Al venírsele abajo la intención de crear la Fiscalía y la sala anticorrupción para cubrirse la espalda, ahora el gobernador va por un proyecto más ambicioso, que es apoderarse del Poder Judicial, para lo cual desde hace años ha colocado a priístas como magistrados para tener el control de las sentencias, coincidieron los diputados Ana Cristina Ledezma y Jesús Velázquez Flores.
Los legisladores lamentaron que hoy en día, dentro del Tribunal Superior de Justicia se encuentren personas con un claro perfil, compromiso y ataduras a favor del gobierno estatal, y pusieron como ejemplo a los recién nombrados Francisco Portilla Bonilla, Patricia Montelongo Guerrero y Lizbeth Hernández Ribbón, además recordaron los casos de Eduardo Andrade Sánchez, Edel Álvarez Peña, Amadeo Flores Villalba y Marco Antonio Lezama Moo.
Junto a ellos, aseguraron, existen otros magistrados que sirven a los intereses del gobierno estatal, en particular de los últimos dos sexenios, con lo cual, se buscaría acotar la imparcialidad del Poder Judicial para proteger y favorecer a Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.
Frente a este panorama, los legisladores exhortaron al actual presidente del Poder Judicial, Alberto Sosa Hernández defender la autonomía de poderes, así como a la mayoría de magistrados que tienen el compromiso de servir a Veracruz con apego a las leyes para impedir que el Tribunal Superior de Justicia sea tomado por el PRI.
Desde su perspectiva, los diputados estimaron que el panorama parecer ser destinado a que en diciembre próximo sea nombrado como magistrado presidente Francisco Portilla Bonilla, persona que ha quedado en evidencia de servir a los intereses del Gobernador para protegerlo de todas las denuncias y acusaciones de corrupción durante su gestión.
Advirtieron que la certeza jurídica no sólo de los casos de corrupción contra la administración saliente, sino en general toda la impartición de justicia en Veracruz está en riesgo, si el gobernador logra imponer a un incondicional.
Señalaron que existe el riesgo de que el Poder Judicial poco a poco pierda su profesionalismo y capacidad, para convertirse en una agencia de colocaciones del PRI, para incluir a gente sin el perfil adecuado, por lo cual insistieron que los magistrados deben impedir que se consume este atentado contra Veracruz.
