viernes, mayo 15, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

* El apaga-fuegos

* Amigo generoso

* Pagar favores

Luis Velázquez/Parte II

UNO. Cabildeo presidencial

Secretario de Acuerdos con Luis Echeverría Álvarez, Sergio Villasana Delfín le informaba que el gobernador Rafael Murillo Vidal había inaugurado una escuela, una carretera, un puente, y el presidente de la república le decía:

–Envíele un telegrama de felicitación.

Secretario particular de Murillo Vidal, Juan Maldonado Pereda recibía el telegrama y se lo mostraba a Murillo Vidal.

Así, durante muchos meses y años. “Quizá contribuí, dice Villasana, a la candidatura de Juan a la presidencia municipal de Veracruz”.

DOS. El amigo generoso

Su amigo y jefe, Ignacio Ovalle Fernández, en varios cargos públicos, Villasana a su lado, a veces, su hombre en Veracruz, le decía:

–Si tienes un cargo público pendiente y un político capaz y honesto, dale el cargo.

–Gracias, Nacho.

–Pero ya, eh, ya.

–¿Por qué, Nacho?

–Si el gobernador me habla y me pide el cargo le diré que ya está dado. Y si no está dado entonces será para su recomendado.

TRES. El apaga-fuegos

Juan Antonio Nemi Dib, secretario de Salud con Javier Duarte, Villasana fue invitado:

–En Sanidad Internacional en la ciudad de Veracruz hay muchos problemas de corrupción. ¡Ayúdame en el puerto!

Varios años duró la faena aquella, luchando contra la corrupción. Y todos los días, en el frente de batalla.

En la secretaría de Educación Pública, con sede en la Ciudad de México, su jefe le dijo:

–¡Ayúdame! Fuiste dirigente estudiantil en la UNAM. Y tenemos muchas escuelas tomadas. Cabildea con los líderes.

CUATRO. Purificación moral

Delegado de la Procuraduría General de la República en una demarcación de la Ciudad de México tuvo a su cargo setenta agentes del Ministerio Público y trescientos policías.

Un altísimo voltaje de posibilidades para corromperse en el ejercicio público.

Fue enviado ahí para la purificación moral, cierto, pero también, para acelerar la procuración de justicia.

Nunca el estercolero le alcanzó y, por el contrario, luchó en el frente, el centro y la retaguardia del campo de batalla por tantos vicios arraigados.

CINCO. Promotor de la cultura

Director del Instituto de la Cultura, Juan Maldonado secretario de Educación, Miguel Alemán gobernador, tuvo tarea encomiable.

Establecer casas de Cultura en la mayor parte de los doscientos doce municipios.

La vida le ofreció la oportunidad de volverse promotor de la cultura. Concitar la voluntad política de los alcaldes. Juntar esfuerzos con los activistas de cada pueblo.

Además, de un programa de acción en las cabeceras municipales icónicas y simbólicas de Veracruz.

SEIS. Favor con favor se paga

Hacia finales del sexenio de Gustavo Díaz Ordaz donde laborara en la Presidencia de la República, Luis Echeverría Álvarez presidente electo, trascendió el nombre de Ignacio Ovalle Fernández como secretario particular.

Y en la oficina donde trabajaba, la mitad del mundo y la otra mitad se preguntaba quién era Ovalle, el joven de 26 años encumbrando en las grandes ligas.

Villasana escuchó en silencio y calló. Fue una estrategia. Dejar que hablaran. En ningún momento para, digamos, llevar el chisme, sino para dar la sorpresa.

Ovalle ya lo había invitado para estar juntos en la secretaría del presidente. Insólita fue la sorpresa de los compañeros, incluso, hasta su jefe, un maestro en la UNAM, pues el día de la toma de posesión, apareció como secretario de Acuerdos.

Su maestro, sorprendido y perplejo, le dijo:

–¡Ayúdame! Yo conozco a Echeverría, pero de seguro me habría olvidado.

Y Sergio le devolvió el favor. Y le abrió las puertas en el nuevo sexenio.


Expediente 2020

“La muerte tiene permiso”

Luis Velázquez

Cada vez más paisanos están muriendo en el pueblo, Soledad de Doblado, por el coronavirus.

En la última semana, un hombre de oficio panadero… que dada la precariedad de su vida seguía vendiendo pan que compraba en Córdoba y revendía de casa en casa.

Un ganadero que a cada ratito jugaba barajas y naipes con un montón de paisanos, algunos sus empleados.

Un doctor que continuaba dando consultas, exponiendo y arriesgando la vida.

Las dos hijas del doctor también fallecidas.

Un voceador que seguía vendiendo periódicos y revistas.

Insólito, inverosímil, increíble:

Según las versiones hay en el pueblo mucha, muchísima gente incrédula con los estragos mortales del COVID.

Simple y llanamente, creen, están seguras, ciertas, de que se trata de un chorizo oficial.

Y por tanto, viven los días y noches con normalidad. Días comunes, sin la pandemia.

“La muerte, sin embargo, tiene permiso”.

En otros pueblos, los presidentes municipales se pusieron al frente de una cruzada cívica para enfrentar el bichito chino y proteger, hasta donde fuera posible, a la población.

En Xalapa, por ejemplo, el alcalde dispuesto a multar con mil quinientos pesos a los peatones que circulen en la calle sin cubrebocas y sin guardar la sana distancia.

En Tamiahua, la alcaldesa prohibió desde un principio la visita de turistas al pueblo y la playa.

Además, estableció brigadas sanitarias en cada comunidad, ranchería, poblado, para estar pendientes y vigilar la aplicación de las normas básicas.

En Soconusco, el alcalde levantó una estatua de Cristo redentor de 9 toneladas de peso y más de 8 metros de altura para corretear al bicho si por ahí anduviera.

En Tlacotalpan, el alcalde, muy echado para adelante, con fama de metrosexual, organizó comelitona y bailongo y luego, ni modo, la Fuerza Civil y la Guardia Nacional dispuso un patrullaje para evitar el desorden, la desobediencia y el caos.

Más ahora cuando la secretaría de Salud federal decretó y puso en alerta recrudecida que Veracruz, con los estados de Tabasco, Puebla, de México y la Ciudad de México concentran la mitad de infectados y muertos.

Pero en Soledad de Doblado, todo indica, la autoridad local, en el limbo y la luna.

LOS MUNICIPIOS DE LA ESPERANZA…

Nacida en el otro extremo del mundo, en una provincia en China, la pandemia voló, viajó, agarró camino en el resto del planeta.

Y desembarcó en Soledad de Doblado.

En su momento, el obradorismo decretó los llamados “Municipios de la Esperanza”, aquellos, vaya paradoja mesiánica, donde el COVID ha pasado de largo.

Hasta donde se recuerda, parece que unos diez, quizá menos, quizá dos o tres más, en Veracruz.

Según el informe, en tales demarcaciones, la pandemia ya está ahí.

El subsecretario de Salud federal lo dijo:

El COVID va para largo. La semana anterior, por ejemplo, aseguró que hasta el mes de agosto… pero del año 2021.

Con todo, siguen apostando a las adivinanzas… a ver si en una de esas le atinan.

Pero como en cada acertijo, cada vez que se ocupan cambian de fecha y de circunstancias.

Por lo pronto, en Soledad de Doblado, cada vez más contagiados y más muertos.

Y si ya existieran medidas y vigilancia para observar las medidas básicas, entonces, quizá, acaso, hora de redoblarlas pues la población está en riesgo.

Más, porque está avasallando con más gente pobre y que, bueno, a la hora de morir todos somos iguales.

Pero en el caso de un pobre, por ejemplo, el panadero fallecido, la familia lo envolvió en colchas y lo metió en bolsas negras y en un féretro y lo llevaron al panteón, sin recursos, digamos, para cremarlo.

Los peores días de la vida se viven y padecen en el pueblo, de igual manera como en el resto de Veracruz.

MORIR LEJOS DE LAS PASIONCILLAS POLÍTICAS

Ninguno de los muertos del COVID la semana anterior en Soledad de Doblado fueron reportados a la secretaría de Salud.

Para qué?, ningún caso tiene engrosar la lista negra, pero la referencia sirve para documentar que las víctimas son mucho más de las reportadas de manera oficial.

Más, cuando ninguna autoridad estuvo pendiente.

Cuando todos los días, las tribus políticas de los partidos viven conflictuadas riñendo por la estrategia ideal.

Cuando la pandemia ha sido politizada sin pudor ni rubor, encaramadas las cúpulas en el ring electoral de mediados del año entrante cuando aquí, en Veracruz, sean elegidos los presidentes municipales, síndicos y regidores y los diputados locales y federales.

Cuando el góber bendecido por López Obrador llega a la fiebre política, social y moral de decir al presidente de la república que los emisarios del pasado, los conservadores, los neoliberales, igual que a él, también lo quieren ver derrotados, válganos la mentalidad infantil.

Por eso, quizá, los muertos por COVID en Soledad de Doblado mejor decidieron morir solos, lejos de las pasioncillas políticas.


Barandal

•¡Pinche suerte!

•Migrante en E.U.

•Regresar en urnas

Luis Velázquez

ESCALERAS: Para los familiares de los migrantes en Estados Unidos, el COVID es la peor entre las peores pesadillas de la vida. Un infierno, por ejemplo, morir de la pandemia en el otro lado. Ocasiones se están dando en que la urna con cenizas es traída al país luego de ochenta, noventa, cien días del fallecimiento.

Las traen en aviones oficiales, propiedad del gobierno. Marcelo Ebrard Casaubón, el secretario de Relaciones Exteriores, SRE, del coronavirus.

Mil ochocientos dólares cuestan los gastos funerarios. Y hasta el momento, cuando han muerto unos mil 407 mexicanos (la mayor parte en Nueva York, setecientos 19), el obradorismo sigue cubriendo los gastos.

PASAMANOS: La vida, convertida en una pesadilla dantesca. Por ejemplo, los aviones regresan de Estados Unidos cargados de urnas donde reposan las cenizas de cada paisano.

Por lo regular, citan a los familiares en el aeropuerto de la Ciudad de México donde las entregan.

Y otra vez, el avión para atrás, incluso, a otros países donde de igual manera están muriendo mexicanos.

CORREDORES: 80, 90, cien días después de haber muerto un migrante en EU, los familiares tienen dudas legítimas de que las cenizas pertenezcan a sus parientes.

Desde luego, en ningún momento se trataría de un acto ex profeso, sino explicable a partir de tantos muertos.

Y es que el trámite burocrático para la repatriación de las cenizas en las urnas es tortuoso.

Uno, la solicitud de la SRE a EU para el permiso correspondiente. Dos, la solicitud para que el avión militar de México ingrese al país de Donald Trump.

Tres, hacer fila porque gobiernos de otros países también solicitan recoger las urnas con las cenizas de los paisanos (Diario de Xalapa).

Y cuatro, programarse con los familiares para la entrega de las cenizas.

BALCONES: En EU, los parientes también enfrentan un viacrucis con los trámites en los consultados para cabildear el permiso norteamericano.

Y como las muertes por el COVID siguen caminando duro y tupido, entonces, todo se vuelve difícil y complicado.

Una pesadilla de los familiares en México donde los días y las noches pasan en la vigilia esperando que suene el celular y el teléfono casero con el aviso correspondiente.

PASILLOS: Una familia contó las últimas horas de su pariente en EU. La noche anterior hablaron por teléfono. El familiar tenía el virus, pero controlado, según dijo.

Y al día siguiente, en la mañana, les avisaron que había muerto.

Entonces, debieron esperar ochenta días para que las cenizas llegaran al pueblo.

De Brooklyn, Nueva York, a Atlixco, Puebla.

El llamado sueño americano, pulverizado. Roto. Descarrilado. La familia, en la peor orfandad en que vivirá de aquí en adelante.

Sin el dinerito seguro de las remesas. Sin una fuente de ingreso familiar. Y en medio de una pandemia que ya derivó al siguiente paso como es la recesión, con el desempleo, el subempleo y los salarios insultantes.

Luego, dicen los expertos, advendrá el hambre.

VENTANAS: Además de la desintegración familiar, la desventura económica. Cientos, miles de familia, a la deriva social.

El padre, la madre de familia, partieron a la tierra prometida como migrantes, llenos de vida, enjundia, sueños y utopías, y ahora regresando en urnas, cenizas.

Y durante 80, 90, cien días, saber que el pariente está muerto y sus cenizas las tendrán, quizá, en una bodega, esperando ser repatriadas.

La vida diaria, convertida en un camino largo y extenso, lleno de cardos y espinas, y triste, para llevar el itacate y la torta a casa.

¡Vaya suerte tan pinche con que cientos, miles de paisanos están terminando sus días y noches!


Malecón del Paseo

•Leyendas insólitas

•Vida de escritores

•Chéjov, fascinante

Luis Velázquez

EMBARCADERO: Muchos escritores dejaron leyendas insólitas, inverosímiles, fascinantes, sobre sus vidas… Entre otros, los siguientes… Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura, vivía en Chile en una isla… Y después de su muerte, la versión de que cada quince minutos temblaba en la isla… Nunca fue esclarecida la razón de su muerte… Unos autores aseguran que fue asesinado luego de la caída de Salvador Allende, y otros, que murió de mal congénito, en víspera, incluso, de exiliarse en México, el avión listo…

ROMPEOLAS: La fama de Carlos Monsiváis de que a los diez años de edad había leído la Biblia y solía repetir de memoria páginas completas… Con unos doce gatos en su casa, compañeros de vida, nunca trascendió que se emborrachara ni fumara cigarros ni drogas… Toda su vida, el gran escritor ruso, Antón Chéjov, anduvo con un cucurucho de cartulina en la mano derecha donde solía escupir sangre, enfermo de tuberculosos que estaba… Y sin una cura, epidemia del siglo, a pesar de que él mismo era médico… La timidez antológica, histórica, mítica y legendaria de Juan Rulfo, el autor de “El llano en llamas” y “Pedro Páramo”… En las reuniones amicales solía sentarse en un rincón de la sala, de espaldas a la pared, fumando sin hablar con nadie…

ASTILLEROS: La muerte en la miseria de Ignacio Manuel Altamirano, cuya familia debió vender la sala de la casa para comprar el féretro… El suicidio a los 20 años de edad del poeta Manuel Acuña luego de que Rosario de la Peña lo rechazara como novio y tomara cianuro porque la vida era un infierno sin ella… Asediado por cientos de mujeres en América Latina, Amado Nervo se enamoró de su hijastra de veinte años de edad y como lo rechazara, se exilió de México y anduvo como alma en pena en el continente…

ESCOLLERAS: Ernest Hemingway, el cronista de la Primera y la Segunda Guerra Mundial y de la guerra española, legendario cazador de leones y tigres en África, boxeador en Estados Unidos, playboy en París, pescador en el Golfo de México, torero en España, con las actrices más bonitas en su alberca en Cuba, se enamoró de una chica italiana y en Venecia se le declaró… Y como lo rechazara, se puso a llorar a moco tendido, y luego de llorar le expresó la siguiente petición: “Por favor, nunca digas que viste llorar a Ernest Hemingway”…

PLAZOLETA: Alexander Puskhin, el creador del romanticismo ruso, coleccionista de mujeres, desafió a un general que acosaba a su esposa y murió en el duelo… La amistad “a prueba de bomba” entre Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa que terminara por un pleito donde la esposa del peruano fuera eje central… La amante de John Reed que abandonara a su esposo, un banquero, y a sus hijos, para seguirlo a Rusia donde cronicó la revolución al lado de Lenin y muriera de tifo y fuera sepultado en la Plaza Roja de Moscú…

PALMERAS: León Tolstói, quien salió huyendo de su casa porque ya no aguantaba el carácter de su esposa… Honorato de Balzac, quien escribió más de cuatrocientos libros y todavía tenía espacio para hacer el amor y el sexo con su trabajadora doméstica y a quien embarazó… Juan Rulfo, quien luego de su éxito con dos novelas publicadas siguió escribiendo, y como se volvió más exigente, de día escribía y de noche rompía los originales… La primera pareja de José Agustín fue Angélica María… La primera pareja de Carlos Fuentes Macías fue Rita Macedo…

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