Escenarios
•El peor de los tiempos
•El jardinero del barrio
•Vivir de las remesas
Luis Velázquez
15 de abril de 2020
UNO. El jardinero del barrio
Jesús Ponce es jardinero. De casa en casa, cuida las flores de los jardines particulares, poda, siembra y resiembra, combate las plagas, fertiliza, y resucita a las plantitas que parecieran muertas, digamos, por el sol tropical, o por un virus, o porque con estos calores se secaron.
Lo ayuda el hijo mayor, por fortuna soltero, y le da su domingo. Y si al hijo, por ejemplo, le cae la chamba de lavar los automóviles, entonces, le deja el dinerito completo.
DOS. El peor de los tiempos
Pero desde que iniciara el coronavirus, la chamba se desplomó y viven el peor de los tiempos de toda su vida.
La semana anterior, dice, solo trabajé un día.
En casa tiene tres bocas que alimentar. Su esposa y dos hijos.
Pero como “el hambre muchas cornadas suele dar” (Luis Spota), entonces, los dos hijos se regresaron al rancho en Cosamaloapan a esperar buenos tiempos.
Y en el rancho, la hermana casada les da de comer y así en la penuria, la pobreza y la miseria, viven y sobreviven.
TRES. Vivir de las remesas
Desde tres años, la hermana mayor está casada. La niña tiene 4 años.
Y desde hace 2 años y medio, el marido, hombre de rancho, joven menor de treinta años, se fue de migrante a Estados Unidos a trabajar en el único oficio conocido, el mismito del rancho, de agricultor, de campesino, sembrando y cosechando y cuidando el ganado.
Y cada mes, puntualito, envía sus remesas. Y así vive la hermana y la hermana apoya al par de hermanos.
CUATRO. No hay trabajo
Uno de sus hijos, arrimado con la hermana mayor, mira pasar los días de la siguiente manera:
A, se la pasa limpiando un solar grande que la abuela heredó al morir.
B, la hermana viaja a Cosamalopan, la cabecera municipal, a comprar pendientes para el hogar, y él cuida a la niña.
C, y como la hermana está sola, entonces, los hermanos la acompañan y las cuidan.
“El otro día, dice Jesús Ponce, el jardinero, mi hijo habló por el celular preguntando cuándo regresaba. Y le dije: ‘Sigue ahí. No hay trabajo. Cuando esto se componga te aviso”.
CINCO. Soñar con la esperanza
En una libretita de taquigrafía, el jardinero tiene los nombres y los teléfonos de las señoras, sus clientes.
Suman unas cincuenta que ha integrado en el transcurso de los años.
Y por ahora, y a cada rato, les habla para preguntarles si hay chamba, pues en la libreta tiene anotado el tiempo con que crece el pasto en cada jardín, antes, mucho antes de volverse monte.
Y las señoras le dicen: “Habla la próxima semana y veremos”.
SEIS. El día con día
Según los expertos en Economía, los más afectados son los trabajadores informales.
Jardineros, carpinteros, pintores, electricistas, volovaneros, vendedores de picadas y gordas, tacos y tortas, trabajadores domésticas y sexuales, empleados de cantinas y bares, lavacoches, los viene viene, barquilleros, etcétera, padecen el peor de los mundos.
Por una sola razón: viven al día. El día con día.
Y más, cuando la economía está desplomada y como cuando Amlove ya profetizó, igual que presidentes de otras naciones, “vendrán tiempos peores”.
La historia de Jesús Ponce, multiplicada de norte a sur y de este a oeste de Veracruz. Uno de cada 3 jefes de familia lleva el itacate a casa con el ingresito derivado del changarro en la vía pública. Y ahora, ni eso.
Expediente 2020
Delicia sexenal
Luis Velázquez
15 de abril de 2020
El góber jarocho de Amlove (“Amor y paz” y con “el mazo dando”, claro) redobla la presión política y social soñando con el 2021. La mesa servida para quedarse con todo. El MORENA, aplanadora como el PRI del siglo XX. Cuitláhuac, el Plutarco Elías Calles del Golfo de México.
Abracitos, besitos y carguitos públicos para el presidente del CDE del PAN, Joaquín Guzmán Avilés. Carguito para el diputado insumiso guinda, Magdaleno Rosales Torres. Su jefe de la Oficina ungido líder estatal de MORENA. Dueño de la Contraloría para avalar todo. Dueño del IVAI, para lograr la opacidad. Dueño del ORFIS, para asestar el puñetazo.
Luego de los días de espinas y cardos, “los días de vino y rosas” (Jan Martínez Ahrens). Primero, apretando tuercas. Luego, aflojando. Después, otra vez el apretón. Y la sumisión, la disciplina, el incienso, por añadidura.
Su operador número uno, el más visible, digamos, el secretario General de Gobierno. Y más, cuando después de tantos años de ausencia, migrante en Baja California, el exilio inevitable, el paraíso terrenal que fue en los años adversos y huraños, presiona con todo para mantener el bombardeo nuclear.
Y va ganando.
Y más cuando hay una oposición frágil y débil que todavía casi un año y medio después sigue atónita y perpleja con la derrota de mediados del año 2018. Y sin reponerse. Dando “palos de ciego” con puritas declaraciones mediáticas.
Mediáticas en un Veracruz donde cada vez se leen menos periódicos y cada vez más redes sociales, con tanta basura hedionda.
El góber continúa con la máscara puesta. El mismo se creó la fama de que es un político, mejor dicho, un hombre, fifí, sabadaba y salsero.
Pero pronto aprendió el ejercicio del poder y a que lo miren como el chamán, el político más poderoso de una entidad federativa más grande que varios países de América Latina (Guatemala, Salvador, Honduras y Nicaragua, por ejemplo) y ni modo de perder la delicia sexenal.
Y menos, cuando el tlatoani mayor le tiene confianza. “Es el más leal” la ha dicho mano levantada, con todo y que lealtad nunca significa eficiencia y eficacia. Pero a su estilo, ejerce el poder. Y si equivoca, vuelve a mandar, y nada pasa.
Lo decía Javier Duarte. “Como gobernador me volví sexy” y las mujeres, alardeaba, le sobraban.
Claro, a muchas mujeres les encantan la panza colgando del estómago en los hombres. “Pancita” le llaman de cariño, sobando y con la risita número ochenta en la boca de sandía de Diego Rivera.
CONTROL DE LAS PARCELAS DEL PODER
A veces, ha sido dialogante. Quizá en lo oscuro, todo parece. Pactos debajo de la mesa, al mejor estilo priista. Y que en algunos casos, por ejemplo, espacios mediáticos, se mira, siente, respira, huele, olfatea, advierte, con la cascada de incienso tirada a su paso.
En otros, el resultado es indicativo. Luego del rafagueo, incluso de morenistas, el silencio, el cargo público como presea.
El presidente del CDE del PAN, con la magistratura del Tribunal Superior de Justicia, para uno de los suyos.
La senadora de la república, Gloria Sánchez, con otra magistratura del TSJ para un familiar.
El reparto de las mieles del poder (Contraloría, Fiscalía, DIF, IVAI) como parcelas de poder. Brazos del pulpo. Estrategia política de cara al futuro. La regla de oro: tú me las debes. Tú me la pagas. Lo decía César “El tlacuache” Garizurieta: vivir fuera del presupuesto es vivir en el error. Y el día cuando lo lanzaran del paraíso, congruente consigo mismo, se suicidó.
Pero con quien nunca ha pactado ni pactará es con el panista Miguel Ángel Yunes Linares y los suyos.
Digamos, es su piñata. “Ambos son polos puestos”.
La izquierda, por ejemplo, y la derecha.
El enemigo de Amlove, también es el mío, diría el góber jarocho, para congraciarse.
Y de paso, claro, arrasando con el hijo en el tendedero político. El alcalde jarocho.
La fricción política, entonces, como vaso comunicante. Eje rector inacabable. En todo filme cinematográfico y en toda la literatura mala, se necesita un malandro, un enemigo, un adversario, un Luzbel.
Todo, pues, sometido a la doctrina universal, mejor dicho, a la ideología. “MORENA está PRImero”.
Y los demás, PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano, etcétera, los rivales que buscan adueñarse de la silla embrujada del palacio de Xalapa, el trono imperial y faraónico.
El tiempo se está acabando. De hecho y derecho, queda, más o menos un año para que los astros electorales se acomoden de cara a los comicios de mediados del año entrante con alcaldes, síndicos y regidores y diputados locales y federales.
Y como dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica, una candidatura nunca se construye de un día para otro. La plaza ha de trabajarse. Y más, cuando toda alianza es veleidosa y con todo y acostarse convencido de un pacto, en las primeras horas de la madrugada puede caerse. De hecho, se cae.
El coronavirus, por ejemplo, descarrilando a la 4T. Amlove, el presidente del COVID.
Igual que sus antecesores panista y priistas, el góber marrón y guinda de Veracruz dividió, quiso fragmentar el mundo político en “buenos malos. Sumas y restas. El todo o la nada” (Ibídem).
La oposición, tan enclenque, que ni un milagro le salvaría. Y más, cuando los milagros son como “La bamba”. Necesitan de “un poquito de gracia y otras cositas”. Y sus elites partidistas andan como el eslabón perdido. Sin la lámpara de Diógenes. Extraviada la brújula.
Barandal
•Heridas abiertas
•Sangre en Veracruz
•Matanzas S.A. de C.V.
Luis Velázquez
15 de abril de 2020
ESCALERAS: Fue hace 27 años y medio, pero las heridas sociales siguen doliendo. Incluso, han empeorado. El último bombardeo nuclear fue el 3 de abril. 4 mujeres, entre ellas, una niña, y un niño, asesinados en Papantla. Además, el niño que se tiró a un barranco para salvar la vida. El 11 de abril, dos niños asesinados en Tierra Blanca. Los carteles, dueños de Veracruz.
Desde entonces, Patricio Chirinos Calero, el góber de Carlos Salinas, las tensiones continúan estallando. En un dos por tres la tierra jarocha incluida en la lista de la desaparición forzada y que antes, en el siglo pasado, parecía exclusividad de América Latina con tantos presidentes militares.
PASAMANOS: Han pasado 324 meses. Cada vez, el dolor y el sufrimiento con nuevos asesinatos. Tiempo en que Veracruz ha sentido “temblar el mundo bajo sus pies” (Jan Martínez Ahrens) cuando, y por ejemplo, un hijo es secuestrado, una madre asesinada, un padre ejecutado.
Y más, cuando queda manifiesta la (presumible) alianza de políticos, jefes policiacos, policías y carteles y cartelitos para entre todos beneficiarse, digamos, con el billete fácil.
CORREDORES: Capítulo crucial se ha vivido y padecido. Dos Alertas de Género y sin embargo, los feminicidios siguen. La Guardia Nacional aquí, incluso, hasta con cambio de jefe máximo, y el infierno parece que arde mucho más.
Peor tantito: comandante de policía y policías aliados para matar a campesinos, como en Hueyapan de Ocampo.
Cada vez descubiertas más fosas clandestinas. Cada vez el tiradero de cadáveres. Niños, víctimas. Mujeres, víctimas. Ancianos, víctimas.
En el fondo, turbios, siniestros, sórdidos vasos comunicantes para que los maloso estén adueñados de Veracruz, igual, igualito que en el resto del país, pero al mismo tiempo, allá cada gobernador que se las arregle como pueda. Aquí, “el infierno tan temido”.
BALCONES: Fernando Gutiérrez Barrios y Dante Delgado Rannauro pacificaron Veracruz. Durante aquel sexenio, “La Sonora Matancera”, el cartel de entonces integrado por caciques y pistoleros y sicarios, fue eliminada.
Pero apenas Patricio Chirinos Calero ocupara la silla embrujada del palacio, el trono imperial y faraónico, la noche fatídica en la historia local.
El sueño social del llamado Estado de Derecho, de la paz pública, de la procuración de justicia, se deshizo.
Desde entonces, atrapados y sin salida. Y más grave: ninguna lucecita alumbra el largo y extenso túnel de la muerte.
PASILLOS: “Hay un clima de hostilidad creciente”. El miedo, cierto, pero también, “el miedo al miedo” como escribiera el poeta español, León Felipe.
Desde hace 27 años, Veracruz sigue cambiando, para mal, claro. La cultura de la muerte como eje hegemónico. Ningún ídolo pagano tan socorrido como Huichilobos, miles de doncellas sacrificadas en su nombre. Veracruz, campeón nacional en feminicidios. Y el 99 por ciento, impunes. Y eso que una mujer está al frente de la Fiscalía, la primera en la historia, oportunidad política y social para trascender más allá de “la flor más bella del ejido”.
VENTANAS: Luego de la gubernatura, Patricio Chirinos se retiró de la vida pública. Miguel Alemán Velasco regresó a negocios florecientes. Fidel Herrera Beltrán terminó en una silla de ruedas. Javier Duarte, preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México. Miguel Ángel Yunes Linares, en la Renata, las siglas de la Reserva Nacional del Talento.
Pero sobre las calles y avenidas y los pueblos y las ciudades de Veracruz el tiradero de cadáveres, cientos, miles de muertos.
“Y la sensación, aún viva, de haberse perdido una oportunidad” para restablecer el paraíso terrenal. La única herencia social de todos ellos fue el infierno.
Malecón del Paseo
•Rivalidad literaria
•Scott y Hemingway
•El alcohol los distanció
Luis Velázquez
15 de abril de 2020
EMBARCADERO: Hay escritores claves en la literatura norteamericana… Ernest Hemingway (El viejo y el mar, Adiós a las armas, París es una fiesta, etcétera) y Francis Scott Fitzgerald, (“El gran Gatsby, Al este del paraíso, Cuentos en la era del jazz, etc.)… Scott era mayor 4 años que Hem (así le llamaban los amigos)… Scott era hijo de familia rica, y Hem hijo de un padre médico, sencillo y modesto, que terminó suicidándose… Scott era tan brillante como Hem… Pero Scott era indisciplinado, en tanto Hem tenía como objetivo escribir mil palabras diarias y que, incluso, contaba y anotaba…
ROMPEOLAS: El alcohol se tragaba a Scott y Hem se tragaba al licor… Con unas copitas de más, Scott echaba pleito a los amigos, incluso, a la esposa… Hemingway, en cambio, tomaba una tarde, unas horas en la noche, mantenía la prudencia y la cordura… Scott terminó como alcohólico y Hem se volvió un pescador en el Golfo de México, un cazador de leones y tigres en África, un boxeador en Estados Unidos, un torero en España…
ASTILLEROS: Scott era rico, pero el alcohol y la enfermedad siquiátrica de su esposa, Zelda, diluyeron su fortuna… Hem ahorraba el dinerito ganado con las regalías y se iba de viaje con su esposa en turno… Scott solo tuvo una mujer, Zelda, y Hem se casó en tres ocasiones y tuvo un montón de amantes, que llegaban a la finca Vigía, en Cuba, dada su fama internacional… En sus orígenes, Scott ayudó a Hem a labrarse un camino tanto en los periódicos donde publicaba crónicas alrededor del mundo y con las editoriales de Estados Unidos donde le publicaban sus libros… En tanto, Hem lo relacionó con sus amigos escritores de Francia y España…
ESCOLLERAS: Un día, para cuando ambos eran famosos, la rivalidad literaria surgió entre ellos… Y nunca la pudieron frenar… Incluso, terminaron peleados… Y más, porque para entonces, Scott ya era un enfermo alcohólico que nunca, jamás, aceptó participar en las terapias de la Asociación de Alcohólicos Anónimos… Es más, Hem lo intentó en varias ocasiones, amigo suyo que se sentía, hermano mayor que miraba… Pero Scott se resistió, argumentando, como los enfermos, que él solito controlaba el vicio…
PLAZOLETA: Hemingway ganó el Premio Pulitzer de Literatura, el más importante de Estados Unidos, con su novela “El viejo y el mar”, y un año después obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su obra publicada, aun cuando unos críticos aseguran que también lo mereció por la misma novela… Scott nunca obtuvo premios literarias… Incluso, degradó tanto su inteligencia y talento que, por ejemplo, escribía cuentos comerciales solo para ganar dinero y que Hem le criticaba tratando de reorientar su vida… La escritora Gertrude Stein, la chamana de los novelistas y cuentistas de EU avecindados en París, decía que Scott estaba mejor dotado que Hem para la literatura, y nunca, jamás, Hem desfalleció ni se dejaba apachurrar… Por el contrario, continuó escribiendo, empujando la carreta todos los días…
PALMERAS: En tanto Scott nunca escribió crónicas y reportajes para los medios, Hem era un reportero creativo y productivo… En la Primera Guerra Mundial participó como chofer de una ambulancia y escribía crónicas… En la Segunda Guerra Mundial fue enviado especial como cronista de un periódico norteamericano… Y en la Guerra Civil Española estuvo en primera fila como corresponsal de guerra… Hemingway (1899/1961) publicó unos veintitrés libros mientras Scott (1896/1940) unos 7, 8… La obra de Hem sigue publicándose, Scott Fitzgerald, casi casi, en el olvido…
