El ex gobernador de Quintana Roo Roberto Borge dispuso, desde julio de 2015, de 150 millones de pesos para combatir la invasión de sargazo, el arribo masivo de algas a las playas del estado, pero nadie sabe exactamente dónde quedó buena parte de ese dinero proveniente del gobierno federal: 79 millones 202 mil 74 pesos.

En aquel año hubo una crisis semejante a la que se padece este verano, también por la llegada atípica del alga a las costas, pero solo se tiene documentado el paradero de 70 millones 797 mil 926 pesos destinados a estudiar y enfrentar el problema.
Ni legisladores locales ni funcionarios del gobierno estatal, ni tampoco empresarios hoteleros, saben adónde fueron a parar esos casi 80 de los 150 millones de pesos etiquetados para atacar el fenómeno natural. Pero eso no es todo: su gobierno pagó millones de pesos por una máquina que alguien inventó… y que nunca sirvió para atrapar algas: no funcionaba… en el mar.
Borge también pagó casi un millón de pesos (952 mil pesos) por un estudio… que quedó archivado. Y dispuso de millones de pesos para embarcaciones y barreras… que fueron arrumbadas.
