XALAPA, VER.- Actualmente, el estado de Veracruz atraviesa por la canícula, un evento climático que se caracteriza por baja probabilidad de lluvias, calor muy fuerte y cielos despejados. Para la primera semana de agosto, se pronostican diferentes contrastes en el clima, pero dominará un ambiente caluroso a muy caluroso, según la región.
La Subdirección de Estudios y Pronósticos Meteorológicos de la Secretaría de Protección Civil de Veracruz informó que para la semana del 3 al 8 de agosto, se pronostican altas temperaturas a lo largo del territorio veracruzano; sin embargo, de acuerdo con los modelos de pronóstico, sería el día lunes 3 y martes 4 de agosto, cuando las temperaturas alcancen o superen los 39°C en algunas regiones del territorio, principalmente al norte y sur de Veracruz.
De acuerdo con los modelos de pronóstico, a mitad de la semana incrementará la probabilidad de lluvias y tormentas en zonas de montaña, principalmente asociado al fortalecimiento de una vaguada sobre el suroeste del Golfo de México y el paso de una onda tropical por el sur del país.
«Conforme la vaguada pierda intensidad, las lluvias tenderán a disminuir nuevamente hacia el viernes y durante el fin de semana, restableciéndose condiciones más acordes con la canícula», dice el pronóstico oficial.
Durante esta primera semana, el viento dominará en dirección del oreste, Este y Sureste de 20 a 35 km/h, con rachas de 45 km/h en zonas de costa. Durante las tormentas podrán registrarse rachas superiores de manera local y temporal.
Recomendaciones de Protección Civil
De cara a ambos contrastes en el clima —calor extremo y lluvias— autoridades de la Secretaría de Protección Civil emitieron algunas recomendaciones:
Durante el tiempo caluroso, se exhorta a tomar precauciones por las altas temperaturas, mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación
Mientras que para los días de precipitaciones, se recomienda mantenerse atento al incremento de lluvias y tormentas previsto, ya que podrían ocasionar encharcamientos, inundaciones urbanas, crecidas rápidas de ríos y arroyos de respuesta rápida, deslaves en zonas montañosas, actividad eléctrica, viento arrachado y reducción de la visibilidad.
