viernes, mayo 15, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Cuitláhuac baila

•Pachuco xalapeño

•Gusto al corazón

Luis Velázquez

UNO. El pachuco de Xalapa

Circula un video en las redes sociales donde el góber jarocho de Amlove baila con una mujer con vestido muy pegado, talle juncal, fachada y contrafachada de cuenqueña, morena morena, bamboleo sabroso.

Sabroso también el góber. Con pasitos que envidiarían, por ejemplo, Vitor, el galán en concurso de baile. Incluso, en sus mejores tiempos, Andrés García interpretando a Pedro Navajas en coactuación con Sasha Montenegro en los fascinantes tiempos aquellos del cine.

DOS. Pasitos de fifí

Está muy bien que el góber se divierta y pegue duro a la pasión de su vida como es el baile.

Sus pasitos, aprendidos en el frente de batalla, digamos, en el palacio salsero de Veracruz, templo de la pachanga, digamos, Villa del Mar cada 8 días en el siglo pasado.

Y, bueno, si alguna vez lo pudo mirar Amlove bailando con sus pasitos de fifí, mucha envidia le habrá dado con todo y que el presidente de la república nació en Tabasco, el rey del trópico, la vida sabrosa a la orilla del Golfo de México.

TRES. Gusto al corazón

Pareciera (no se aprecia bien, cegatón como está uno) que al lado del góber bailan dos parejas de políticos. Una, el secretario de Educación, el profe Zenyazen Escobar, y la diputada local, ex panista, ahora, ajá, de MORENA, Miriam Ferráez, todo indica, dada la cabellera larga resbalando en la espalda.

Cada uno con su pareja.

Sabrá el chamán, y en caso de ser así, la pareja de Zen. Pero dado su pasado, Zenyazen le gana en mejores pasos, estilacho puro, mi pequeño Resortes, mi Germán Valdés, bamboleo en el ruedo orizabeño y cordobés divirtiendo en las despedidas de solteras.

Y desde luego, felicidades. Nada mejor que un político dichoso ejerza el poder, pues cuando un político lleno de rencores, odios y venganzas ocupa la silla embrujada del palacio, la vida se vuelve represiva, violenta, canija, descarrilada.

CUATRO. Gobernadores dicharacheros

Ningún tuitero o cibernauta diría que el video donde el góber jarocho de Amlove da clasecitas de baile es un montaje, digamos, como cuando el mismo ejecutivo asegurara que la foto donde el secretario de Salud da besito a un chico sureño era fotomontaje.

El video dura unos minutos y siempre el mandatario en primer plano.

¡Y bendito el chamán!

De entre los 78 gobernadores de Veracruz tres han tenido fama pública del bailongo.

El primero, Antonio López de Santa Anna, quien a cada rato nombraba un interino y se iba de pueblo en pueblo a apostar a los gallos, jugar baraja, beber y bailar acompañado siempre de una muleta antojadiza…, por aquello, claro de que “Veracruz se antoja”.

CINCO. El góber de Amlove

El segundo fue Rafael Hernández Ochoa, con fama de que con unas copitas bailaba con las esposas de uno que otro funcionario del gabinete legal y ampliado.

Y el tercero, el góber jarocho de Amlove.

SEIS. Dichoso y feliz

Con su estilacho pa´bailar, el góber de la izquierda ejercerá cada día el poder público alegre y contento, dichoso y feliz.

Claro, si en el ejercicio del poder hay resbalones (la inseguridad y la impunidad, el desempleo y el subempleo, por ejemplo) es otro cantar, pues de por medio se atravesaría su formación política, social y familiar.

Soy fifí. Salsero. Sabadaba. Catrinero…, casi casi como el góber precioso de Puebla, Miguel Barbosa, diciendo a la comunidad médica del mundo que el coronavirus se cura comiendo un plato de mole y que sea de guajolote madurito porque “gallina vieja siempre hace buen caldo”.


Expediente 2020

Bamba Violenta

Luis Velázquez

16 de abril de 2020

La bamba violenta suena y resuena en Veracruz. Incluso, igual que en el duartazgo, tiempo aquel cuando la policía se alió con los malandros para desaparecer personas. En Hueyapan de Ocampo, el comandante y tres policías fueron detenidos. Entre todos, madrearon a un campesino. Primero, en una tienda del pueblo. Luego, detenido, en la cárcel. Y cuando fue liberado, la familia lo llevó al hospital. Y en el hospital murió.

El cuarteto de policías está acusado de homicidio doloso calificado y abuso de autoridad. Según las versiones, quedaron presos, sujetos, digamos, a proceso penal. Ya se verá, pues la leyenda dice que entre los polis se encubren como sucede, claro, en todos los gremios.

Cierto, de todo hay en la viña del Señor. Pero el (presunto) asesinato de los policías con un campesino (gente pobre, en la miseria, sin seguridad social, sin derecho a pensionarse) ocurre en medio de la 4T, la Cartilla Moral, la Purificación Moral, la Honestidad Valiente, la homilía desde el púlpito nacional de “no matar, no mentir, no robar” y no desear a la mujer de tu prójimo ni de tu próximo”.

Hubo saña y barbarie. Primero, en la tienda. Y los puñetazos y toletazos de los cuatro. El comandante y el trío de polis. Luego, en la cárcel. Demasiada perversidad y que expresaría, quizá, acaso, rencores y odios anidados, venganza siniestra y sórdida.

Algunos dirán que la policía lleva la represión en el ADN. También habrá quienes arguyan que como en la policía estatal hay un aproximado de 23, 24 mil polis y en las municipales resulta incalculable el número, difícil esperar peras del olmo.

Pero inverosímil que con el uniforme policiaco, el tolete y la macana, el garrote y la cachuchita, la patrulla y las pistolas, un policía sufra tamaña transformación.

Con todo, la naturaleza humana siempre es imprevisible. Digamos, el hijo que mata a la madre o el padre. El padre que asesina a la esposa o a la amada amante. Los policías quitando la vida a base de madrazo limpio y toletazo a un campesino.

¡Cosas veredes, querido Cid, en el sexenio de la izquierda!

LA VIDA DE UN HOMBRE EN EL TENDEDERO MARRÓN

Pareciera una maldición histórica. Con Javier Duarte, los políticos, los jefes policiacos, los policías y los carteles se aliaron para, además de los negocitos, desaparecer personas.

Incluso, la policía los detenía en los retenes y los desaparecía y entregaba a los malandros. El caso más notorio, los 5 chicos (una menor de edad y 4 jóvenes) en Tierra Blanca, originarios de Playa Vicente.

Ahora, y sin la alianza con los malandros, todo indica, el cuarteto de policías quitaron la vida a un hombre.

Un policía, de 45 años, el comandante. Otro, de 26 años. Otro, de 24. Y el otro, de 40 años.

El campesino Genaro García Cruz, de 46 años, estaba en la tienda de nombre “Don Arturo”. Y los polis llegaron y sin razón, lo tundieron. Traumatismo cerrado de abdomen fue el dictamen médico.

Están presos. Y la familia tiene el legítimo derecho a conocer los motivos por los cuales fue golpeado. Se trata de un elemental derecho humano.

Y, claro, conocer el proceso penal con la sentencia correspondiente. Y entre más pronto, mejor. Es la vida de un hombre, uno de los 8 millones de habitantes de Veracruz. Un campesino. Clase baja. Gente que vive en la precariedad. Dos millones de campesinos de norte a sur y de este a oeste de la tierra jarocha. Todos, urgidos de justicia. Justicia social. Justicia económica. Justicia educativa. Justicia médica. Justicia, a secas.

EL SINÓNIMO DE POLICÍA ES ELTERROR Y EL MIEDO

Fue la policía municipal de Hueyapan. Pero aun así, ni modo “de tirar la piedra y esconder la mano”. Simple y llanamente, es la policía. Y ninguna diferencia con la policía estatal.

Una sola voz de mando ha de establecerse. Con todo y que la estatal y hasta la Guardia Nacional están señaladas de abusos y excesos del poder.

Por lo pronto, la creencia popular y social se fortalece. Los policías inspiran miedo, temor, pánico, “miedo al miedo”.

La encuesta de Latinobarómetro los ubica en el sótano de la credibilidad ciudadana. Caray, al mismo nivel que a los políticos y los trabajadores de la información.

Más confianza alienta un ladrón. Y es que si un ladrón asalta, asalta y se va. Y un policía, asalta, roba, golpea, detiene, encarcela y acusa de ofensas a la autoridad y hasta en un proceso penal se termina…, si bien te va, pues como en el caso del campesino de Hueyapan terminas muerto.

Pondrán a los polis a sembrar árboles y florecitas en los parques públicos. Los habilitarán para andar de boy-scouts. Salvarán personas en desastres naturales.

Y sin embargo, la única imagen trascendida son los excesos del poder. Y reconstruir el crédito y el respeto ni con la 4T ni con una estampita de Jesucristo en la cartera podrá lograrse. Y menos en un sexenio.


Barandal

•La silla embrujada

•Cisneros y Zenyazen

•El góber, en disputa

Luis Velázquez

ESCALERAS: Un par de políticos disputan las neuronas y el corazón y el hígado del góber jarocho de Amlove. Uno, el secretario General de Gobierno. Y dos, el secretario de Educación. Éric Cisneros contra Zenyazen Escobar. Y viceversa. Los dos, soñando quizá con la candidatura de MORENA a jefe del Poder Ejecutivo en el año 2024.

Cisneros, el político boxeador que en cada oportunidad pone los guantes en contra de todos, diputados, alcaldes, líderes y medios.

El maestro Zen, obsesionado con el liderazgo del político guinda con más denuncias penales en la Fiscalía General en contra de los antecesores para ganar el corazón del amigo y jefe superior.

PASAMANOS: Cisneros se ha puesto contra las cuerdas con casi todos los actores sociales. Su primer rafagueo fue en contra de un alcalde, apenas, apenitas en el mes de diciembre del año 2018. Unos cuantos días en el poder.

Fue cuando unos migrantes de Guatemala quedaron emboscados en los límites de Isla y Rodríguez Clara. Y una mujer asesinada. El primer feminicidio del sexenio guinda. Y Cisneros inculpó al presidente municipal de Isla. Y el edil le reviró. Y Cisneros quedó callado. Silenciado.

CORREDORES: Memorable aquel día cuando el góber de Amlove se puso la mano en el corazón y se inclinó reverente ante Zen en un acto público.

Y memorable, porque “las cartas quedaron sobre la mesa”.

El profe Zen iba, entonces, iría quizá, por encima de Cisneros.

Y si Amlove valora la lealtad de su góber jarocho pues la lealtad mata eficiencia y eficacia, el góber aprecia la lealtad de Zenyazen. Muchos años hace. Más años que Cisneros.

Además, si Zen se debe al cien por ciento al góber, Cisneros se debe, según el trascendido en la cancha pública, a la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Y por mismo, quizá, “El dos del palacio”, el vicegobernador tiene prisa por derrotar a Zen en la lucha estelar por el corazón y el hígado del jefe máximo.

BALCONES: La estrategia de Cisneros es coleccionar más cargos públicos, parcelas de poder, instrumentos para adueñarse de la vida pública.

Su última presea, la titular del IVAI, Instituto de Acceso a la Información, su colaboradora en la secretaría General de Gobierno.

Pero, todo indica, Zen conoce otros caminos para llegar. Así, opera. Y actúa, más allá de su fracaso con la intentona del IVAI para su esposa. Lecciones de vida, en todo caso.

PASILLOS: Cisneros tiene prisa por ser y estar. Quizá el bullying de su infancia es el aguijón, el resorte, el motor que lo empuja.

Y por eso mismo, muestra su lado represivo. Se lanza y truena contra todos. Y más, cuando alguien por ahí evidencia al góber. Soy tu Narciso Mendoza, tu Pípila, diría al patrón.

Queda claro. Tanto poder ha concentrado en tan poco tiempo, como nunca antes un secretario de Gobierno, que como enemigo es peligroso. La codicia política le gana. La vida por la silla embrujada.

VENTANAS: Zen espera. Desde que apareció en la cancha pública, en ascenso. Carrera meteórica. En un dos por tres, de miembro de la CNTE, a diputado local. Y a líder del Palacio Legislativo. Y a secretario de Educación.

Nada fácil que, de entrada, sueñe, primero, con la secretaría General de Gobierno. Y de ahí, el paso siguiente.

Pronto se curtió en las lides políticas, además, de otros secretos, virtudes desconocidas, cualidades pulidas, que tendrá, y que nunca permitirá que lo pisoteen. Ni Éric Cisneros. Ni otros.


Malecón del Paseo

•Político sátrapa

•Mujeres sumisas

•José Stalin, el macho

Luis Velázquez

16 de abril de 2020

EMBARCADERO: José Stalin, uno de los peores sátrapas de la historia, buscó siempre una mujer sumisa, obediente, sin luces propias, sin ambiciones personales, callada, abnegada, discreta y cariñosa… Todo un macho, pues… En su libro, Dictadoras, la escritora Rosa Montero lo compara y describe así… “Adolfo Hitler era un genocida… Francisco Franco, un mediocre… Benito Mussolini, un violador… Y José Stalin, simplemente un asesino”… Por eso, nunca amó tanto a una mujer, de las más de veinte que tuvo, como a Valeshka, trabajadora doméstica en su casa y con quien procreara un hijo…

ROMPEOLAS: Valeshka, una campesina, tenía dieciocho años cuando llegó a casa de Stalin… Sin educación y sin formación política y social… Era muy atractiva “y de formas rotundas” como gustaban a Stalin y también a Adolf Hitler, quien primero examinaba la contrafachada de la mujer y luego decidía… Stalin decía… “A los hombres, cuando mayores somos, más nos importan que nos tengan la sopa caliente y la ropa limpia, bien planchadita y acomodada en el ropero”… Valeshka era la ideal…

ASTILLEROS: Machismo mitológico… Por ejemplo, cuando recibía en su casa visitantes extranjeros les mostraba el armario con su ropa blanca, limpia, limpísima, y alardeaba… Les decía: “Miren qué bien ordenado tiene todo Valeshka”… Entonces, la llamaba… Y se las presentaba… Y la endiosaba con sus palabras y cariño desbordado… El día cuando Stalin murió, 5 de marzo de 1953, Valeshka lloró “a moco tendido” y daba “alaridos de pena y dolor”, sin que nadie del primero y el segundo círculo del poder se atreviera a retirarla pues sabían que ella, trabajadora doméstica, había sido la preferida del dictador…

ESCOLLERAS: La mujercita que nunca, jamás, lo evidenció… Y que cada vez que volvía de la actividad clandestina o de las reuniones con el Politburó a deshoras de la madrugada, ella estaba fresquecita, contenta, con una sonrisita, esperándolo, para darle de cenar, y luego, hacer el amor… Luego de su muerte, una soprano del teatro Bolshoi, de Moscú, Vera Davidova, publicó un libro… Se intitula “Yo fui la amante de Stalin”, orgullosa, plena, realizada, para provocar la envidia de una parte de las mujeres rusas, pues con todo, Stalin fue considerado un dios… Ella decía que fueron amantes durante diecinueve años…

PLAZOLETA: Pero los allegados del viejo dictador (40 años en el poder, más que Porfirio Díaz con 33, más que Rafael Leónides Trujillo en la República Dominicana con 34) dijeron que nunca habían conocido a la soprano… Y en todo caso, habrían sido ultra contra súper discretos, cuando, y como dice el chamán, nunca el amor, la pasión, el deseo y el dinero pueden vivir ocultos… Tarde o temprano, siempre florecen… Y a plenitud… Muchas veces, de manera turbulenta y huracanada…

PALMERAS: Svetlana, la hija más conocida de Stalin (huyó de Rusia y se refugió en Estados Unidos, y luego volvió a Rusia y regresó a EU donde murió en un asilo de ancianos en Wisconsin en el año 2011) siempre dijo que su padre “me rompió la vida”… Y es que el gobernante prometió crear un paraíso en la tierra para los rusos, y en lugar, el infierno… La única, sin embargo, que nunca le originó problemas fue Valeshka, quien a su lado vivió el paraíso… La felicidad en la tierra… Sumisa y obediente… Callada, aguantando vara toda la vida… Y más, en un tiempo donde las elites rusas, políticos y magnates, hacendados, tenían miles de esclavos a su servicio, “almas” le llamaban…

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