Escenarios
•60 años de trabajo
•Pensión humillante
•Inicia explotación
Luis Velázquez
UNO. 60 años de trabajo
Una mujer, trabajadora doméstica, acaba de cumplir los setenta años de edad. Llegó a la casa del patrón a los 10 años de edad. Entonces le ponían un banquito para lavar los trastes luego de cada comida. Sesenta años después, apenas, apenitas, se jubilará.
La Ley Federal del Trabajo contempla que una persona puede jubilarse luego de treinta años de edad.
Pero los patrones nunca lo permitieron. Siempre apelaron al chantaje. Y ella, con el corazón más bueno del mundo, toda la vida vivió como el conejito atrás de la zanahoria… y que nunca alcanzó.
DOS. Pensión humillante
Fue pensionada con tres mil pesos mensuales. Por una sola razón, la misma en la que por lo general, incurre la mayoría de los patrones: un salario pagan y otro salario reportan al Seguro Social. Y cuando se jubilan entonces les toca una miseria.
Un año y medio después del obradorismo, los diputados federales nunca se han detenido en el perverso candado de la ley.
Pero se trata de la más espantosa injusticia laboral pues tal cual se encuentra la mayoría de los trabajadores pensionados.
TRES. Inicua explotación
Además, y como en el caso, la señora laboró sesenta años, pero solo fue dada de alta treinta años después, y eso, después de que ella misma se endureció y puso ultimátum a los patrones. “Me dan Seguro Social o renuncio mañana mismo”.
Es decir, durante treinta años nunca disfrutó del Seguro Social ni del INFONAVIT.
Lo peor: vivía con los patrones y la explotación obrera alcanzaba dimensión insólita, pues cuando alguien de la familia enfermaba la levantaban a deshoras de la noche para cuidar al enfermo.
24 horas del día, entonces, al servicio de los patrones.
El día domingo era el día de asueto. Y de las 8 de la mañana a las 6 de la tarde porque debía dar de cenar.
CUATRO. La Mil Usos
La trabajadora doméstica tiró su vida lavando trastes, barriendo la casa y pasando jerga, haciendo la comida, lavando y planchando la ropa de una familia integrada por el matrimonio y cuatro hijos y actuando como la enfermera de cabecera.
A las 6 de la mañana estaba arriba para que las horas del día le alcanzaran para faena mayúscula. Cada día terminaba luego de las 11 de la noche, sin una tregua para el reposo ni tampoco para mirar la tele.
Así, un año tras otro año hasta completar sesenta años.
CINCO. $300 diarios
A los 10 años de edad, cuando llegó a la casa aquella, iba en cuarto año de primaria y sólo pudo terminar la escuela primaria estudiando el quinto y sexto año en la escuela nocturna.
Y la vida escolar terminó para ella.
Recibió, claro, curso de entrenamiento gastronómico en la casa aquella y aprendió a guisar platillos sabrosísimos, porque las trabajadoras domésticas mayores que por ahí iban desfilando le fueron enseñando.
Día llegó cuando quedó de jefe máxima pues era la única ganando trescientos pesos diarios.
SEIS. Sin una vida propia
Soltera, jubilada, se retiró a vivir con una hermana viuda en su pueblo rural. La hermana tiene un changarro en su casa con la venta de picadas y gordas, tacos, tostadas y garnachas y la ayuda.
Y se hacen compañía.
Ella entregó su vida a la familia aquella sin exigir nunca el legítimo derecho a llevar una vida propia.
Y aun cuando los hijos de los patrones le ofrecían la tierra prometida para quedarse, a los 60 años de edad aprendió a decir no.
Expediente 2020
Peores obradoristas
Luis Velázquez
La izquierda gobierna así en Veracruz:
Uno. AMLO irá a la revocación de mandato, pero su góber bendecido operó en la LXV Legislatura para evitar la consulta popular.
Blindado, igual que la permanencia en el cargo del resto de servidores públicos, entre ellos, y por ejemplo, los diputados locales y federales y los presidentes municipales.
Dos. Para felicidad de las elites políticas, aquellas que toda la vida se han repartido los cargos edilicios, el Sufragio Efectivo, No Reelección, ya valió en Veracruz.
Los presidentes municipales podrán reelegirse por un periodo más… para completar seis, por lo pronto.
Claro, la emboscada social fue suprimir las alcaldías de 4 años y dejarla en 3, pero con derecho a reelegirse.
Tres. La Ley Bozal. Todos los diputados locales que hablen mal de políticos de MORENA y, claro, de las sagradas instituciones (“Al diablo las instituciones” gritoneaba AMLO en sus mejores tiempos) serán acusados de calumnia y difamación.
La diputada Cristina Alarcón Gutiérrez presentó la iniciativa de ley a nombre de su bancada y sin duda acatando órdenes superiores.
Cero crítica. Cero disidencia. Amarrarse la lengua. Cortársela si es necesario.
Los obradoristas de Veracruz, los peores. Nunca antes en el tiempo panista y priista, avasallando los derechos humanos, el baluarte del paraíso socialista en el mundo.
Mayoría en la LXV Legislatura, a la dinastía guinda y marrón le vale.
Más que un Veracruz democrático, un Veracruz autoritario.
“Aquí mando yo” dijo la señora Verónica Hernández cuando tomara posesión como Fiscal General.
“El Estado soy yo” exclamó Luis XIV ungido rey.
La familia revolucionaria de la izquierda, mostrando la piel y la entraña.
El reparto del poder entre las elites que entraron al palacio de Xalapa el primero de diciembre del año 2018.
AUTORITARIO REPARTO DEL PODER
Desde luego, al millón de indígenas, a los dos millones de campesinos y a los tres millones de obreros les vale el reparto autoritario, ambicioso, inescrupuloso del poder de los izquierdosos, como antes fue entre los azules y los rojos.
Ellos nunca han dependido de las cúpulas políticas encaramadas en el poder para llevar el itacate y la torta a casa.
Tampoco han recibido apoyo oficial, por ejemplo, en el desempleo y el subempleo, y en las enfermedades.
Incluso, muchos de ellos, cientos, miles, han debido marchar en las calles y avenidas y en los pueblos y en las carreteras para inconformarse con actos de injusticia oficial.
El reparto del poder únicamente se da entre las elites políticas y lo que bien pudiera constatarse con el dato del INEGI y de los Cuadernillos Municipales de la secretaría de Finanzas y Planeación:
6 de los 8 millones de habitantes de Veracruz están y viven en la pobreza y la miseria… en un Veracruz pródigo en recursos naturales.
Medio millón de paisanos solo hacen dos comidas al día y mal comidas de tan jodidos que están.
Uno de cada 3 jefes de familia lleva dinerito a casa con el ingresito obtenido en el changarro en la vía pública.
Un millón de paisanos, migrantes sin papeles en Estados Unidos.
Veracruz, primer lugar nacional en producción y exportación al interior de la provincia de trabajadoras sexuales, la venta del cuerpo para garantizar la torta en casa.
Hay empleos, cierto, pero quizá unos 7, 8, de cada diez, con salarios insultantes, salarios de hambre les llamaba Ricardo Flores Magón en 1910.
Doscientas familias son dueñas de más del 60 por ciento de la riqueza estatal.
En cada nuevo sexenio y cuatrienio con las alcaldías siguen apareciendo nuevos ricos, familias que de pronto, “de la noche a la mañana”, prosperaron de manera inusitada.
Por eso, el reparto del poder político desde el poder público únicamente suele darse entre las elites, los dueños de los cargos, las cúpulas,
El góber bendecido de AMLO, temeroso de una derrota en consulta popular en las urnas para la revocación del mandato.
Los alcaldes, anexos y conexos, los que son y los que vendrán, felices, para reelegirse por un periodo más.
Y por si las dudas aparecieran brotes de inconformidad, rebeldía, insumisión, protesta, indignación crónica, entonces, la Ley Bozal.
¡Vaya izquierda, vaya mesianismo ilustrado!
EL PARAÍSO PROMETIDO
La izquierda llegó al principal palacio de gobierno de Xalapa ofreciendo como chachalacas el paraíso socialista, el paraíso de la libertad y la dignidad humana, el paraíso de los derechos humanos, el paraíso de un mundo nuevo sin abusos ni excesos del poder, sin soberbia ni altivez, sin atropellos sociales, sin mentiras ni promesas ilusorias, sin venta burda y barata de esperanzas.
Y un año y medio después, en par de palabras se encierra el resultado concreto, específico y macizo:
Desencanto social.
Por eso, se repite, el blindaje electoral para el góber precioso.
Y la Ley Bozal.
Y la ley bozal para acallar a las elites políticas soñando con las presidencias municipales, 6 años en el poder, como si los alcaldes en funciones, y más de MORENA, fueran honestos, casos más conocidos, Coatzacoalcos y Minatitlán, donde en vez de gobernar con sentido social los titulares viven “agarrados del chongo”, acusándose entre ellos del desvío de recursos oficiales.
Los políticos, igual que los policías y los reporteros, en el sótano de la credibilidad y la confianza ciudadana.
La población está en el último rincón de la esperanza, digamos, con optimismo. Y si en la elección presidencial del año 2018, treinta millones de mexicanos votaron por AMLO se debió a una sola poderosa razón:
En la desesperación social, cada 6 años la población vuelve a creer, confiada en que en el sexenio inmediato tengan los satisfactores básicos para vivir tranquilos como son el empleo y la salud pública.
El desencanto sobreviene después, a veces, antes de dos años como en Veracruz.
Barandal
•Logro del IPAX
•Cumbres de Acultzingo
•Duelo con sicarios
Luis Velázquez
ESCALERAS: En las cumbres de Acultzingo, el 21 de junio la policía del IPAX alcanzó honores patrios. Patrullaba y de pronto, descubrió que el semáforo, las agujas y las vías del tren estaban vandalizadas. Y se detuvieron para checar.
Entonces, cuando apenas, apenitas se bajaban de la patrulla fueron rafagueados por los malandros.
Fuego enemigo. Carteles y/o cartelitos contra la Policía Auxiliar y Bancaria.
Uno, evitaron el sabotaje. Dos, hicieron huir a los sicarios. Tres, ningún detenido, ningún herido, ningún muerto, pero garantizaron la seguridad en el patrimonio nacional.
PASAMANOS: Después, “rápidos y furiosos”, llegaron los policías municipales y estatales y la Fuerza Civil y la Guardia Nacional.
Pero el IPAX se cubrió de esplendor. Ganaron una batalla para el Estado de Derecho.
Estuvieron en el momento preciso, concreto, específico y macizo.
Y sin doblarse ni arrodillarse ni hacerse tontos, menos huir, duelo a muerte.
Merecen, más que el reconocimiento, un aumento salarial, digamos. Quizá mejor armamento. Medidas de protección.
CORREDORES: Tuvieron suerte y salvaron la vida. Y al mismo tiempo, significó un aliento social en medio del tiradero de cadáveres y el destripadero de comercios y negocios y hasta changarros en la vía pública.
Por lo general, los malos asaltan, roban, atracan, hieren, secuestran, desaparecen y matan, y nada pasa.
La inseguridad, la zozobra, la incertidumbre, el miedo a vivir y la impunidad brillando en todo su resplandor.
Las cumbres de Acultzingo, terreno fértil para el asalto y la muerte. En ninguna otra carretera federal del país como en la región. Decenas, cientos, miles de trailers, carros de carga, asaltados y conductores asesinados.
BALCONES: Los transportistas, por ejemplo, han levantado la mano solicitando apoyo estatal y federal para garantizar sus movimientos de carga.
En el lado oficial les han ofrecido garantías…pero de palabra.
Es una zona caliente donde la vigilancia ha de ser día y noche. Incluso, ordenar que ya nadie circule en las noches, como por ejemplo, la familia tiroteada en un camino de Pánuco la semana anterior, donde una niña de 8 años quedó herida, además, de los otros tripulantes, entre ellos, sus padres y par de amigos.
De tanta inseguridad, los caminos de Veracruz intransitables en las noches.
También en el día. Pero en las noches son cien por ciento inseguras. La muerte sigue ganando batallas.
PASILLOS: Peligroso el sur de Veracruz. Y el norte. Pero más, mucho más, el centro. Desde Omealca para adelante, la delincuencia organizada y común tiene permiso.
Y, bueno, si para la estadística está documentado que las cumbres de Acultzingo son tierra para los carteles y cartelitos, muchas dudas asaltan preguntándose las razones por las cuales la región está sin blindarse.
Se han dado ocasiones en cuando transportes de empresas gaseras han sido secuestrados y desaparecidos con todo y chofer.
VENTANAS: Hay un cóctel explosivo en Veracruz. Uno, la violencia. Y dos, el coronavirus. Entre ambos, llenando de más cruces los cementerios y de más hogares enlutados y niños huérfanos y parejas viudas.
Pero también, y con la recesión (negocios quebrados y cerrados, más desempleo y subempleo, la profecía de los expertos que luego del COVID habrá doce millones y medio más de desempleados) descarrilando la economía.
La vida, prendida con alfileres y a la orilla del precipicio.
Por el oleaje de inseguridad en Veracruz, el senador Ricardo Monreal leyó en su bolita de cristal que la elección de presidentes municipales y diputados locales y federales a mediados del año entrante está en peligro. Hay un mal gobierno dijo al reportero Carlos Loret de Mola.
Malecón del Paseo
•Difícil arte de vivir
•Reglas infalibles
•El odio envejece
Luis Velázquez
EMBARCADERO: El viejito del pueblo dice que luego de los 50, 60 años de edad, las siguientes cositas han de cuidarse con mucha puntualidad, incluso, con una lupa, un microscopio, unos lentes de aumento para darles seguimiento… Solo así, dice, la vida puede ser generosa y llevar los días y las noches con tranquilidad, soñando quizá con una vida plena… 1) Por lo general, los músculos y los nervios se engarrotan por los años vividos… Entonces, si hay miles de jóvenes ejercitándose en el bulevar, el parque público, el parque deportivo, con más razón las personas de la sexta, la séptima y la octava década… Media hora caminando basta y sobra… En todo caso, media hora nadando… Mínimo, media hora caminando en la alberca en medio del agua…
ROMPEOLAS: 2) Con regularidad checarse la presión arterial… Y si se anda con baja o alta, entonces, tomar todos los días a primera hora la pastillita recetada por el médico… Y desde luego, si tentaciones carnales se llegan a tener como resulta lógico, nada de tomar pastillitas eróticas… En el trance sexual, el paro cardiaco se vuelve fulminante y la muerte sorprende en la cama del motel y/o el departamento… 3) Un lema universal es infalible… La vida está llena de problemas y preocupaciones… Y como durante más de 50, 60, 70 años se han tenido como amigas, compañeras y confidentes, y comprobado que pocas, excepcionales ocasiones valen la pena, entonces, simple y llanamente, desatenderse y dejar que los hijos o los nietos los resuelvan… Ellos tienen mucha, demasiada energía…
ASTILLEROS: 3) Llevar los días en paz, sin meterse en pasioncillas innecesarias… Por el contrario, prometerse y jurarse en cada nuevo amanecer que se dejará vivir a todos como gusten… Amor y paz diría aquel… 4) Trazarse una disciplina militar para cada día y aplicarse como un soldado… Por ejemplo, una hora para escuchar música, una hora para escuchar noticieros, unas 2, 3 horas, repartidas en la mañana y la tarde, leyendo… Una hora para platicar con la pareja… Una hora para dormir hacia el mediodía o la tarde… Quizá una hora para tomar el café con los amigos… Claro, si el senil está enfermo, ni modo, que su dios lo cuide y bendiga…
ESCOLLERAS: 5) Albert Camus, Premio Nobel de Literatura, hablaba del «difícil arte de vivir»… Y en la vida, decía, ha de caminarse, primero, sin resentimientos ni guardando odio contra alguien o los demás, y segundo, sin creerse que ya se alcanzó el escalón más alto del éxito… Más, mucho más, por ejemplo, cuando se trata de cargos públicos… Entonces, y para llevar la fiesta en paz, nada más recomendable en el último tramo de la vida es oxigenarse por dentro, incluso, con una trepanación, para desahogar y conjurar los rencores y los odios, pues de lo contrario, con tanto odio el alma envejece… Y lo peor, la persona se vuelve rehén de la venganza y pierde el ejercicio de la libertad plena…
PLAZOLETA: 6) Incluso, decía Camus, nada más purificador que revisar el pasado y si en el camino se ofendió y agravió a una persona, entonces, pedir perdón… Así, el corazón descansa y desde algún lugar le llega la paz interior, a tono, digamos con aquella frasecita de Amado Nervo en su poema inmortal, de «Vida nada me debes, vida estamos en paz»… O la famosa estrofa de Violeta Parra de «gracias a la vida que le debo tanto»… La premisa es una sola: la paz de adentro es la paz de afuera…
PALMERAS: 7) Claro, hay muchos viejitos que son como los elefantes y que apenas envejecen, entonces, agarran camino a la montaña, buscan una cueva y se encierran a esperar la muerte… En tales circunstancias, el viejito del pueblo sugiere vivir el confinamiento en paz consigo mismo, sin echar pleito a la pareja (si tiene) ni menos a los hijos… El adagio popular es infalible… «Ya viviste y ahora deja vivir»… Y si en la vida te fue bien o mal, y a otros de quienes menos esperaba les fue mucho mejor, bendito Dios… Cada quien su vida es, ha de ser, la regla para alcanzar la libertad de ser y vivir en cada nuevo amanecer…
