•Dios con Ricardo Ahued
•La gubernatura es suya
•Político con luz propia
Luis Velázquez
UNO. Dios lo lleva a la gubernatura
En el PRI, carrera insólita, Ricardo Ahued Bardahuil fue presidente municipal y diputado local y federal. Y en MORENA, carrera más insólita, senador de la república y director general de Aduanas.
Y ahora sueña con la candidatura del partido guinda y marrón de AMLO a la gubernatura en el año 2024.
Y tiene un aliado. Dijo:
“Me veo donde Dios me ponga” (Notiver, 23 de febrero).
Se ignora si Dios está pendiente del destino político, social y económico de Ahued.
En el siglo XIX, Ignacio Ramírez, El Nigromante, fue admitido en la Academia de Letras de San Juan de Letrán. Y en su discurso aseguró que “Dios no existe”.
Hacia el mismo tiempo, en Rusia, el escritor Antón Chéjov se declaraba ateo. Y su amigo y profesor, León Tolstói se ocupaba y preocupaba, aun cuando Tolstói dijo que “si Dios no existía…entonces, yo soy Dios”.
Pero, bueno, válgase la referencia para volver con Ricardo Ahued, considerando que si en menos de lo que canta un gallo ha tenido 5 cargos públicos que a otros políticos, miles quizá, lleva toda una vida, se debe… a que Dios ha estado de su lado, para buscar, ahora, y como siguiente paso, el trono imperial y faraónico del palacio de Xalapa.
DOS. Sucesor de Cuitláhuac
Dios tiene mucho, demasiado, excesivo trabajo, por ejemplo, con las locuras de Donald Trump.
Pero de seguro y antes de ocuparse de Ahued, estaría pendiente de que los 6 de los 8 millones de habitantes de Veracruz en la miseria y la pobreza pudieran con los programas sociales de AMLO salir a flote en los próximos 4 años y 9 meses que restan del sexenio guinda y marrón.
Para fortuna de Ahued, Javier Duarte, su compañero de bancada en el Congreso de la Unión, modificó la Constitución Política local para que cualquier persona originaria de otra entidad federativa con 5 años de residencia (Ahued nació en el estado de Hidalgo y Rocío Nahle en Zacatecas, y Éric Cisneros, de hecho y derecho, en Baja California) están facultadas para buscar la gubernatura.
Avecindado en Xalapa, considerado “El rey del peltre”, tiempo de gloria y resplandor de la Casa Ahued en el Fidelato y el Duartazgo, Ahued dice que si su salud lo permite y “la sensatez me deja”, entonces, ninguna duda de que sucederá en el cargo a Cuitláhuac.
TRES. Político independiente
Dios, creen los feligreses, hace milagros. Y para muchos priistas, la carrera meteórica de Ahued constituye un milagro.
Y más, cuando el día en que la elite priista le negó la candidatura a Senador, simplemente, renunció al tricolor y cambió de ideología, digamos, del centro a la izquierda, la izquierda radical, y MORENA lo recibió como su candidato al Congreso federal.
Ni siquiera, vaya, otros priistas como las hermanas Regina y Fabiola Vázquez Saut, las cacicas de Acayucan, y Basilio Picazo, el cacique de Papantla, y Ricardo García Guzmán, el cacique de Pánuco, y Felipe Amadeo Flores Espinoza y Mario Tejeda Tejeda y Fernando Arteaga Aponte, desertaron de su partido y se cobijaron en el PAN… con tanto éxito.
Así, pudiera confirmarse el principio científico de que Dios ha estado con Ahued desde su ingreso a la política como presidente municipal de Xalapa.
“Me veo donde Dios me ponga” asegura el director general de Aduanas, y aun cuando hay quienes están seguros de que entró en el ánimo de AMLO a través de su madrina Rocío Nahle, secretaría de Energía, ya creció lo suficiente como militante de la izquierda para declararse independiente.
