneros: ¿Quiénes fueron más leales?

Carbonell: Todos. Roque Spinoso Foglia, en el campo. Rubén Darío Mendiola, con los profesores y los líderes estudiantiles de Enseñanza Media. Ángel Hernández, en la Universidad Veracruzana, gran dirigente. ¡Muchos! Darte una lista cometería el riesgo de la omisión.

Cisneros: ¿Ellos trabajaron para su candidatura?

Carbonell: Todos eran operadores. El único objetivo era la gubernatura. Solo así, se evita la derrota política y la derrota civil y la derrota social. Repito, me faltó mirar el bosque completo. Me quedé con un montón de árboles.

Cisneros: ¡Como desearía que usted estuviera a mi lado!

Carbonell: Estaré. Ya estoy aquí. Acuérdate, Francisco Ignacio Madero creía en los médiums y en una sesión espiritista conectó con Benito Juárez y quien fue el coordinador de su campaña presidencial. Así, incluso, Juárez, a través de Madero, lavó el agravio de Porfirio Díaz Mori.

Cisneros: ¡Mucho lo necesitaré a usted!

Carbonell: Mira, hay políticos que estuvieron a mi lado y aprendieron la lección. Si te parece, búscalos. Les enviaré un karma, un correíto electrónico.

Cisneros: ¿Cómo quiénes, don Manuel? ¡Usted disculpe pero por el bullying me exilié muchos años de Veracruz!

Carbonell: Ahí está Ricardo Olivares Pineda. El llevó toda la bitácora. Rubén Darío Mendiola. Manuel Pérez Bonilla, líder cañero. Muchos otros.

Cisneros: Ya está amaneciendo, gracias don Manuel.

Carbonell: No, gracias a ti, Erikito, que me diste la oportunidad. Me retiro, antes de que amanezca. Ya sabes, siempre viví y actué en las sombras. Y por ahí veo acercarse una lanchita con unos pescadores. No es bueno me vean contigo. Así se hacen los chismes. Y veo que tú te los tomas en serio.

Cisneros: ¡Ay, don Manuel, me tiene usted bien medido!

Carbonell: Nunca lo olvides. La primera virtud de un político es conocer la naturaleza humana al derecho y al revés. Incluido, Reyes Heroles. ¡No hay enemigo pequeño! ¡El me chingó!.


Barandal

•Clases en línea

•Fraude oficial

•S.E.V… sorda

•Clamor estudiantil

Luis Velázquez

ESCALERAS: Los estudiantes volvieron a clases… en línea, la peor pesadilla que están padeciendo. Los profes, enloquecidos, encargando demasiada, excesiva tarea. Y para el mismo día, que porque así lo dispusieron la secretaría de Educación de Veracruz, SEV, y la secretaría de Educación Pública, SEP.

Sicosis total. Desesperación absoluta. Inexpertos la mayoría con la educación en Internet, perdieron la mesura. Y el resultado es el desencanto escolar. Los alumnos, en el stress a punto de estallar. Unos robots, haciendo tarea. Sin la posibilidad mínima de digerir tanta información.

PASAMANOS: Se escucha quejarse a la mayoría de chicos. Unos a otros se llaman por teléfono o se escriben en el celular o a través del whatsapp, para dolerse. Y despotricar contra los maestros… que rara, extraordinaria, ocasión contra la SEV o la SEP, pues aun cuando las dependencias emitieron la orden superior, los paganos son los profes.

Por fortuna, ahora con la enseñanza en línea, todos están aprendiendo a querer más y más el salón de clases.

“Nunca como la educación presencial” dice un chico. “No entiendo a los profesores. Van aprisa y de prisa con los temas programados. Pareciera una competencia feroz y atroz de unos contra otros”.

CORREDORES: El coronavirus agarró por sorpresa a la mitad del mundo y a la otra mitad. Y aun cuando en muchas universidades públicas y privadas del mundo hay posgrados en línea, en el bachillerato y la carrera universitaria quedaron, están y siguen perplejos.

Y como siempre, y considerando la dictadura magisterial, los profes ordenan y hay del estudiante insubordinado. En la evaluación semestral y en la evaluación final pagarán las consecuencias. Nada los eximirá de asignatura reprobada.

BALCONES: Nadie sabe el fin de la pandemia. A Amlove, por ejemplo, le ha dado por decir que el diez de mayo levantarán la cuarentena. Se ignora si se está pitorreando y burlando de la población pues es el día de la madre sacrosanta.

En Italia, por ejemplo, sopesan que el mes de mayo seguirá la alerta general.

Y en cuando en el pueblito de China, Wuhan, donde naciera el COVID levantaron la cuarentena luego de un día sin muertos, la Organización Mundial de la Salud les paró el alto.

El caso es que en el medio estudiantil está sintiendo que el semestre ya piró y se lo llevarán en línea.

PASILLOS: Quizá fuera saludable que la SEV mirara hacia los estudiantes. Y platicara con ellos (encuesta a mano alzada, ajá) para escuchar sus experiencias con la educación en línea.

Acaso, digamos, convendría enmendar la plana, en nombre de la calidad educativa.

Y más, en un Veracruz en el sótano de la calidad educativa y con la fama pública (igual que en el resto del país) de universidades convertidas en fábricas de desempleados.

Además, la vergüenza de las 600 mil personas analfabetas. Y el millón de personas con la educación primaria incompleta. Y el otro millón con la secundaria a medias. Y las 600 mil con el bachillerato inconcluso.

Gravísimo si se considera el discurso oficial de que un país solo puede desarrollarse con un alto grado educativo de la población y con educación de primera.

VENTANAS: Hora, pues, de enmendar la plana. La población estudiantil está enervada. Y en la SEV, el titular, con el estercolero de “la honestidad valiente” (los moches a profesores y el funcionario a quien, dice, le sembraron droga) soñando con la nominación de MORENA a gobernador en el año 2024.

Por lo pronto, más semanas de los chicos atrapados y sin salida en la pesadilla atroz inesperada.


Malecón del Paseo

•Manual indispensable
•Conocer a las mujeres
•21 reglas básicas

Luis Velázquez

EMBARCADERO: Encerrados en casa por el coronavirus, el vecino, fastidiado, se brinca la calle con un par de lecheros para beberse aquí con una canilla… Y lo que dura un café, dice, aprovechar el tiempo con una lista que está elaborando para conocer a las mujeres… Trae unas reglas que, dice, forman parte de su experiencia… Y las pone en la mesa… Entre otras, las siguientes… 1) Nunca discutas con una mujer porque si le ganas nunca te lo perdonará… 2) Jamás te pelees con una mujer porque significa pelearse con doscientos hombres al mismo tiempo… 3) Las mujeres siempre saben cuándo son observadas por un hombre…

ROMPEOLAS: 4) La peor enemiga de una mujer es otra mujer… Y si alguna duda existiera recuerda lo que María Callas, la mujer que fue de Aristóteles Onassis, el magnate griego, decía de Jacqueline Kenney, a quien nunca perdonó haberse casado con su amante de siempre…“Es una delgaducha desgarbada, con piernas horribles, piel de gallina, gorda donde no debía serlo y con los ojos demasiado separados entre sí. Una gran nada”… 5) Entre las mujeres suelen hablar de los temas más espinosos y encendidos, pero ante los hombres, el rubor y el pudor constituyen sus mejores prendas… 6) Siempre fingen que perdonan a su pareja una infidelidad, pero nunca olvidan, y por el contrario, guardan las barajas para asestar el golpe definitivo…

ASTILLEROS: 7) Entre ellas se alían para destruir al enemigo, sobre todo, a las mujeres que les bajan a sus parejas… Y son implacables… 8) En la toma de decisiones políticas y sociales son más firmes y categóricas y lúcidas que los hombres… Por ejemplo, una vez Pancho Villa preguntó a varias Adelitas qué harían si un soldado traicionaba a la revolución y todas dijeron que lo fusilarían… 9) El sexto sentido es inderrotable y les permite dar «veinte y las malas» a los hombres, dueñas y seguras del chirrión… 10) Resuelven los problemas más complejos con dos palabras… Sí o No… Y si alguien se aferra a una explicación, la respuesta es la misma… Porque sí o porque no…

ESCOLLERAS: 11) Nunca perdonan a la pareja si olvidan el aniversario de bodas o de noviazgo… 12) Los hombres suelen suicidarse más que las mujeres, porque ellas soportan con estoicidad la adversidad… 12) Son más, mucho más inteligentes que los hombres… Más talentosas… Más productivas y más calculadoras… Por ejemplo, se resume en la frase de una señora a su esposo… «Ninguna duda tengo de que me engañas, pero te agradezco seas discreto»… 13) María Félix, la esposa que fue de Jorge Negrete y Agustín Lara, lo decía así: «El secreto de la felicidad es tener siempre, siempre, siempre, hombre en casa»… Por eso, quizá, Elizabeth Taylor se casó nueve veces, la penúltima con el jardinero de su mansión…

PLAZOLETA: 14) Entre ellas nunca queda claro un asunto luego de una discusión… 15) Las mujeres están cerca de los hombres, pero al mismo tiempo, en rara y paradójica coincidencia, son tan desconocidas y misteriosas… 16) Las mujeres, dijo Carmen Gaytán a Ricardo Garibay, Tendajón Mixto, «se besan y almiran mientras se hunden los puñales»… 17) Nnguna mujer tolera verse encajonada, y menos, mucho menos, con tanta lucha libertaria y que, por cierto, lleva años, sexenios, reclamando en las calles y pueblos sus legítimos derechos humanos…

PALMERAS: 18) En la adversidad son más firmes y bragadas que los hombres, y pocas, excepcionales ocasiones son derrotadas o se dejan derrotar o dejan de luchar… 19) El día cuando alcanzan el poder político, social, económico, educativo total, se vuelven tan duras que los hombres y ponen el mundo al revés como por ejemplo, Cleopatra (mujer firme) con Marco Antonio (hombre débil), Helena de Troya (mujer cerebral) con Menelao (hombre pasional), Jane con Tarzán y Marta Sahagún con Vicente Fox… 20) Cada vez se han vuelto más contestatarias, pues están hartas de luchar en el terreno social sin los resultados soñados… 21) Y ante su firmeza, las elites del poder empiezan a ceder, como por ejemplo, el Papa Francisco sopesa otorgar facultades a las monjas hasta para confesar a los feligreses, pronunciar la homilía y en un descuido, hasta oficiar misa y que sería, o será, el logro más ambicioso de todos los tiempos, de igual manera cuando pronto quizá una mujer será presidenta de la república…

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