sábado, mayo 16, 2026

Barandal

•Emiliano Zapata gay

•Era muy querendón

•Servir a una causa

Luis Velázquez

20 de diciembre de 2019

ESCALERAS: Un pintor, Fabián Cháirez, pintó al Emiliano Zapata del siglo XXI. Emiliano, quien era muy querendón y cada noche se perdía con la amante en turno, aparece trepado en un caballo blanco. Y está desnudo, mostrando unas pompis exuberantes. Sólo vestido con una cinta con los colores de la bandera, pero que también son de la diversidad sexual.

Y tiene zapatillas con tacón gigantesco, picudo, como para matar de un taconazo al enemigo. Y sobre la cabeza, el sombrero de ala ancha, pero color rosado.

Y un nieto de Emiliano Zapata, Jorge Zapata, enfureció. Y urgido de los titulares armó un zipizape.

¡Vaya!

PASAMANOS: Si Emiliano Zapata viviera, como dicen de Benito Juárez, entonces su política número uno sería la legalización del aborto y del matrimonio gay y de la adopción de niños y de la marihuana, como, digamos, la planteó el senador Dante Delgado Rannauro en su informe del 9 de diciembre en el WTC de Boca del Río.

Segundo, estamos en el tiempo de la República Amorosa y Zapata sería, por añadidura, más querendón que nunca.

CORREDORES: Hay una novela, parece de Pedro Palou, basada en la vida de Emiliano Zapata y entre otros capítulos, lo retrata como caballerango en el rancho del yerno de Porfirio Díaz, Ignacio de la Torre, aquel que se vistiera de mujer en la fiesta de los 42 en la Ciudad de México y la policía les cayera de sorpresa y el yerno lograra escapar brincando de techo en techo.

En la novela, el escritor describe una mañana cuando Zapata ordeñaba las vacas y de pronto se le apareció el yerno de Porfirio Díaz y ni hablar, en la madrugada que todavía estaba hicieron el sexo.

Y cuando aquella novela fue publicada, ni una protesta del nieto Jorge Zapata.

BALCONES: Según el nieto, en Morelos hay muchos pobladores indignados con la pintura y sopesaban incendiarla, digamos como cuando Winston Churchill reaccionó con fura con su pintura en que lo mostraban derrotado y de plano, le prendió fuego.

Pero, caray, en un tiempo, cuando una de las grandes luchas sociales es de la comunidad sexual para ser reconocidos en sus derechos, si Emiliano Zapata “no hubiera muerto” encabezaría la lucha de la familia gay y festinaría la pintura.

Es más, le pediría dibujara a Pancho Villa igual, igualito, con todo y que se casó veintinueve veces y procreó 28 hijos.

PASILLOS: En la industria de la moda, por ejemplo, durante mucho tiempo vendían en las plazas comerciales ropa interior, chones y brassieres, con la foto de Ernesto “Che” Guevara, aquella famosa donde aparece con la boina legendaria mirando hacia el horizonte.

Una noche de un 15 de septiembre en el sexenio de José López Portillo, una secretaria de Estado llegó al festín vestida con los colores de la bandera y todo mundo la festinó.

La imaginación, pues, desconoce los límites, digamos, institucionales, y si el arte sirve para un objetivo social, entonces, pa´delante… así lance cacayacas el nieto de Emiliano.

VENTANAS: El nieto dice que significa un atentado a la dignidad humana pintar a su abuelo como gay trepado en un caballo.

Caray, la mitad del mundo y la otra mitad sabe que el Caudillo del Sur era muy bueno para la enagua y todas las noches, luego de la batalla, subía a su caballo y acompañado solo por un perrito desaparecía por los caminos del sur y todos sabían que iba por su amada en turno y al día siguiente regresaba al campamento feliz y rozagante, lleno de energía.

Y si lo pintaron con zapatillas y sombrero rosado, nada le quita. Pero, bueno, de chairos así está lleno el mundo.

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