Dexametasona podría salvar la vida de los pacientes más graves de coronavirus

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La dexametasona, un fármaco barato y de fácil acceso en todo el mundo, podría salvar la vida de los pacientes más graves de coronavirus. Así lo apunta un estudio de la Universidad de Oxford, que concluye que el tratamiento a base de dosis bajas de este esteroide redujo las muertes en un tercio entre aquellos pacientes con ventilación mecánica como consecuencia del Covid.

En los enfermos que solo precisaron de oxígeno el tratamiento redujo las muertes en una quinta parte, de acuerdo con los hallazgos. El tratamiento, en cambio, no parece ayudar a las personas que presentan síntomas leves del coronavirus y no llegan a necesitar asistencia para respirar.

Según recuerda el estudio, 19 de cada 20 pacientes que se infectan por coronavirus mejoran sin requerir hospitalización. La mayoría de los que son ingresados también experimentan una mejoría, pero algunos pueden necesitar oxígeno o ventilación mecánica. Es precisamente a este grupo de pacientes de mayor riesgo a los que la dexametasona podría ayudar.

La dexametasona es uno de los medicamentos que se están probando en el ensayo clínico RECOVERY en Reino Unido, considerado el mayor del mundo, en el que se está experimentando con tratamientos preexistentes para otras patologías para comprobar si también podrían ser útiles contra el coronavirus.

Según las estimaciones de los investigadores, con este tratamiento se podría prevenir una muerte de cada ocho en pacientes con ventilación y una de cada 25 en aquellos solo con oxígeno. Así, calculan que si este tratamiento se hubiese aplicado desde el principio de la pandemia, se podrían haber evitado 5.000 muertes en el país.

Además, debido a su bajo coste, los científicos creen que podría ser muy beneficioso en aquellos países pobres que afrontan grandes números de afectados por la enfermedad.

El fármaco en cuestión ya se emplea como antiinflamatorio en otras patologías y, según apuntan los resultados del estudio, ayudaría a detener parte del daño causado por la sobreactivación del sistema inmunológico al intentar luchar contra el coronavirus.

En este ensayo clínico participaron 2.104 pacientes de hospitales, a los que se administró una dosis diaria del fármaco y cuya evolución se comparó con la de otros 4.321 enfermos a los que no se les prescribió. Entre los pacientes conectados a ventiladores mecánicos, la dexametasona redujo el riesgo de muerte de un 40 a un 28% y entre los enfermos con tratamiento de oxígeno, de un 25 a un 20%.

Un tratamiento barato

“La dexametasona es la primera droga que ha mostrado que mejora la supervivencia en al COVID-19″, ha indicado uno de los investigadores principales del estudio, Peter Horby, que ha celebrado este resultado, apuntando que “el beneficio de supervivencia es grande y claro en aquellos pacientes que están lo bastante enfermos para necesitar tratamiento de oxígeno, así que debería convertirse en el tratamiento estándar en estos pacientes“. Asimismo, Hornby recordó que este fármaco es “barato” y “puede usarse inmediatamente para salvar vidas en todo el mundo”.

Para Martin Landray, otro de los científicos al frente del experimento, estos resultados preliminares son “muy claros”. “La dexametasona reduce el riesgo de muerte entre aquellos pacientes con complicaciones respiratorias severas“, indicó, precisando que “el tratamiento consta de diez días de dexametasona y cuesta unas 5 libras [unos 5,50 euros] por paciente”.

“Esencialmente cuesta 35 libras [38 euros] salvar una vida“, resumió Landray, aseverando que es “fantástico” que “el primer tratamiento que demuestra reducir la mortalidad sea uno que está disponible al instante y es asequible en todo el mundo“.

En el ensayo RECOVERY, puesto en marcha en marzo, también se han incluido pruebas con otros fármacos, como el antimalárico hidroxicloroquina y el antiviral remdesivir.

Simón apunta que su uso “podría estar avalado” pero pide prudencia

Preguntado por este ensayo clínico sobre la dexometasona, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha asegurado que “confirma las hipótesis que había de que su uso podía reducir la letalidad“, pero ha pedido prudencia, ya que “los resultados de un único estudio, si no tienen una solidez muy importante, no suelen ser suficiente para garantizar los resultados”.

No obstante, Simón ha señalado que a primera vista “parece que los resultados son buenos y que por tanto el uso de la dexometasona podría estar avalado“. En cualquier caso, ha indicado que “la Agencia del Medicamento tendrá que valorar los resultados y proponerlo o no para tratamiento”.