Escenarios
•26 días de impunidad
•Reportera asesinada
•Inaudito, se exilió
Luis Velázquez
UNO. 26 días de impunidad
Ya es demasiado el coronavirus y la violencia en Veracruz para que, caray, la familia de la reportera asesinada en Papantla, María Elena Ferrat, el 30 de marzo (veintiséis días de impunidad) revele que “por seguridad tuve que salirme del” pueblo.
Su hija Fernanda, de 24 años de edad, quedó a cargo del portal digital Quinto Poder, que dirigía su señora madre, treinta años de reportera, y quien revelara tragedia social padecida por los familiares de las víctimas desde el primer año de Javier Duarte cuando empezaran las fosas clandestinas.
DOS. Asesinos físicos e intelectuales
Dijo Fernanda a la reportera Karla Cancino del Diario de Xalapa: Exiliada de la ciudad de Papantla “por seguridad”, “no he podido acércame a la Fiscalía Regional para conocer si hay un avance en la investigación del crimen”.
Pero también teme, dijo, por la seguridad de su hermano menor.
Doble, triple tragedia, entonces:
A: huérfanos los dos. B, con incertidumbre económica canija. C, el legítimo clamor por la procuración de justicia y que, simple y llanamente, significa detener a los asesinos físicos y detener a los homicidas intelectuales.
TRES. Ejecutados 26 reporteros
Pero más todavía, el exilio. Y más, porque todo exilio marca y la vida se vuelve un caos. Y más, como en el caso, luego del homicidio de la madre.
Peor aún, si se considera que del duartazgo a la fecha van veintiséis reporteros, columnistas y editores asesinados y en ningún caso, detenidos.
Demasiada ilusión significaría creer, pensar, soñar, abrigar la esperanza de que la Fiscalía General se aplique con la captura de los asesinos de María Elena Ferral.
CUATRO. Su Majestad, la Impunidad
Sueña Fernanda con que la Fiscalía General detenga a los asesinos. Soñar, claro, nada cuesta.
Pero ha de mirar la realidad. En Veracruz, primer lugar nacional en secuestros y feminicidios, la impunidad cabalga impune de norte a sur y de este a oeste.
Ninguna voluntad política y social existió con Javier Duarte ni con Miguel Ángel Yunes Linares para rastrear las pistas de los homicidas de tantos reporteros en Veracruz.
Tampoco en los dieciséis meses del góber jarocho de Amlove.
Mucho se duda la Fiscal se aplique en el caso de la corresponsal del Diario de Xalapa en Papantla.
CINCO. Soñar con el paraíso
Y sin embargo, Fernanda sueña con catalejos mirando la distancia por venir. Dice:
“Espero que el crimen de mi madre sea el último en la lista larga de atropellos”.
Sueño utópico. Ideal frustrado. Desde Miguel Alemán Velasco gobernador han asesinado a trabajadores de la información y en todos los casos, la impunidad.
Y si tal fue el vaso comunicante en los gobiernos priistas y panista, nada indica que en el sexenio marrón y guinda, el primero de la izquierda en el siglo XXI (el único del siglo XX fue con el coronel Adalberto Tejeda Olivares) los medios tengan garantizado el llamado Estado de Derecho.
SEIS. Desdén político por reporteros
Tragedia social y económica la vida de los dos hijos huérfanos. El niño tiene diez años. Y horas después, o días, del crimen de María Elena Ferral, el hermano preguntó a Fernanda:
“¿Qué vamos a hacer… sin mi mamá? No supe explicarle lo que va a pasar. Aun ni yo lo sé”.
Todo, porque la señora madre contaba los hechos caciquiles apegada a la realidad. Todo por ejercer, digamos, un periodismo serio. Todo, porque por más y más que un reportero describa los días y los años los políticos siguen iguales ejerciendo el poder con sentido patrimonialista. Y lo peor, encubriéndose entre ellos mismos.
Expediente 2020
La heroína
Luis Velázquez
Katia era mesera en un restaurante de Xalapa. Fue conocida el 8 de marzo cuando el Día Internacional de la Mujer. Entonces, montón de mujeres desfilando en las calles y avenidas. Y como el patrón le negó el permiso para unirse a la marcha contestataria escribió una cartulina. “Estoy con ustedes”. Y se plantó en la ventana de vidrio y la mostró.
Exitazo enorme. Las redes sociales se ocuparon de la noticia espectacular. Fuera de serie. Diferente, digamos.
Y durante unas horas, el día quizá completito, anduvo en viaje cibernético. La heroína. Ahora, está de nuevo en las redes sociales.
El patrón, flagelado por el coronavirus, hizo reajuste de horarios, y Katia solo chambea los fines de semana, y las propinas, desplomadas.
Katia se acordó de sus horas dominicales de fama en las redes sociales y desde ahí extendió la mano a la población cibernética solicitando ayuda, ayuda generosa y solidaria, para un empleo.
Se ignora si alguien, unos, le habrán contestado. Se ignora si por ahí ya fue contratada y que ojalá.
Pero se viven y padecen los peores tiempos. Negocios, empresas, changarros, fábricas, talleres, restaurantes, hoteles, y hasta antros, cerrados. La economía, en recesión. Peor que en una recesión. Solo abiertas las funerarias. Miles de trabajadores despedidos. En Orizaba, los meseros organizaron marcha y plantón. Sus bolsillos están en cero y en casa necesitan alimentar a hijos y parejas.
Todo está parado. Todo. Los empresarios y comerciantes despidiendo personal y cerrando plazas.
Tiempo adverso, cuando, además, nadie sabe el fin de la pandemia. Y aun cuando por ahí apuestan a que el diez de mayo o el 17 de mayo en que los niños que vivan en municipios sin Covid regresarán a clases o hasta el domingo 31 de mayo, la cuarentena será levantada.
Katia encarna la terrible, espantosa y lacerante realidad laboral y social y económica.
Mucho se duda de una mano solidaria, y en ningún momento por falta de principios católicos y apostólicos, sino simple y llanamente, porque los vientos son huracanados y turbulentos por todos lados.
Donald Trump, por ejemplo, canceló el subsidio de Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud y los países productores de petróleo se dieron tremendo agarrón para reducir la producción diaria.
LA VIDA ESTÁ EN CEROS
Una amiga, trabajadora doméstica, puso un tianguis los fines de semana en su casa en la colonia popular donde vive y con pena y sin gloria levantó el tendedero de ropa porque en 8 horas del sábado y 8 horas del domingo ningún pedido.
A cada rato, el albañil y el carpintero y el fontanero y el pintor hablan a casa preguntando si habrá una chambita por ahí porque desde el principio de la pandemia están en ceros.
Un vecino tiene en venta tres terrenos y un departamento porque quedó sin ingresos y nadie compra.
El viejo principio universal de que “todos dependemos de todos y de los demás”, hecho polvo y cachitos.
Primero, en el tiempo de una pandemia, una peste, una calamidad natural, está la sobrevivencia, y luego, ya veremos.
Y la sobrevivencia…, de los nietos y de los hijos y de los padres ancianos y de la pareja, y luego, si vida y posibilidades quedan, de los otros parientes.
Por eso, muchas bendiciones para Katia, la mesera de Xalapa, y ojalá los fines de semana tenga buena vibra, mejor karma y los astros se acomoden a su favor, por ejemplo, y primero, con clientes, y segundo, con buena mesa que le toque para atender, y tercero, con las propinas, y más, porque las propinas, ya se sabe, han de compartirse con el personal, sobre todo, los empleados atrás del mostrador.
Y es que los expertos profetizan tiempos peores.
Luego de la pandemia, la recesión. La economía, desplomada. Muchos años pasarán, por ejemplo, para reponerse.
Después, el desempleo y el subempleo canijo, creciente.
Y para cerrar el aura negativo, la hambruna.
Hoy más que nunca, la vida austera, monástica. Nadie dudaría de que bien podría reproducirse la desventura de medio millón de habitantes de Veracruz que solo hacen dos comidas al día, y mal comidas, dada la precariedad en que viven.
LA VIDA DE LAS CUCARACHAS
Y no obstante, entre las cucarachas y los seres humanos hay mucho paralelismo.
Por ejemplo, así como las cucarachas sobrevivieron a los dinosaurios, el género humano también, con todo y muertos de por medio con la pandemia y el desempleo y la recesión.
Si las cucarachas son capaces de sobrevivir un semestre completo sin probar alimento, solo, digamos, una migaja, con poquitos alimentos, los básicos, la capacidad y la resistencia humana está garantizada.
Si las cucarachas son austeras, cien por ciento austeras, el ser humano también es capaz.
Y si El Quijote nombró gobernador de la Isla Barataria a El Sancho, apodado la cucaracha, y “entró desnudo al gobierno y salió desnudo”, sin robar un centavo, entonces, los políticos y los seres humanos en el tiempo del COVID aprenderán más, mucho más, la vida franciscana.
Y si las cucarachas nunca pierden la fe y desde el trópico de América Latina treparon a un barco y se extendieron por el mundo, ningún ser humano ha de perder la fe en la fe.
Por eso, María Félix, la esposa de Jorge Negrete y Agustín Lara, entre otros, filmó una película intitulada “La cucaracha”, imborrable, memorable, inolvidable y citable.
Igual que las cucarachas y que las hormiguitas guardando comida para el invierno, todos hemos de aferrarnos a la vida con estrategia, plan y maña para sobrevivir.
Se dirá que los pobres que tienen hambre son impacientes. Cierto. Pero las cucarachas, igual que las panteras, los tigres y los leones, están llenas de cordura, mesura, prudencia y paciencia. Por eso, tanto han sobrevivido.
Barandal
•Los hombres rudos
•Apóstoles del diablo
•Políticos sexenales
Luis Velázquez
ESCALERAS: Han sido los hombres fuertes de cada sexenio. Los duros entre los duros. Los operadores. Su rostro es visible, pero siempre se ha desconocido su identidad. Los Narcisos Mendoza, Los Niños Pípilas, pero al revés.
Por lo general, el uso del poder con presiones y represiones. En unos casos, la perversidad. El pitorreo. La chunga. Pero siempre, los Trucutú del gobernador en turno.
Su presencia ha servido para que así como un político, jefe máximo, ha de tener un bufón, incluso, eunuco a sus órdenes, también un malo, varios malos, en la película.
PASAMANOS: Con Rafael Murillo Vidal se llamó Manuel Carbonell de la Hoz. Con Agustín Acosta Lagunes, Ignacio Rey Morales Lechuga, en el tiempo que duró su tiempo. Con Fernando Gutiérrez Barrios era él mismito Gutiérrez Barrios.
Patricio Chirinos Calero tuvo a Miguel Ángel Yunes Linares. Y Yunes, a Juan Herrera Marín, el director de Seguridad Pública.
Miguel Alemán Velasco, a Alejandro Montano Guzmán. Fidel Herrera Beltrán, a Érick Lagos y Jorge Carvallo, los mismitos que luego repitieran con Javier Duarte, quien, además, tenía a Luis Ángel Bravo Contreras.
Con Yunes Linares era Jaime Téllez Marié. Y ahora, el góber de Amlove tiene al secretario General de Gobierno, Éric Cisneros Burgos.
Rudo entre los rudos. Más rudo con la mirada pesada que tiene. Y el cuerpo de rotoplas, aun cuando en el fondo es hombre frágil y trae atravesado el bullyng de la infancia.
CORREDORES: A su cargo han tenido operaciones encubiertas, las más siniestras. Ajustes de cuentas. Apretones de tuercas. Ni modo, el jefe manda. Y si uno se resiste, otros lo harán. Los oficiosos, soñando con la confianza y la cercanía del Príncipe, dispuestos a todo.
BALCONES: Ellos fueron los halcones del palacio de gobierno. Famoso, por ejemplo, el cuarteto que Javier Duarte solía tener en los eventos públicos y quienes ni el viento dejaban pasar. Guardias pretorianos que eran. Érick Lagos, Jorge Carvallo, Adolfo Mota y Alberto Silva. Ellos se adueñaron del corazón, las neuronas, el hígado de Duarte, y se ignora si en un descuido hasta del sexo, digamos, y por ejemplo, para acercarle mujeres.
Adolfo Mota decía a Duarte: “Señor, un menosprecio de usted es peor que el menosprecio de mi esposa”.
Grado insospechado de abyección, pero la política es así. Su Alteza Serenísima gustaba Antonio López de Santa Anna le llamaran. Perdió una pata en la guerra con los españoles en Tampico y la sepultó con honores militares.
PASILLOS: En nombre del jefe máximo, una palabra de ellos era la puerta de entrada al paraíso terrenal, pero también al infierno.
La exclusión, el ostracismo, la renuncia, el exilio, la represión y la persecución, la madriza mediática, un accidente automovilístico, fueron, han sido, y en nombre del gobierno de Veracruz, los instrumentos para amacizar el poder.
Su poder fue tanto que sin chaleco a prueba de balas arriesgan la vida por el jefe máximo.
VENTANAS: Son los rudos de cada periodo constitucional. Un sexenio, un bienio, es suficiente para vivir a plenitud, y en un descuido, hasta para enriquecerse y vivir sin sobresalto el resto de los días y noches.
Políticos todopoderosos a quienes “nadie quita lo bailado”. ¡Felicidad inmensa estar todos los días al lado del góber! ¡Dicha privilegiada que el tlatoani, el gurú, el mandamás, te confíe misiones especiales, por más truculentas!
Leales, capaces, son, han sido, fueron los príncipes oscuros, los apóstoles del diablo. Tendidos al piso, arrojan incienso al paso del jefe y con mieles se ganan la cercanía. Todos ellos, peligrosos para los hombres contestatarios, disidentes, enemigos, adversarios, críticos.
Malecón del Paseo
•Mujeres competentes
•Cien hombres tuvo una
•Férreas y absorbentes
Luis Velázquez
EMBARCADERO: Atónitos y perplejos, unos hombres cuentan la historia de uno que otro macho del mundo, coleccionistas de mujeres… Rafael Leónides Trujillo, el dictador de la República Dominicana, sexo con mil mujeres… Pancho Villa, el Centauro del Norte, casado veintinueve veces… Matusalen, 969 años, mil mujeres, dice el relato bíblico… Alexander Puskhin, el creador del romanticismo ruso, perdió la cuenta del número de mujeres cuando lleva sesenta… Pero, bueno, también hay mujeres competentes… Una de ellas, Lou Salomé, virgen hasta los 34 años, cien hombres en su vida…
ROMPEOLAS: Ricardo Garibay la cuenta en su libro “Tendajón mixto”, resumen de crónicas publicadas en el semanario Proceso de don Julio Scherer García… Novelista, cuentista, periodista, dramaturgo, tallerista, maestro, Garibay ubica el tiempo de Lou Andreas Salomé en el año 1861… Escribió: “Fue amada sin fruto hasta la melancolía y de ahí hasta la locura” por Federico Nietzche, y a quien siempre rechazó… Amante desesperada del escritor Reiner María Rilke… Esposa del sabio Karl Andreas… Amiguita de Sigmund Freud… Paul Reé y Viktor Tausk se suicidaron por ella… Fiedrich Pineles fue su amante de planta…
ASTILLEROS: De ella, las mujeres decían lo siguiente… “Cuando entraba en la habitación donde estábamos aparecía repentinamente el sol”… Sicoanalista, casó con Karl Andreas, un sabio orientalista, pero nunca se tocaron y fue un amor platónico… Hacia el final de los días, a la pareja le pasó lo mismo que a la pareja de Gabriel García Márquez en “El amor en los tiempos del cólera” cuando en la vejez se sentaban en unos sillones tlacotalpeños y miraban la caída del sol en la tarde tibia tomados de la mano y de vez en vez se miraban y sonreían nomás por la dicha de estar juntos…
ESCOLLERAS: La historia de Andreas Salomé se parece, pero sin los cien hombres que tuvo en su vida, a la de Rosario de la Peña, 1847/1924, nacida en la Ciudad de México, quien traía enloquecidos a un montón de escritores, entre ellos, Ignacio Ramírez, Ignacio Manuel Altamirano, Vicente Riva Palacio, Juan de Dios Peza, Guillermo Prieto,, Luis G. Urbina, Manuel Acuña, Justo Sierra y hasta al cubano José Martí… Y todos le componían poemas…
PLAZOLETA: Y un día debió elegir… Y prefirió al poeta Manuel María Flores, y casaron, y luego la abandonó cuando los médicos le informaran de enfermedad canija… Pero el día cuando anunció su boda, el poeta Manuel Acuña, de 22 años, se quitó la vida tomando una botella de cianuro… La tomó y se acostó a dormir y los amigos lo encontraron convertido en cadáver místico… Era Rosario de la Peña, como Andreas Salomé, “bella y talentosa”…
PALMERAS: Cleopatra, la reina de Egipto, también coleccionó hombres… Casó con dos hermanos, y al primero lo convenció de ir a la guerra donde muriera y a él segundo lo asesinó solo para quedarse con la corona… Fue amante de emperador romano y casó con otro César, Marco Antonio, a quien descubrió que podía manipular, porque ella tenía carácter fuerte y él carácter débil y que volvía un mandilón al general, conquistador de mil batallas… Pero, bueno, en el corazón humano nadie manda y cuando por ahí aparecen mujeres fuertes y firmes los hombres estremecen… Y es que hacia mediados del siglo XVIII resulta inverosímil que una mujer tuviera relaciones con cien hombres… Ni siquiera, vaya, en el relato bíblico, donde los hombres eran los machos con aquella versión de que cada je fe tribal podía tener el número de mujeres que pudiera mantener…
