* Sistema híbrido en escuelas
* Mitad en línea y en el salón
* Ante todo, la calidad
Luis Velázquez
UNO. Confinamiento escolar
Desde el Tecnológico de Monterrey, la mejor universidad privada de la nación, definieron la línea académica para el siguiente semestre: mitad en línea, mitad con clases presenciales.
Pero… con una advertencia: los estudiantes que acepten el nuevo sistema híbrido recibirán clases dos días, parece, a la semana en el salón de clases.
Y los otros días, educación digital.
Además deberán permanecer encarcelados en sus residencias, sin salir a la calle absolutamente para nada y sólo saldrán para ser trasladados en el autobús oficial al Tec para recibir las clases presenciales y luego pa’atrás, otra vez al confinamiento.
DOS. Mejor, clases en línea
Así, claro, amarran el uso de las Residencias y garantizan la renta mensual.
Muchos chicos aceptaron el sistema híbrido, pero muchos más decidieron continuar con el sistema digital, las clases, en línea y desde sus casas.
Y en ningún momento porque un sistema educativo, digamos, sea mejor que el otro y/o, en todo caso, para que los padres de familia se ahorren unos centavitos.
Al contrario, porque de cualquier manera seguirán encerrados y de estar enclaustrados en las ciudades-sedes de los Tec de Monterrey mejor en casa. Y con la familia.
TRES. Vivir y sobrevivir
Las clases en línea han dividido la percepción estudiantil: unos, a favor; otros, en contra; otros, en el camino intermedio.
Pero, bueno, los estragos de la pandemia ponen en el tendedero par de opciones: es la vida o la muerte. Es andar con cuidado cada día o exponerse y arriesgarse. Es vivir y sobrevivir o la sepultura.
Por eso mismo sólo queda al sistema educativo aplicarse para lograr mejores resultados, de igual manera como también la población estudiantil de todos los niveles en el país.
El subsecretario de Salud federal lo dijo con precisión meridiana: el COVID va pa´largo.
CUATRO. Universidades apenas sopesan
Otras universidades apenas sopesan el camino educativo a seguir en el próximo semestre. El regreso a clases en el salón o continuar con el sistema digital.
Ninguna otra, por ahora, ha planteado el sistema híbrido como el Tec de Monterrey.
Pero expuestos a la convivencia, el riesgo aumenta. Está latente. Y nada mejor que conservar la mesura y la prudencia y esperar mejores tiempos, si es que la esperanza fuera posible.
CINCO. Mano dura de profesores
De paso, desde las escuelas de secundaria y bachillerato a la universidad las autoridades han de darse un respiro académico.
Los chicos, por ejemplo, están hartos de la mano excesiva de los profesores encargando tarea.
Primero, mucha tarea.
Segundo, para entregarse el mismo día.
Tercero, tarea para los sábados y domingo.
Cuarto, para entregarse antes de las doce de la noche del sábado y el domingo.
Antes, con las clases en el salón, los maestros respetaban el fin de semana como asueto para los alumnos. Ahora, la mano dura, autoritaria y represiva, quizá porque desde las secretarías de Educación de Veracruz y de Educación Pública apretaron tuercas.
SEIS. Calidad educativa
Por encima de todo, la calidad educativa. Y mucho ha de esmerarse cada escuela particular y oficial para conservar la eficiencia y la eficacia, pero más aún para enriquecerla a través del sistema digital y que es viejo, antiguo, histórico, legendario en muchas instituciones extranjeras.
Vaya a ser que, de pronto, ningún chico pierda el semestre, pero se corra el riesgo de un decremento en la calidad.
Y más aún en las escuela de paga donde cada semestre cuesta “las perlas de la virgen”.
Expediente 2020
El mejor postor
Luis Velázquez/Parte II
08 de julio de 2020
Entre el periodismo y el discurso político hay un eje rector. Los dos están en el sótano de la confianza y la credibilidad pública.
Pocos, excepcionales ciudadanos, les creen. La mayor parte, desconfían.
Los políticos y funcionarios públicos, utilizando la vida pública con sentido patrimonialista para enriquecerse, y los dueños de medios y reporteros, al servicio de ellos.
Las notas informativas y las columnas, lanzando incienso a las dinastías políticas de cada sexenio y cuatrienio. Cada sexenio, más políticos y sus familias, ricos.
Ningún negocio tan próspero como el periodismo. Un periódico impreso, hablado y digital, fuente segura para prosperar en bienes materiales y llevar vida VIP, siempre y cuando se arrodillen ante el político en turno.
Y si por el contrario, los medios sueñan con el sentido social de su oficio, entonces, se vuelven incómodos e indeseables. “Pan o palo” decía, todavía vigente, Porfirio Díaz Mori en sus 33 años de dictadura.
Por eso cuando la llamada austeridad republicana y la honestidad valiente andan en las grandes ligas de la dinastía guinda y marrón en el poder presidencial, muchos medios han cerrado, y otros, se han puesto más flaquitos. Otros, claro, llevando los días con vientos favorables, preferidos y consentidos.
Si el medio es amigo del gobernante en turno y se pone a su servicio, entonces, le va bien. Muy bien.
Si por el contrario, se vuelve, digamos, un crítico, entonces, corre el riesgo, primero, de ser excluido del presupuesto oficial. Y segundo, de quedar satanizado desde la conferencia mañanera en el púlpito nacional.
La filosofía política y social del actor Ronald Reagan cuando fue presidente de Estados Unidos, la nación más poderosa del mundo, es categórica para los medios:
“¿Estás conmigo o estás contra mí?” solía preguntar a los reporteros que cubrían la Casa Blanca.
José López Portillo lo decía así: “No te pago para que me pegues”.
Miguel de la Madrid Hurtado lanzó campaña moralizadora para los medios y los obligaba a firmar el recibo mensual.
Enrique Peña Nieto se dolía: “Ya sé que los reporteros no aplauden”.
Y cuando la prensa se fue en contra de su secretaria de Desarrollo Social, la ex perredista Rosario Robles, le dijo:
“No te preocupes, Rosario”.
Es la lucha, quizá, acaso, digamos, entre dos poderes. El poder oficial y el poder, ajá, de la prensa. Cuarto poder que le llamaban. En realidad, un poder sometido al poder supremo del Jefe del Poder Ejecutivo Federal, y por añadidura, en cada entidad federativa.
Aliada del poder, el poder sexenal, los medios han terminado igual de desprestigiados y desacreditados que los políticos y los funcionarios públicos.
La encuesta de Latinobarómetro ubica a los políticos, los medios y los policías… en el sótano de la confianza colectiva.
Ningún ciudadano les cree ni tiene confianza ni guarda respeto.
La autoridad moral, tan importante en la vida, por los suelos.
Cada sexenio, los políticos se han enriquecido. Pero también, parte considerable de los medios.
Las notas informativas y las columnas periodísticos, al servicio del mejor postor político.
CORTESANOS DE LA VIDA PÚBLICA
Nunca Ricardo Flores Magón y Filomeno Mata, tampoco Ignacio Ramírez e Ignacio Manuel Altamirano, por ejemplo, se enriquecieron.
Incluso, tiempo existió cuando Ricardo Flores Magón pedía dinerito prestado a su hermano Jesús, secretario de Gobernación, para que su familia comiera, esposa e hija, mientras estaba encarcelado.
El día cuando muriera Ignacio Ramírez lo velaron en su casa, en las goteras de la Ciudad de México, porque la familia carecía de recursos para una funeraria.
En contraparte, hay dueños de medios, reporteros y columnistas con una vida VIP. Incluso, dueños hasta de yates y aviones y helicópteros. Compañías constructoras. Escuelas prósperas. Mansiones en el extranjero. Ranchos, ganado. Cañaverales.
Don Manuel Buendía, el columnista de “Red Privada” asesinado por la espalda en el sexenio de Miguel de la Madrid, decía lo siguiente: “Cuando veas a un reportero en automóvil caro, último modelo, con un Rolex y ropa y zapatos de marca, estás ante un manifiesto caso de corrupción”.
En Veracruz, por ejemplo, hay reporteros que ganan hasta 4 mil pesos mensuales, en tanto el salario más elevado es de 8 mil pesos.
Hay trabajadores de la información jodidos laborando en medios con dueños enriquecidos.
Y si los periódicos impresos tienen bajísima circulación y hasta los regalan y los noticieros de radio y televisión tienen bajo rating y los medios digitales alcanzan pocas, escasas, limitadas visitas, y halagan sin cesar a los políticos y funcionarios públicos, les vale.
En el poder, desde el poder, los financian. Y entre más incienso, mejor.
Más, mucho más ganan los medios ocultando, minimizando, desdibujando los hechos aunque los publiquen en la página veinte en la parte baja a una columna que publicando la verdad de los hechos.
Desde hace muchos sexenios, los políticos perdieron la confianza de los ciudadanos. Y también, la mayoría de los medios.
La política y el periodismo, como un negocio. Y mucho se duda que el periodismo, como se soñaba a principios del siglo pasado, sirva para crear y recrear opinión.
Miguel Hidalgo se lanzó a la guerra de Independencia con la mayoría de los medios en contra pues tomaron partido por los virreyes y las elites eclesiásticas.
Benito Juárez tuvo en contra a la mayoría de los medios y aun así se reeligió quince años en el poder presidencial.
Francisco Ignacio Madero se lanzó a la revolución ante una prensa en su mayoría porfirista y hasta puso su periódico, Nueva Era, dirigido por su hermano Gustavo.
Desde Porfirio Díaz, la política prostituyó al periodismo. Y desde entonces, compiten en la casa de citas por los mejores clientes.
Los cortesanos de la vida pública.
Barandal
•Niña asesinada
•Vendía pan
•Tierra de nadie…
Luis Velázquez
08 de julio de 2020
ESCALERAS: Naolinco es pueblo mágico. Tan mágico que el sábado 4 de julio, una niña de doce años de edad salió a vender pan de casa en casa para ayudar con la economía familiar.
Y fue desaparecida.
La familia, amigos y la policía municipal salieron en su búsqueda por calles y caminos.
La encontraron… pero sin vida.
La hallaron en un paraje conocido como Las Fuentes, donde opera una red de bombeo del agua potable.
12 años. La misma edad de aquella niña de Santa Ana Atzacan asesinada con su familia por unos malandros. Seis años mayor que los niños asesinados en una colonia popular de Papantla, junto con par de señoras, y que dejaran tan atónitos a la secretaría de Seguridad Pública, SSP, y la Fiscalía General que ninguna palabra expresaron.
PASAMANOS: Una niña más asesinada en el Veracruz gobernado por la izquierda, la ideología que proclama la defensa de los derechos humanos como valor universal.
Niña que alternaba la escuela primaria con la venta de pan de casa en casa.
Al momento, cuarenta y cuatro niños ejecutados en diecinueve meses, la mayoría, quizá todos, en la impunidad.
CORREDORES: Con MORENA en el palacio de gobierno de Xalapa, los feminicidios y los infanticidios en el ranking nacional, de igual manera como en el sexenio de Javier Duarte, Veracruz se convirtió «en el peor rincón del mundo para el gremio reporteril».
En aquel entonces, impunidad. Incluso, el desdén del gobernador y los suyos. «¡Pinches periodistas!» llamaba el titular de la SSP, Arturo Bermúdez Zurita, a los trabajadores de la información. «Muertos de hambre» dijo después el diputado federal del PAN, Rafael Acosta Croda. «A los reporteros ningún chile embona» dice el secretario de Salud, Raúl Ramos Alor.
Cada dinastía política con sus talones de Aquiles, los niños y las mujeres están padeciendo el peor tiempo del mundo.
BALCONES: El secuestro, desaparición y asesinato de la niña de doce años en Naolinco reitera una avasallante realidad. En los doscientos doce municipios de Veracruz, «la muerte tiene permiso». La muerte acecha y merodea. Nadie puede cantar victoria. La vida, prendida con alfileres en cada nuevo amanecer. Más hogares enlutados. Más dolor. Más sufrimiento. Más cruces y tumbas en el panteón.
«Tierra de nadie» la definió la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara.
Lo peor, la niña de doce años formaba parte de una familia pobre. De recursos limitados, y en donde los niños han de participar de manera laboral.
Otro menor, de 15 años, está detenido, acusado del presunto homicidio. Que el crimen fue premeditado.
PASILLOS: Apenas vamos en el primer año y medio de MORENA en el palacio y la vida familiar está desquiciada por la violencia creciente, imparable, inderrotable.
Cada día, cada semana, el número de muertos por la violencia aumenta, sin que ninguna posibilidad exista de parar la masacre.
Grave, cuando si antes los malandros se mataban entre ellos, digamos, en un ajuste de cuentas, ahora, la población civil es la víctima, entre ellos, y sobre todo, niños y mujeres.
Malecón del Paseo
* “La bandida”
* Vida alucinante
* Mujer bragada
Luis Velázquez
08 de julio de 2020
EMBARCADERO: La casa de citas más famosa del país fue “La bandida”, hacia 1930, 40, en la Ciudad de México… La dueña era Graciela Olmos, cuyo currículo se resume de la siguiente manera… Huérfana de madre, sirvienta, ladrona, apostadora, traficante, revolucionaria, cantante, compositora y una cortesana deseada como nunca antes, quizá, una mujer… Bastaría referir que uno de sus clientes era Plutarco Elías Calles, el presidente de la república que impuso a 4 sucesores… Solía llevar a Lázaro Cárdenas del Río al prostíbulo donde, por cierto, hacia los 14, 15 años, Agustín Lara tocaba el piano y cantaba…
ROMPEOLAS: La vida de “La bandida”, que así la conocían, está en Amazon… Advierten que se trata de una histórica ficcional y que coincidencia tiene, tendría, tuviera, con una vida real… El relato imaginado que permite licencias… Pero de hecho y derecho, la biografía de una mujer intensa y frenética y a cuyo lado las vidas de María Félix, Tina Modotti, Carmen Mondragón (Nahui Ollín) y hasta Frida Kahlo quedan como una caricatura…
ASTILLEROS: El presidente Álvaro Obregón quedó deslumbrado con ella… Incluso, en sus fiestas privadas la invitaba, más que para llevar muchachas para el servicio sexual, para que cantara y como “en el aire componía canciones”, para improvisar… Además, con una chispa inusitada que habría envidiado Carlos Monsiváis, el cronista más ingenioso de la historia nacional… Un Regente en la Ciudad de México intentó cerrar la fascinante casa de citas y las presiones políticas fueron tantas que, en efecto, cerró el congal, pero al mismo tiempo autorizó lo abrieran en un hotel… Los políticos solían negociar y pactar acuerdos en “La bandida”, hábil, además, que era Graciela Olmos para juntar a los enemigos y los adversarios…
ARRECIFES: La película es la historia difícil, totalmente dura, de una mujer… Su padre trabajaba en una hacienda porfirista en el norte del país… La madre murió y Graciela Olmos quedó a cargo del padre… Y desde niña trabajando en la hacienda, y en donde, el patrón, porfirista energúmeno, la azotaba con un látigo en la espalda cuando cometía un error… Los alzados de la revolución entraron a la hacienda y mataron al patrón y también a su señor padre y el camino al Gólgota empezó para ella…
PLAZOLETA: Huyó con un hermano gracias a un revolucionario que les facilitó un caballo y con quien, historia fílmica, muchos años después se encuentran y casan… Llegó a la ciudad de México buscando a una tía fallecida 5 años antes y de sífilis, la enfermedad sexual del siglo… Entonces, pidió limosna y vendió periódicos y robó dinerito a las señoras encopetadas en el mercado popular… Una monja los rescata y primero, se los lleva al monasterio, y luego, cabildea para que una familia rica los adopte… La filosofía familiar de entonces era que “las mujeres habían nacido para obedecer a los padres, el patrón en la hacienda y el marido después”… Pero Graciela Olmos siempre fue rebelde a partir de que una maestra le dijo sabias palabras: “La hacienda no es el mundo”…
PALMERAS: En el papel estelar de “La bandida”, Sandra Echeverría… Fascinante, seductora, bellísimas piernas que a cada rato muestra y exhibe como trofeo… Hay varios libros publicados sobre su vida… Y siempre, inagotable y fresco el dato… Por ejemplo, en el monasterio casó con un alzado de Pancho Villa y Graciela Olmos anduvo de revolucionaria, como una Adelita, siguiendo a su hombre… Es decir, cantaría José José, “fue de todo y sin medida”… Nunca, entonces, se aburrió y vivió con el acelerador metido hasta el fondo…
