viernes, mayo 15, 2026

Barandal

•El vicegobernador

•Colecciona cargos

•Carbonell del siglo XXI

Luis Velázquez

ESCALERAS: De hecho, el secretario General de Gobierno, Erik Cisneros Burgos, es el vicegobernador de Veracruz.

Pian pianito, como hormiguita, incluso, como el topo calculador, frío y cerebral de Carlos Marx, ha ido ganando terreno político.

Su última batalla ganada fue con el nombramiento de su coordinadora de Promoción de Valores Cívicos y Culturales, Rebeca Quintanar, como directora general del DIF… a la caída de la titular, digamos, ex panista.

Y es que cuando tales designaciones corresponden por ley al góber jarocho de AMLO, poco a poco “El dos del palacio” se está adueñando de todo.

PASAMANOS: Es más, pareciera que el titular de la SEGOB jarocha se ha apropiado de las neuronas, el corazón y el hígado del góber.

Y es que desde Manuel Carbonell de la Hoz, subsecretario General de Gobierno con don Rafael Murillo Vidal, tan poderoso que fue, nunca antes en la historia local un político segundo asumiendo tareas ejecutivas de tal magnitud.

Por eso, la incógnita está en conocer las razones por las cuales el góber ha otorgado tanto tanto tanto poder al secretario de Gobierno.

CORREDORES: “El dos del palacio” es de hecho y derecho el uno.

Por ejemplo, quedó con el Tribunal Superior de Justicia. Quedó con la Fiscalía, su subordinada como directora jurídica.

Quedó con la Mesa Directiva de la LXV Legislatura a través del diputado Rubén Ríos. Trae al secretario de Seguridad Pública.

Trae al delegado federal de la Fiscalía General de la República. Trae a varios diputados locales y federales.

Trae a un montón de presidentes municipales. Trae a la estructura electoral de Morena. Y ahora, al DIF.

Estamos ante un caso patológico propio de la sicología y hasta de la siquiatría política.

BALCONES: Con Murillo Vidal, Manuel Carbonell ganó tanto terreno que nada se movía en Veracruz sin su permiso y voluntad.

Incluso, traía hasta los dirigentes estudiantes de la Universidad Veracruzana.

Y cada uno de sus alfiles colocados en el aparato gubernamental trabajaron y operaron su candidatura a gobernador por encima, entre otros, de Francisco Berlín Valenzuela y Juan Maldonado Pereda.

El gustazo solo le duró 72 horas con todo y que tenía, además del aval de Murillo Vidal, de Luis Echeverría Álvarez.

Y para la historia quedó que una declaración mediática de Jesús Reyes Heroles como presidente del CEN del PRI lo tumbó, aun cuando tiempo después, Reyes Heroles también fue destituido.

Y, bueno, Carlos Marx y Federico Engels decían que la historia siempre se repite, unas veces como tragedia y otras como comedia.

PASILLOS: Y como siempre ocurre con las candidaturas a gobernador hay dos caminos.

En uno, los aspirantes con cargos federales, como la secretaria de Energía, Rocío Nahle, originaria de Zacatecas, y el director general de Aduanas, Ricardo Ahued Bardahuil, originario de Hidalgo.

Y dos, los suspirantes locales como Erik Cisneros y Zenyazen Escobar, secretario de Educación, pues otras figuras con posibilidades (Manuel Huerta y Amado Cruz Malpica, diputado), con más antigüedad amical con AMLO en Veracruz, están, por ahora, desdibujados.

VENTANAS: El sicólogo político preguntaría las razones por las cuales Cisneros cada vez acumula más y más y más poder.

A, luego del bullying en la infancia y el apodo, muestra el puño. B, acaricia la posibilidad de ocupar la silla embrujada del palacio y teje y desteje esperanzas.

C, insólito, pero también significativo, que el góber jarocho de AMLO se lo esté permitiendo.

D, se está quedando con todo para sentirse realizado.

E, el siguiente paso será (o es) ganarse el corazón y las neuronas del presidente de la república, el tlatoani mayor “en el país de un solo hombre”.

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