- Dos mil 48 pesos de infracción “por detenerse a mirar (la sangre y/o los muertos) en un accidente”
- Otra multa elevada por “arrojar desechos en la vía pública”
- Reinventada Manual de Urbanidad y Buenas Maneras
Luis Velázquez
Más, mucho más jodidos quedaron los jodidos con el nuevo reglamento de tránsito.
Por ejemplo:
Ene número de maestros albañiles suelen transportar a los albañiles en la parte exterior de la carrocería con destino a la obra en proceso de construcción.
Es más, en muchos casos hay maestros que los trasladan desde un pueblo vecino y cercano a la urbe en la batea de la camioneta destartalada para así ahorrarse unos centavitos.
Y ahora con el nuevo reglamento, urgida como está la Secretaría de Finanzas y Planeación, SEFIPLAN, de dinero fresco, la multa es de dos mil 48 pesos a quienes infrinjan tal norma.
Y, bueno, con tal cantidad alcanza, digamos, para una semana completa de picadas, gordas, platanitos fritos y una coca para alimentar a los señores de la cuchara y la mezcla.
Más aún, un hábito de los pobres y los pobres entre los pobres, también de la clase media y los riquillos, consiste en “transportar a los menores en los asientos delanteros” de los automóviles.
Primero, porque a los niños les encanta el viento fresco.
Y segundo, porque los niños salen a pasear con su mascota, a la que también fascina el viento fresco pegándole en la cara.
Pero si desean darse tal gustito les costará una multa de 3 mil 414 pesos como lo decidió el secretario de Seguridad Pública, de origen defeño.
¡Ah!, todavía peor si se trata de los jodidos que suelen circular con vehículos “en malas condiciones mecánicas”, destartalados, viejitos, que ruedan por un milagro de Dios.
Y es que desde ahora si ellos salen a dar la vueltecita en carritos en malas condiciones, entonces, la multita será mil 42 pesos.
Peor tantito: si el agente de tránsito detecta a través de sus dichosas camaritas filmadoras que las llantas están en mal estado, ni hablar, la multa será de mil 24 pesos.
EL MORBO SERÁ MULTADO
Sigmund Freud afirmaba que la gente suele comprar el periódico que borbotea sangre dado el número de muertos que publica con fotos donde la sangre escurra en la calle.
Y el público los compra porque, entre otras cositas, responde a un profundo, inalterable morbo.
El morbo de saber, por ejemplo, que otros murieron el día anterior, mientras ellos están vivos.
Y más si se trata por ahí de un conocido, un vecino, un amigo.
Así, con el nuevo reglamento de tránsito, el morbo, que es propio de la naturaleza humana, será multado con dos mil 48 pesos, cada vez que un conductor se detenga “a observar un accidente”.
En ese momento, cuando el agente de tránsito sorprenda al chofer de un automóvil y/o un camión de pasaje, mirando la sangre chorreando en la calle será multado.
Y si se pone quisquilloso quedará atrapado y sin salida porque será filmado que así, dice el general de West Point, lo faculta el nuevo reglamento y también el código penal.
Más todavía:
A partir de la fecha, los choferes de norte a sur y de este a oeste de Veracruz deberán aprender, por decreto duartista, a ser disciplinados y planear su gasto diario de gasolina, pues si de pronto, zas, por falta de combustible quedan tirados en la vía pública, la multita será de mil 24 pesos.
Y cuidado y se ponen rejegos.
Una cámara filmadora los vigilará al pie de la letra.
Todavía más:
El nuevo reglamento de tránsito es superior en objetivos y estrategias al Manual de Urbanidad y Buenas Maneras:
Por ejemplo, si un conductor deja de “ceder el paso a un menor de edad”, entonces, será multado con 3 mil 414 pesos.
No más pa’que aprenda los derechos peatonales.
Pero más aún, a respetar la vida.
También, claro, ha de aprender a respetar el medio ambiente.
Por ejemplo, el hábito de muchos de “arrojar desechos en la vía pública”.
¡Ah! pero si un agente de tránsito lo descubre, entonces, multita de 2 mil 48 pesos, que tratándose, por ejemplo, de un reportero significará el 50 por ciento de su sueldo mensual.
En fin que con el reglamento de tránsito se bebe o se derrama.
Posdata: muchas gracias al reportero Manuel Hernández, de Notiver, por el desglose de las multitas.
