La casa de Samuel está de luto y para su familia nada volverá a ser igual, pues este niño de 11 años fue asesinado de un balazo en la cabeza por uno de sus amiguitos de 10 años.
Durante dos días su cuerpo fue velado en su hogar, una casa de madera enclavada en una lomita. Como apoyo, su familia recibió de la alcaldesa Ruth García sólo una despensa. La comunidad fue la que en sus posibilidades buscó ayudar.
A la vivienda, donde vive su papá y mamá así como sus cuatro hermanos, llegó gran parte de los habitantes de la comunidad quienes se organizaron para llevar café, pan, hacer arroz y frijoles y compartirlo, como lo hacen con el dolor de esta familia.