sábado, mayo 16, 2026

Malecón del Paseo

•Camus, filósofo preferido

•La pobreza le fue dichosa

•La lucha por la libertad

Por Luis Velázquez

EMBARCADERO: Es un gusto que un montón de bachilleres hayan elegido a Albert Camus como su filósofo preferido… Se debe, claro, al maestro que supo con delicadeza y conocimiento encauzar a los chicos en el salón de clases… Camus, por ejemplo, perdió a su padre a los 2 años de edad y su madre era analfabeta y se ganaba la vida como trabajadora doméstica de casa en casa… Ellos eran muy pobres, pero muy felices, porque Camus dice que en medio de aquella pobreza descubrió la pobreza fastuosa con sus amigos cuando iban todos los días a la playa y el mar y la arena de la playa para jugar futbol y béisbol y la bahía y el sol y la luna eran su riqueza más generosa…

ROMPEOLAS: Y no obstante su pobreza, Camus tuvo a un profesor en la escuela primaria que le prestaba los libros de su biblioteca y lo volvió un lector adicto y ganó el Premio Nobel de Literatura, rebasando a su otro maestro, el erudito y exquisito André Malraux, quien fuera, por cierto, secretario de Cultura con el presidente francés, Charles de Gaulle y en dos ocasiones…

ASTILLEROS: La primera impresión de Camus a los bachilleres jarochos fue cuando el profe les enseñó un libro y otro y otro donde Camus está retratado… Aparece con su foto clásica, histórica y legendaria… Una gabardina para el frío y la lluvia y que siempre usaba con el cuello parado… Pero además, siempre con un cigarro en la boca en tanto la mirada penetrante perfora los resquicios del corazón y del alma… Y más, en su rostro afilado y alargado de Camus que con tanta fama, por ejemplo, la esposa del escritor Jean-Paul Sartre, la escritora Simone de Beauvoir, se fue enamorando poco a poco a tal grado que de plano se le declaró… Y Camus le dijo: “En cosas del amor… yo decido”… Y la rechazó, además, porque ellos eran amigos, más amigo con Sartre…

ESCOLLERAS: Camus dice, por ejemplo, y entre otras cosas, que hay veces “cuando el peso de la vida es demasiado agotador”… Y entonces, solo queda la fuerza del espíritu, pero “la fuerza de carácter, entendida como la gran capacidad para resistir los vientos huracanados y seguir luchando, sin nunca, jamás, jamás, jamás, desesperarse”…

PLAZOLETA: Camus también dice que en la vida “solo existen dos potencias: una, el sable, y otra el espíritu”… El sable es la guerra y el espíritu es la fuerza de la razón para ganar las batallas… “A la larga, asegura, el sable queda siempre vencido por el espíritu”… También habla y mucho de “la gloria vana”… Aquella, por ejemplo, que apuesta en la vida a la posesión de bienes materiales y que poco a poco van estrangulando la búsqueda espiritual de sí mismo… Pero “los hombres, escribió, nunca dejarán de avanzar en el proceso de adquirir conciencia de su destino”…

PALMERAS: Camus murió joven, a los 47 años de edad, en un accidente automovilístico donde iba manejando un amigo, su editor, y perdiera el control y estrellara con un árbol y ambos fallecieran y solo sobreviviera la esposa del amigo, quien ocupaba el asiento trasero… Pero su obra literaria y filosófica está vigente… También, sus crónicas periodísticas, pues era reportero y fue director de un periódico importantísimo en el tiempo de Charles de Gaulle, cuyo nombre lo decía todo… “Combate” se llamaba”… Y era un periódico clandestino por la apasionada defensa de la libertad…

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