viernes, mayo 15, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•“Enemigos de Dios”

•Cuitláhuac vs la iglesia

•Templos pintarrajeados

Luis Velázquez

03 de junio de 2020

UNO. “Enemigos de Dios”

El rafagueo volcánico del secretario General de Gobierno de Veracruz contra el arzobispado recuerda el bombardeo de Augusto Pinochet contra la Vicaría de la Solidaridad a cargo del cardenal Silva Henríquez en el tiempo aciago de Chile.

También la guerra encarnizada de Tomás Garrido Canabal, gobernador de Tabasco, en contra de la iglesia y cuando, vaya paradoja, bautizara con nombres de los ministros de Dios a los animalitos de su rancho.

Y cuando en sus tarjetas de presentación inscribía la siguiente leyenda:

“Enemigo personal de Dios”.

DOS. Templos pintarrajeados

El bombardeo de Éric Cisneros contra el vocero, el sacerdote José Manuel Suazo, y el arzobispo Hipólito Reyes Larios, fue por la oposición eclesiástica, primero, a las reformas electorales, y luego, al visto bueno en la LXV Legislatura al concubinato concebido como “la unión entre dos personas”, es decir, hombre con hombre y mujer con mujer, además de mujer y hombre.

Indicativo: un día después de que el secretario de Gobierno disparó su Magnum en contra de la iglesia católica, un par de templos de Xalapa aparecieron pintarrajeados con la leyenda, entre otras, de “No al aborto”.

Se ignora si habría sido de parte de los chairos, los soldados de la patria, los cristeros, los oficiosos, los amarra-navajas o los activistas.

TRES. Iglesia se pone los guantes

El fuego enemigo arreció con el comunicado de Reyes Larios donde endilgaba los siguientes epítetos a la dinastía guinda en el palacio de Xalapa:

Caprichudos, irrespetuosos de la voluntad popular, ambiciosos, perversos, estafadores, traidores, violentos y destructores del matrimonio que han despedazado el núcleo familiar

Dirá el funcionario que si la iglesia se puso los guantes, el gobierno también.

CUATRO. Cosas de la tierra, cosas de la iglesia

La gasolina fue arrojada al incendio cuando el vocero del arzobispo evidenció las reformas electorales.

Entonces, el diputado JJ Gómez Cazarín, el jefe máximo de la JUCOPO, Junta de Coordinación Política de la LXV Legislatura, reviró diciendo que se dedicara a las cosas de la iglesia.

El vocero reviró asegurando que las cosas de la sociedad civil también les corresponden.

Por menos, los cristeros de Guanajuato se fueron a la guerra. Y por menos, la iglesia amenazó con la excomunión al entonces gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Alcocer, cuando enviara al Congreso local una iniciativa para aprobar el aborto.

CINCO. “Patas arriba”

Hay temas espinosos en la relación poder público, iglesias y feligreses.

Uno, el aborto. Dos, el matrimonio igualitario. Tres, la adopción de hijos por parte de parejas lesbianas.

Cuatro, la legalidad de las concubinas. Cinco, el divorcio. Seis, el consumo de marihuana. Siete, los procesos electorales.

En otros tiempos había diálogo, intercambio de barajitas entre el poder terrenal y religioso, acuerdos, pactos, componendas incluso.

Ahora, y mientras la dinastía de MORENA en el poder aprende a gobernar, la relación institucional “patas arriba”.

SEIS. Magnun disparando

Nada se gana con el disparo de las Magnum. Son asuntos ríspidos que incluso suelen arreglarse en la parte alta de la cima.

Por el contrario, la vida cotidiana se llena de discordia y el camino al infierno queda pavimentado de dimes y diretes como si se tratara de un palenque donde la mitad de los clientes están ebrios y se vuelven peleoneros y bragados.

Más cuando en la secretaría General de Gobierno hay un político convencido de que la calidad de la vida civil es, será enaltecida a base de madrazos mediáticos en la cancha pública, tratando de imponer su ley a fuerza.

Expediente 2020
Vidas en el infierno
Luis Velázquez
03 de junio de 2020

El maestro Ricardo Rubín escribía que la vida de los jóvenes (6 de cada 10 personas son menores de treinta años) es ahora peor y más difícil. Por ejemplo, entre otras circunstancias y hechos, los siguientes.
1) Los chicos viven en  «un mundo de inseguridad social».
Desde hace 27 años, los carteles y cartelitos están adueñados de la vida pública en Veracruz. A la fecha, habrá quienes tienen 27 años y toda su vida solo han visto el tiradero de cadáveres en la entidad federativa. Y junto al reguero de cuerpos humanos sin vida, la hermanita gemela atroz, sórdida, pérfida y siniestra, como es la impunidad… con todo y el premio mayor de la Lotería Nacional de la Fiscalía General por 9 años.
El único paisaje natural con el que han cohabitado son los cadáveres tirados en la vía pública, pero también, colgando de puentes y árboles, más las cabezas decapitadas abandonadas por los malosos en mesas de antros.
Para ellos, chicos de 27 a unos 35 años de edad, la vida siempre ha sido negra y oscura, huracanada y torrencial, donde únicamente sobreviven, sin traumas, los más fuertes.
2) Al lado del «mundo de inseguridad social, la inseguridad económica» es el otro compañero sombrío de los chicos en el mundo peor y difícil que viven y padecen.
6 de los 8 millones de habitantes de Veracruz, en la miseria y la pobreza.
Uno de cada 3 jefes de familia llevando el itacate a casa con el ingresito obtenido en el changarro.
Un millón de paisanos como migrantes sin papeles en Estados Unidos.
Un millón de indígenas de Veracruz en la pobreza extrema.
Dos millones de campesinos, en la inseguridad social. Más, en el caso de los seniles. Pobre, jodidos y enfermos.

VIDAS TRUNCADAS

3) Nunca como ahora, los divorcios en un número insólito de parejas. Y los hijos, a la deriva y sujetos y objetos de pleitos extramaritales, cada madre y padre riñendo sobre el derecho de estar juntos.
El daño neurológico, social y moral a los hijos es de resultado imprevisible.
Una vida en el infierno, sin armonía familiar, y sin unidad, y sin amor. En todo caso, un amor fragmentado, dividido. Peor, cuando los padres vuelven a casarse y entonces, el amor filial más se fragmenta.
4) Una de las consecuencias de los divorcios es el mundo de alcoholismo, pornografía, drogas y desviaciones sexuales para los chicos.
El más claro ejemplo en el siglo pasado fueron los llamados hippies. El amor libre y/o el sexo libre, en su más alto decibel. Siempre, con alcohol y drogas.
5) Vidas así son existencias truncadas. Por lo general, el individualismo en el más elevado nivel. Y por añadidura, el materialismo.
Ideales, principios, valores, moral, ética, excluidos. Estorban. Peor aún, rara, extraordinaria ocasión, se conocen. Y/o son tomados en cuenta, considerados como eje universales.
Eres… lo que tienes. Y entre más tienes, mejor. «El fin justifica los medios», así tenga que pasarse encima de los demás con traiciones, deslealtades, engaños, estafas, mentiras, calumnias, difamaciones, intrigas, rencores, odios y venganzas.
Lo anterior, en ningún momento es homilía. Tampoco predicar el discurso cristiano. Simple y llanamente, es vivir con sentido social, donde la libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro, siempre con el paraíso socialista de la igualdad, la fraternidad y la solidaridad.

LA JUNGLA DE LA VIDA

6) La vida de los chicos con el acelerador metido hasta el fondo y el tanque lleno de gasolina y un bidón a un lado para evitar detenerse.
Estrés, alta presión arterial, Sida, cáncer, epidemias, un mundo de sangre y de muerte rápida.
La vida, evaluada a partir de la intensidad con que se disfruta y usufructúa.
La virginidad, sin ningún sentido.
El recato moral de mujeres y hombres, para los extraterrestres.
La promiscuidad como la regla universal.
7) Los chicos, por lo general, solo reproducen el medio ambiente familiar.
A: Muchos padres, escribió Ricardo Rubín, «viven unidos por conveniencia, costumbre, seguridad económica».
B: En el hogar, ninguna muestra de cariño de padres a hijos y menos de hijos a padres.
C: El utilitarismo en su expresión más alta. La vida, una jungla, donde solo se sobrevive sin compasión por los demás.
Es el signo de los tiempos. Y aun cuando en otras épocas han existido, por equis razón se han recrudecido hoy.
Antes, por ejemplo, tiradero de cadáveres. Ahora más.
Antes, asesinato de mujeres. Ahora más.
Antes, secuestros y desapariciones. Ahora más.
Antes, extorsiones. Ahora, mucho más.
Antes, carteles. Ahora, multiplicados, a tal grado que hasta cartelitos existen.
Antes, divorcios. Ahora, Veracruz, en el primer lugar nacional de divorcios, adolescentes embarazadas y abortos, la mayoría, clandestinos.
Antes, pobres. Ahora, medio millón de paisanos que todos los días solo hacen dos comidas, y mal comidas, de tan jodidos que están.
Veracruz hoy, los jóvenes, desbalagados.

Barandal

•Toque de Queda

•Estado de Sitio

•Estado de Excepción

Luis Velázquez

03 de junio de 2020

ESCALERAS: Nunca el silencio había alcanzado dimensión estelar. El silencio en casa. El silencio en la calle y la avenida. Ei silencio en el barrio. El silencio en las iglesias. El silencio en las plazas comerciales. El silencio en los antros. El silencio en la ciudad.

En el tiempo del coronavirus, el silencio, elevado a la categoría universal de la única verdad avasallante.

Todo mundo concentrado en sus casas en el mundo. Hay, claro, por ahí, apostando su vida a la vida social.

Pero en términos generales, el silencio.

Basta asomarse tantito a la calle para recibir el impacto del silencio. Hasta el vuelo de unas palomitas volando en el cielo se escucha.

PASAMANOS: Tanto silencio hay que desde hace varias semanas, quizá meses, han dejado de escucharse los chillidos sexuales de las gatitas al amanecer trepadas en la azotea.

Tampoco se escuchan los gritos del volovanero y el barquillero. Inverosímil, tampoco el ruido de la patrulla cuando antes pasaba frente a casa.

Casi casi, “El silencio de los inocentes”, “El silencio de las mariposas”. “Fuerte es el silencio” intituló Elena Poniatowska uno de sus libros de crónicas.

CORREDORES: En casa, el silencio es pavoroso. Ninguna visita. Nadie toca el timbre. Nadie llama por teléfono. Nadie envía correítos desde el whatsapp. Nadia camina en la calle.

Hay un parquecito en la esquina. Antes, mucho antes, las chicas caminaban alrededor, trotaban, corrían, se ejercitaban. Ahora, nada. El parque solitario y vacío. El silencio.

A veces, alguien por ahí daba vueltas con un par de perritos. Pero desde que en España un gatito salió con el coronavirus, la ausencia total.

Un politólogo, un sociólogo, dirían que estamos de hecho y derecho en un virtual Toque de Queda. Un Estado de Sitio. Un Estado de Excepción.

BALCONES: A la hora de la creatividad, el novelista, el cuentista, el poeta, el músico, el escultor, entre otros, necesitan el silencio. Nada como el silencio para la creación artística. La vida en paz. La paz de afuera es la paz de adentro.

Se ignora si ahora con tanto silencio y tanta paz, el silencio los favorezca.

Más si se recuerda, por ejemplo, que “El silencio de los inocentes” era canijo. Más duro y terrible “El silencio de las mariposas”, las hermanas Mirabeau asesinadas por órdenes del general Rafael Leónidas Trujillo, el dictador de la República Dominicana durante más de treinta años.

PASILLOS: En la iglesia católica suelen organizar retiros espirituales para todos. Por lo regular, los fines de semana.

En todos los casos, domina el silencio. El silencio como elemento purificador para el reencuentro de las almas, los espíritus, los corazones y las neuronas.

Solo dura dos días y medio, más o menos. Ahora, desde el mes de marzo estamos confinados. Tres meses de silencio. Y de entrada, es demasiado. Ha causado angustia y pánico, estrés y tensión nerviosa en la mayoría de las personas.

VENTANAS: Hay días, muchos días, semanas, cuando el silencio se adueña de las horas en el día y la noche, propia, digamos, de los monasterios. Quizá las mazmorras en las cárceles.

Y aun cuando hay salidas, como por ejemplo, leer el periódico y libros, libros pendientes, mirar y escuchar una película en la tele, platicar con las personas con quienes se vive, el silencio avasalla. Puede más. Pone los nervios de punto, a borde del precipicio emocional.

Es la vida en el tiempo de una pandemia. Las pandemias que suelen ocurrir cada cien años. El silencio, compañero de vida.

Malecón del Paseo

•La esperanza prostituida

•Peor mal del mundo

•“Piensa mal y acertarás”

Luis Velázquez

03 de junio de 2020

EMBARCADERO: Los griegos heredaron al mundo la famosa caja de Pandora… Allí estaban encerrados los males de la humanidad… Desde los físicos hasta los espirituales… Desde la desgracia en la vida hasta los desastres naturales… Chiquitos quedan, por ejemplo, los jinetes del Apocalipsis… Poca cosa era el Día del Juicio Final… Un día, los griegos descubrieron que la caja de Pandora se abría y los peores males escaparon poco a poco, uno por uno… El último en huir fue el peor… Era la esperanza…

ROMPEOLAS: La esperanza fue considerado el peor mal porque significaba “tomar el pelo” a la población, agarrarla de tonta, estafarla, engañarla con las promesas incumplidas, a base de pura saliva, de jurar y volver a jurar a nombre de Dios y de mamita santa y de mi abuelita que está en el lecho de muerte que se cumplirán las promesas “al pie de la letra”… Desde entonces, muchos, demasiados estragos ha originado la esperanza…

ASTILLEROS: Albert Camus, Premio Nobel de Literatura, decía que la esperanza es una virtud católica y que significa resignarse, cruzarse de brazos, confiar en la palabra y que a nada, absolutamente nada, lleva ni conduce… Y vivir, decía Camus, nunca significa resignarse, por el contrario, vivir es luchar… Más, si se considera, por ejemplo, que la esperanza ha sido prostituida como nunca por los políticos y los funcionarios públicos… Nadie como ellos, y en términos generales, quizá excepciones excepcionales, como unos embaucadores… Se dirá, en todo caso, que los políticos viven de vender esperanzas y la población, tan ingenua y creída, tan necesitada de tener una utopía, una ilusión, una quimera, termina creyendo… ¡Terrible y espantoso cuando despierta a la realidad!…

ESCOLLERAS: La venta de esperanzas causó tanto daño moral y social en la población que un día, cuando Enrique Peña Nieto se lanzó en la campaña presidencial, de pueblo en pueblo se echaba el rollo de firmar delante de todos, y ante notario público, los compromisos que cumpliría… Puro rollo y chorizo… Más, cuando desde entonces, a los políticos priistas (mujeres y hombres) les dio por firmar trepados en el templete y ante un notario y en un evento público los pendientes sociales que atenderían… De hecho y derecho, cada vez que la gente cree en los políticos pronto llega el desencanto porque descubre la farsa demagógica y populachera…

PLAZOLETA: Pero la esperanza también se da, claro, en las relaciones personales, familiares y amicales… Y nada peor como creer a los demás, así sean parentela, amigos, compañeros de oficina y taller y trabajo y en el salón de clases… Lo decía el abuelo con su experiencia curtida en el campo de batalla… “Ya creíste, ya te fregaste”… Por eso, nada mejor que estudiar, conocer, diseccionar la naturaleza humana y mirar a cada persona con una lupa, un microscopio, unos lentes de aumento para determinar si en todo caso, ha de confiarse en los demás…

PALMERAS: De acuerdo con el sociólogo del barrio, la gente siempre tiene necesidad de creer y por eso vive de la esperanza… Cierto, pero si hay una esperanza, digamos, racional, entonces, ha de considerarse… Una esperanza hija de la duda y la sospecha… Además, luego de probarse en el ácido si ha de confiarse en la persona y/o en el político… Un terapeuta lo dice de la siguiente manera: No creas ni en tu sombra proyectada por el sol en la pared de enfrente… Siempre duda y así saldrás adelante…

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