El empresario Gustavo Jiménez Pons ofreció pagar hasta mil 900 millones de pesos por el avión presidencial que pretende vender el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Jiménes Pons preside la empresa GBS Aires Entreprises, y dijo que le interesa adquirir la aeronave porque será hasta 2020 cuando se conseguirá en el mercado y planea utilizarla como taxi aéreo VIP, que rentaría para servicios VIP en el sector entretenimiento, para trasladar a grupos musicales, y para arrendarlo a jefes de Estado que no cuentan con un avión presidencial.
El empresario, quien es sobrino de Rogelio Jiménez Pons, futuro titular de Fonatur, llegó a las oficinas del tabasqueño para presentar su propuesta de compra.
Sin embargo, aseguró que no tiene ningún conflicto de interés en el ofrecimiento ya que no existe ninguna relación entre su empresa y la labor de su tío, «quien tiene su propia trayectoria» y no tienen contacto desde hace 23 años.
Además, explicó que estaría dispuesto a pagar el precio que costó el Boeing modelo 787-8- q.
De acuerdo con la Sedena, el avión costó 125.4 millones de dólares.
«Sin embargo, preocupados por la seguridad y la conveniencia de que éste cuente con un transporte que cubra los parámetros de seguridad y la imagen de tan alta investidura, consideramos importante hacer saber que en la oferta que presentamos, por el interés de nuestra nación, incluimos la propuesta de poner a disposición del ejecutivo y del Gobierno de México este avión», comentó.
