sábado, mayo 16, 2026

Barandal

•Del coraje social…

•A la violencia física

•La nación, un polvorín

Luis Velázquez

ESCALERAS: El politólogo Carlos Ernesto Ronzón Verónica olfatea vientos huracanados en el año 2021, tiempo cuando serán elegidos en las urnas quince gobernadores y los 500 diputados federales en el país, más los diputados locales y presidentes municipales en Veracruz.

Sus razones son las siguientes, entre otras:

El coraje social, dice, ha caminado a la violencia. Y aun cuando nadie espera un golpe de estado como por ahí desde el púlpito nacional cacarearon, la inconformidad de la población se expresará en las urnas.

PASAMANOS: Por ejemplo, cita como sectores poblacionales enardecidos a los siguientes:

Uno, el crecimiento de los carteles y cartelitos con el oleaje de violencia. Dos, el desempleo y el subempleo. Tres, el cierre de las guarderías infantiles,

Cuatro, el desabasto de medicinas. Los familiares de niños con cáncer, enfurecidos. Irritados también los enfermos de VIH-Sida. Y de igual manera, los enfermos del riñón. Y los enfermos esperando trasplantes. Y los derechohabientes destrozando las puertas centrales de las oficinas del Seguro Social cuando el titular, Zoé Robledo, vacacionaba.

CORREDORES: Cinco, el desdé oficial ante los feminicidios. Incluso, el pitorreo cuando el presidente de la república pidiera bajar de tono a los asesinatos de mujeres porque “le ganaba la nota” a la rifita de su avión.

Seis, los familiares de los desaparecidos, todos molestos. Y más, cuando cada vez son descubiertas más fosas clandestinas.

Siete, cientos de contratistas cerrando puertas ante, y entre otras cosas, las extorsiones y los secuestros.

Ocho, el desencanto social en su más alto decibel con “Un día sin mujeres” y que expresa la ineficacia y la ineficiencia oficial para abatir el asesinato creciente de mujeres, además del acoso sexual y de la desigualdad social y económica entre las mujeres y los hombres.

Y todavía de ñapa, vaya prudencia y mesura, asegurando que atrás del “Día sin mujeres” están los conservadores y neoliberales.

BALCONES: Nueve, el cierre del Seguro Popular. Diez, el recorte presupuestal para la asistencia social, y al mismo tiempo, la corrupción de morenistas. El último caso tronante, en el deporte con Ana Guevara. Y la elección en MORENA con la Yeidckol Polenwsky denunciando corruptelas.

Once, los burócratas despedidos, con sus familias, en el desamparo económico y social. Doce, los ecologistas asesinados, y todos sus casos, en la impunidad.

Trece, el agravio a los policías federales. Catorce, el pacto para no tocar a Enrique Peña Nieto y tampoco, y por ahora, a Felipe Calderón, Vicente Fox y Carlos Salinas.

PASILLOS: Catorce, la tolerancia ante los grupos de choque en la UNAM. Quince, la amenaza de los padres de familia con niños con cáncer para tomar el aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

Dieciséis, la petición de “no me rayen las paredes del Palacio Nacional” a las mujeres contestatarias… y quienes al día siguiente las volvieron a rayar.

Diecisiete, la toma de periódicos en la Ciudad de México por mujeres sublevadas y quienes para defenderse de las agresiones los rociaron con gas pimienta.

VENTANAS: Dieciocho, la quema de la bandera del IMSS por derechohabientes enfermos de VIH. Diecinueve, el reality-show con la rifita del Boeing presidencial comprado por Felipe Calderón Hinojosa.

Y veinte, la homilía desde el púlpito del Palacio Nacional cacareando uno que otro mandamiento de la Ley de Dios. “No robar, no mentir, no matar”, cuando, caray, hace más de dos mil años, un humilde y modesto carpintero, Jesús, lo predicó en la cancha mundial y de nada parece haber servido.

Resume el profe Carlos Ronzón:

Cada vez, el coraje social está caminando a la violencia física. Y el país, convertido en un polvorín.

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