“Yo no me veía como funcionario y he sido crítico del episcopado mexicano y no quiero interferir en la relación entre el presidente electo y el Episcopado Mexicano”, señaló el padre Alejandro Solalinde al declinar ser titular de la Comisión Nacional de Derecho Humanos (CNDH).
Dijo que si hubiera aceptado, no necesariamente debía renunciar al sacerdocio, pero si tendría que haber hablado con el papa Francisco.
Agregó que: “No me veo como funcionario y además sí creo que puedo ser un estorbo para una buena relación entre el episcopado y el presidente electo, y como yo no pienso dejar de hablar desde mi conciencia, por eso quiero tener esa libertad”.
