domingo, mayo 3, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Atracos en carreteras

•Daño patrimonial

•Vidas en peligro

¡Ay, la 4T!

Luis Velázquez

23 de noviembre de 2020

UNO. Atracos en carreteras

A los transportistas les está yendo muy mal. Cada día, en las carreteras de Veracruz, asaltan ocho camiones. Doscientas cuarenta asaltos en un mes. Montón de robos de norte a sur y de este a oeste, desde Tampico Alto hasta Las Choapas.

Los malandros se llevan los camiones con todo y carga. Los peores municipios, Ciudad Mendoza, Córdoba, Tierra Blanco, Cosamaloapan, Coatzacoalcos, La Antigua y Nautla.

Focos rojos reportados en tiempo y forma a la autoridad y el silencio, la incapacidad, la ineficacia, la ineficiencia y la incompetencia de por medio.

DOS. Vivir en el limbo

Desde hace más de dos años lo han repetido. Incluso, han ubicado las cumbres de Acultzingo y Maltrata como las peores regiones.

El sicariato, equipado con armas de largo alcance para el asalto correspondiente.

Insólito: se han llevado desde cargos cargados con cerveza hasta gas casero.

Este año, recrudecidos los asaltos en los meses de enero, marzo, junio y octubre, que acaba de terminar.

Raro y extraño que, con todo y el reporte de los transportistas integrados en la AMOTAC, ubicando con precisión las zonas del infierno, la Guardia Nacional, la Fuerza Civil, la secretaría de Seguridad Pública y las policías municipales, en el limbo.

TRES. De nada quejarse sirve

Los transportistas se quejan y denuncian y de nada ha servido.

En todo caso, igual, igualito sucede con otros sectores sociales.

Inverosímil, por ejemplo, Veracruz en uno de los primeros lugares nacionales con personas desaparecidas. El tiradero de cadáveres. Los feminicidios. Los infanticidios. Políticos y líderes sindicales, asesinados.

Y todos, en la impunidad.

Sería un milagro que la autoridad detuviera a los asaltantes de un cargo de carga en las carreteras de Veracruz.

Ni siquiera, vaya, cuando han asaltado autobuses del transporte de pasajeros tanto urbano como foráneo, en carretera.

Los malandros tienen desarrollada tanta sangre fría que hasta trepan al autobús como pasajeros sencillos, y de pronto, ¡zas!, se levantan del asiento, sacan la pistola y atracan. Luego, detienen la unidad y se pierden en el día o la noche salvaje de Veracruz.

CUATRO. Daño patrimonial

A cada rato, los transportistas ganan titulares en los medios informando de más asaltos.

Pero cada asalto de un camión de carga significa un daño patrimonial al dueño, a la firma comercial, y a los conductores y sus familias.

CINCO. La vida, en peligro

Alguna vez el sector barajeó la posibilidad de armar a los choferes de los camiones de carga. Pero es un riesgo, pues se convertiría en un fuego cruzado, y como los sicarios tienen pistolas de largo alcance, incluso, para derrumbar hasta un helicóptero y un avión, entonces, irían de pierde.

En unas ocasiones, algunos choferes, llenos de miedo y temor, siguieron manejando cuando se toparon con los malosos. Y los persiguieron. Y al final, fueron rafagueados y muertos.

SEIS. ¡Vaya 4T!

Ningún sector social está a salvo. Ningún ciudadano puede festinar que ya libró el tsunami de violencia, incertidumbre y zozobra.

A la vuelta de la esquina, un asalto, un secuestro, una desaparición, una bala perdida en un fuego cruzado, el crimen.

Y si se dan en las calles y avenidas de los pueblos y ciudades, también en las carreteras federales y estatales de Veracruz.

El reporte de AMOTAC es indicativo: en el transcurso de este año, el 62 por ciento de los robos han sido con violencia.

La carga, en riesgo. La vida de los choferes, en riesgo. El patrimonio de los transportistas, en riesgo. ¡Vaya 4T!

Expediente 2020

Retrato amargo de Veracruz

Luis Velázquez

23 de noviembre de 2020

Ninguna imagen retrata a Veracruz con tanta fidelidad como el montón de señoras colocando cruces, veladoras y flores en la escalinata de la Catedral en Xalapa. El Veracruz ensangrentado. Los feminicidios, primer lugar nacional. Y los desaparecidos, setecientos este año según la Comisión Estatal de Búsqueda.

Es el otro Veracruz. Incluso, menospreciado por las tribus de MORENA. La violencia va a la baja, claman. Hemos minado a los carteles, festinan, mientras, caray, retoman fuerza.

Cóctel explosivo de norte a sur y de este a oeste de la tierra jarocha. Uno, los crímenes. Dos, el principio de Peter de la autoridad. Y tres, la impunidad.

El resultado, los periódicos están llenos de sangre. Si se sacuden tantito, la sangre desparrama. Si vuelven a zangolotearse, caen huesos. Si de nuevo, caen cadáveres.

Veracruz, inmerso en el narcotráfico. Carteles y cartelitos, dueños de la pelota. Como si ellos fueran, son, mejor dicho, los únicos en el volante.

La guerra oficial en contra de los malandros ha tenido un resultado. Puras balas y muertos. Cientos, miles quizá, de niños huérfanos y parejas viudas. Padres ancianos, a la deriva social, cuando han perdido a los hijos que sostenían.

Veracruz ensangrentado, nada se gana con lanzar las campanas al vuelo y gritonear una entidad federativa color de rosa.

Y, por eso mismo, la soberbia y la petulancia gubernamental.

Un antecedente electoral es indicativo y significativo. En el año 2016, Javier Duarte perdió la candidatura priista a gobernador con su favorito, debido, primero, a la fama de corrupción, y luego enseguida, alternando, al tsunami de inseguridad, incertidumbre, zozobra e impunidad.

En el año 2018, Miguel Ángel Yunes Linares perdió la gubernatura con su primogénito, primero, por el nepotismo, y segundo, porque el oleaje de sangre continuaba, igual, igualito, o peor, como ahora.

Y peor, porque si Duarte entró a la historia con un Veracruz como “el peor rincón del mundo para el gremio reporteril”, el góber de la 4T nos tiene en el primer lugar nacional en feminicidios, secuestros y extorsiones.

Y de ñapa, otro cartel más a punto de instalarse en Veracruz según reveló el mismo góber dada la plaza jugosa.

Uno, con la autopista de sur a norte. Dos, con tres puertos marítimos para la carga y descarga de droga.

Tres, las pistas clandestinas. Cuatro, la disponibilidad de políticos, jefes policiacos y policías para aliarse con ellos.

Y cinco, el consumo de droga, cada vez creciendo.

MURO DE LAMENTOS

Las cruces y las veladoras en la escalinata de la Catedral de Xalapa reiteran que el lugar es “el muro de los lamentos”.

Pero igual que en otras latitudes geográficas del mundo, de nada sirve, ya por la incompetencia, ineficacia e ineficiencia oficial, ya por el principio de Peter, ya porque los zapatos quedaron demasiados largos, casi casi de payasito pueblerino.

Cierto, la guerra contra los carteles es federal. Pero cada gobernador tiene su parte. Entre otras, cabildear las veces necesarias para que la Guardia Nacional, los soldados, los marinos, la Policía Federal, se integren en la lucha con las policías estatales y municipales y la Fuerza Civil.

Y desde luego, con el único objetivo de garantizar la seguridad en la vida.

Por el contrario, el gobierno estatal se ha encerrado, él solito, en gracejadas.

Por ejemplo, que han detenido a treinta y dos jefes de plaza y los que, en automático, fueron sustituidos por otros, quizá, incluso, más desalmados.

Que varios carteles ya se han ido, pero que otro está por llegar según el boletín.

Que los malandros que restan en Veracruz están debilitados y diezmados.

Pero el río de sangre continúa fluyendo y los panteones municipales llenándose de más cruces y las escalinatas de la Catedral, en tanto la poca confianza y respeto ciudadano a las tribus de MORENA en Veracruz van en caída libre, hacia el rincón más arrinconado del infierno.

Es más, pareciera que cada vez con tanta inseguridad e impunidad, desde el palacio de Xalapa inyectan combustible a los carteles y cartelitos, pues han alcanzado los niveles más bajos de la degradación humana como es colgar cadáveres de puentes, decapitar cabezas humanas y colocarlas encima de mesas de antros y decapitar personas y tirar la cabeza en un municipio y el cuerpo en otro.

La secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General, errando en sus objetivos, estrategias y planes, dada la mala puntería.

Incluso, rompiendo, más que un plato, la vajilla completa, multiplicando el desencanto y la desconfianza en el buen gobierno y sus hacedores.

Más cuando nada, o poco, excepcionalmente poco, han logrado los familiares de las víctimas de los feminicidios y los desaparecidos.

Ellos, tenaces, firmes, inalterables, siguen empujando la carreta.

En lucha milenaria, histórica y mítica, la señora Rosario Ibarra de Piedra nunca logró encontrar a su hijo, Jesús Piedra Ibarra, detenido y desaparecido como (presunto) miembro de la Liga Comunista 23 de Septiembre que en el sexenio de Luis Echevarría Álvarez asesinó al magnate de Monterrey, Eugenio Garza Sada, fundador, por cierto, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Tampoco la señora Luci Díaz Genao, de “El Solecito”, y tantas otras más aglutinadas en unos veinte Colectivos, han encontrado a sus hijos como tampoco los familiares logrado que la Fiscalía General detenga a los homicidios físicos e intelectuales de los feminicidios.

Pero como lo peor en la vida es el olvido, todas ellas seguirán colocando cruces en lugares públicos clamando un alto a la barbarie y la saña en Veracruz, heredada hace más de 25 años por Patricio Chirinos Calero, pero recrudecida en dos años de MORENA en el palacio a partir de intentar “tapar el sol con un dedo”.

Barandal

•Desavenencia azul

•Históricas rencillas

•Yunes y El chapito

Luis Velázquez

23 de noviembre de 2020

ESCALERAS: La historia de las desavenencias entre Joaquín Guzmán Avilés, presidente del CDE del PAN, y Miguel Ángel Yunes Linares, es vieja, antigua, milenaria, histórica y legendaria.

Mínimo, data desde la campaña de Yunes por la gubernatura, tiempo cuando el cacique de Tantoyucan le puso “hacha, calabaza y miel” a sus órdenes.

Quizá, desde antes, cuando “El Chapito” cabildeó en el norte de Veracruz a favor de Felipe Calderón Hinojosa para presidente de la república, pues Yunes era uno de sus alfiles.

PASAMANOS: En todo caso, recrudeció a partir de la gubernatura azul. Algunas razones, las siguientes:

Una. Guzmán Avilés puso todo en el norte de Veracruz para ganar en las urnas la silla embrujada del palacio.

Dos. También metió dinerito a la campaña estatal.

Tres. Guzmán Avilés soñaba con la secretaría General de Gobierno, pero Yunes se la otorgó al ex presidente del CDE del PRD, Rogelio Franco Castán como opción salomónica para tener amarrado al partido del sol azteca.

Cuatro. Entonces, lo designó secretario de Desarrollo Agropecuario y El chapito aguantó vara.

Cinco. También aguantó vara cuando Yunes redujo el presupuesto anual de la SEDARPA de 5 mil millones de pesos a 500 millones de pesos y con lo que El chapito quedaba atado para operar beneficios sociales al campo.

CORREDORES: Seis. El Chapito buscó salida filosófica, prudente y mesurada, soñando con la presidencia del CDE del PAN.

Pero Yunes le impuso a José de Jesús Mancha y Guzmán Avilés otra vez se calló.

Siete. Luego, de nuevo se presentó la posibilidad y otra vez Yunes impuso a Pepe Mancha. Y El Chapito se fue a la inconformidad electoral partidista que lo ratificó.

Así, se adueñó de la pelota estatal del partido azul y las diferencias se recrudecieron.

BALCONES: Ocho. Más se agudizaron cuando Julen Rementería se distanció de Yunes, con todo y que antes le otorgara la secretaría de Infraestructura y Obra Pública, primero, y luego, la senaduría, para hacerse a un lado y lanzar al primogénito como candidato a gobernador en el año 2018.

Nueve. Testarudos y tercos, Yunes Linares, Julen y Guzmán Avilés, el choque de trenes ha sido descomunal ahora de cara a la elección de los candidatos a presidentes municipales y diputados locales y federales.

Pero más aún, en la rebatinga por las alcaldías de Veracruz y Boca del Río.

PASILLOS: Candidatos de El chapito a las alcaldías: Bingen Rementería para el puerto jarocho y Francisco Gutiérrez, para Boca del Río.

Candidatos de Yunes para el puerto: su hijo, Miguel Ángel junior, la senadora Indira Rosales San Román y la diputada local, María Josefina Gamboa Torales, y para Boca, Juan Manuel Unanue.

Con todo, la pelea estelar se centra en un solo eje: los viejos agravios, rencores y hasta odios entre Yunes Linares y Guzmán Avilés.

Nadie sabe, por lo pronto, el desenlace. Las desavenencias continúan y aun cuando faltan unos 5 meses para el destape, los vientos huracanados anuncian un tsunami político.

VENTANAS: El hígado, el rencor, el odio y la venganza están ganando a las neuronas y la cordura y la mesura y la negociación en el PAN.

Y de seguir inflexibles, tercos y tozudos los tres (Guzmán, Rementería y Yunes), la historia de “El arlequín”, la novela de Morris West se reproducirá “al pie de la letra”. Los grandes imperios y emporios son destruidos desde adentro.

Felices, las tribus de MORENA que por ahora solo tienen 17 presidentes municipales y apuestan la vida para ganar más de cien.

Malecón del Paseo

•La pandemia, una chunga

•El perrito de Tabasco

•COVID salvó a Cuitláhuac

Luis Velázquez

23 de noviembre de 2020

EMBARCADERO: La autoridad está hecha bolas con el desastre epidemiológico… Diez meses después, ningún gobierno del mundo sabe la fecha aproximada para levantar la cuarentena… Y mientras los 5 continentes siguen llenándose de contagiados y muertos y la recesión golpea a empresarios y comerciantes y a los trabajadores con el desempleo atroz, a las tribus políticas solo queda el chorizo… Y lo peor, vender esperanzas burdas, vanas y tontas… Peor, cometer desaguisados que multiplican la irritación social… Incluso, exponiéndose a la chunga…

ROMPEOLAS: Por ejemplo, inverosímil que muchos años después de que la DEA pasó investigando al ex secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, y un año esperando a que viajara a Estados Unidos para ser detenido, varios días después de su captura en Los Angeles fuera liberado… Y listo para regresar a México, triunfante y victorioso, como dijera el secretario de Relaciones Exteriores, sin cargo alguno… En tanto, los agentes de la DEA decepcionados de la alianza política de Donald Trump y López Obrador para alcanzar la purificación moral del general…

ASTILLEROS: Por eso, la población tuvo ocurrencia genial a partir de que el río Grijalva se desbordara en Tabasco… Entonces, un perrito a punto de ahogarse fue salvado y de inmediato, la 4T anunció que lo convertirían en un perro policía para salvar vidas… Y en las redes sociales, luego luego bautizado con ironía y pitorreo con el apellido de “Cienfuegos”… La misma actitud, digamos, cuando en Xalapa murió el famoso perrito con el apellido de “Gadafi” y fue sepultado con honores reproduciendo los honores a su pata izquierda con que Antonio López de Santa Anna enterró su pierna cuando la perdió en un ataque militar en Tampico contra el ejército norteamericano…

ESCOLLERAS: La chunga, pues… Diez meses después de que la población ha pasado los días y noches encerrados en casa, el subsecretario de Salud federal, el rock star, Hugo López, anunció el fin de la semana anterior que todavía falta por venir lo peor entre lo peor… Se ignora si será verdad o media verdad… Se ignora si una especie de terrorismo… Acaso, la manifiesta incapacidad oficial para enfrentar la pandemia… Quizá, “amarrarse el dedo antes de la cortada” cuando se multipliquen el número de contagiados y muertos…

PLAZOLETA: En Veracruz, por un lado, el góber de la 4T dándose “golpes de pecho” reproduciendo cada uno de los pasos anunciados por López Obrador en el combate a… Y, por el otro, el pobrecito secretario de Salud inculpando a los jóvenes del rebrote del coronavirus porque son muy desobedientes… Caray, insólito: Cuitláhuac García inculpó al COVID de que la Auditoría Superior de la Federación les hiciera observaciones por 2 mil 400 millones de pesos federales cuyo destino está bajo sospecha y

la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia, también culpó al COVID del atraso en la procuración de justicia…

PALMERAS: El pitorreo en alto decibel… Igual, igualito, que el acarreo de 76 alcaldes para tirar incienso al secretario General de Gobierno en la comparecencia legislativa… Y todavía, de ñapa, invitar un helado a los diputados locales, presidentes municipales y reporteros para, exclamó con cinismo, “endulzarse la vida”… Por eso, quizá, con profunda filosofía política, el presidente del CDE del PRI pulió y volvió a pulir sus neuronas y habló del segundo informe de gobierno asegurando que fue un mini/informe dado por un mini/gobernador, a tono con él mismo, Marlon Ramírez, un mini/líder rojo… Todos chiquiticos, pues…

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