Tortugas Fundación Yepez A.C.
El domingo 12 de mayo, una tortuga Laúd (que los ambientalistas creían extinta) arribó a las playas de Nautla, en la zona norte del estado de Veracruz, en donde desovó decenas de huevos que podrían eclosionar en las próximas semanas.
Ricardo Yepez, presidente de la Fundación Yepez A.C., afirmó que hace casi 30 años no se tenía un registro de la especie en las costas veracruzanas hasta que comenzaron a observar nidos en distintos años pero siempre en la misma zona.
En los años 2012; 2014; 2016; y 2022; detectaron huevos que resultaron infértiles, por lo que ahora tienen la esperanza de que se pueda lograr el nacimientos de algunos ejemplares de la que es considerada la tortuga marina más grande del mundo.
«Es un patrimonio de todos los veracruzanos y es importante explicar que también es un parimonio de toda la humanidad», por lo que se deben hacer todos los esfuerzos para su conservación.
En las anteriores ocasiones los guardianes de los quelonios movían los huevos del nido para resguardarlos en otra área, esta vez han decidido mantenerlos in situ con el objetivo de que se logren de forma natural.
«Los demás nidos habían tenido que trasladarse ya que se encontraban muy cerca del mar, este nido está en las condiciones óptimas, está lejos de la franja costera, del oleaje elevado, evaluamos y se quedaron in situ».
Las tortugas laúd son gigantes y las más grandes de la Tierra, de acuerdo con publicaciones especializadas se indica que crecen hasta dos metros de largo y superan los 907 kilos; tienen caparazón azul, es algo flexible y casi gomoso al tacto.
«Se compone principalmente por gran cantidad de agua, aceite, sangre por supuesto y una de las teorías que se tienen es que fue cazada al borde de la extinción».
En la labor que han hecho a lo largo de 57 años se han podido dar cuenta que las tortugas regresan siempre al mismo lugar a desovar y una tortuga siempre arriba a la misma playa a hacer su nido solo por una variación de unos cuantos metros entre un desove y otro.