sábado, mayo 2, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•La muerte como compañía

•La vida como un vértigo

•Los días de los sicarios

Luis Velázquez

26 de marzo de 2021

UNO. Levantarse con la muerte cada mañana

Nadie como los sicarios y carteles saben lo que significa “levantarse todas las mañanas con la seguridad de que los matarán”, como lo escribió Gabriel García Márquez en su primera novela, La hojarasca.

Pero también, muchos ciudadanos de a pie inician cada día con el miedo y el temor y el terror de una bala perdida en el Veracruz polvoriento, oloroso a pólvora y sangre.

Un secuestro. Una desaparición. Una tortura. El asesinato. Terminar en una fosa clandestina. Pozoleados o cocinados.

DOS. Nadie se salva

Todos estamos expuestos.

Desde la flor más bella del ejido hasta el rey feo del carnaval y hasta las presidentas municipales y regidoras y ni se diga los aspirantes y suspirantes a un cargo de elección popular.

Y aun cuando cacarean que atrás de los crímenes de los políticos están los narcos, caray, ni tanta euforia se ha refocilado tanto como cuando descubrieron que Remedios la bella había volado al cielo cuando tendía ropa en el patio de casa.

TRES. Contratados para morir

Pero al mismo tiempo, pocos seres humanos viven a la orilla del precipicio, todos los días y noches, como los sicarios.

Ellos saben que fueron contratados, más que para vivir, para morir en el frente de batalla, en la retaguardia, en el centro.

Les pagan, más que para llevar el itacate y la torta a casa, para defender con sus vidas las parcelas de poder. Parcelas que giran, entre otras cositas, alrededor del negocio de la droga, el huachicoleo, el secuestro de migrantes, el asalto en carretera, en autobuses y en casas particulares.

Y desde luego, en el fuego cruzado con los otros carteles y los otros sicarios y los otros malandros.

CUATRO. Tarea peligrosa de la vida

Está canijo que de pronto el padre de familia, sicario, se despida de la esposa y los hijos y se vaya a trabajar durante semanas y meses con los carteles y cartelitos.

Y que la orden de los jefes en cada nuevo amanecer sea cumplir la tarea más peligrosa de la vida, como es agarrarse a tiros con los otros para adueñarse del negocio.

Y la familia, quedar en ascuas, sin saber si regresará vivo o muerto.

CINCO. Amnistía y perdón

Por eso quizá, López Obrador, como buen cristiano que es, desde un principio planteó la amnistía y el perdón para los malandros y carteles.

Incluso, hasta saludó de mano a la señora madre de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, en girita en Sinaloa.

Más todavía: ofreció a la madre de El Chapo cabildear en Estados Unidos para que fuera repatriado y aquí someterse a juicio penal.

SEIS. La vida, puesto el acelerador

Una mente y un corazón especial habrán desarrollado los sicarios para vivir con la bilirrubina al máximo decibel.

Y salir cada día a la chamba con la pistola en el cincho, quizá una R-15 a un lado, pertrechado con bombas molotov.

Seguros, incluso, de que perderán la vida. Y si bien les va, quedarán heridos con posibilidad de salvarse.

Los hermanos Almada, por ejemplo, filmaron montón de películas donde los balazos se empalmaban. Pero eran balas de plomo.

En el caso, balas, como dijera el erudito, que matan. Y como en el caso de Rosita Alvírez, de los tres tiros solo uno era mortal.

La vida, con el acelerador a todo lo que da. Tan es así que por eso mismo cada vez hay más mujeres narcas. La vida, como un vértigo.

Expediente 2021

Dolor y sufrimiento

Luis Velázquez

26 de marzo de 2021

Hay dolor y sufrimiento. Cicatrices en muchos casos que nunca cerrarán. Las heridas abiertas de Veracruz. Por ejemplo:

Las madres mutiladas con hijos secuestrados, desaparecidos y asesinados.

Las madres integradas en Colectivos buscando a sus hijos en fosas clandestinas.

Los familiares del montón de cadáveres en Veracruz.

Y el montón de impunidad como una barbarie sin nombre.

Los padres con hijos menores de edad plagiados y desaparecidos como la niña Reina Sofía, de doce años de edad, de Naolinco.

Los niños huérfanos, y de los que, y por desventura, nadie se ha ocupado en el destripadero de cadáveres.

Y las parejas viudas, intentando sobrevivir al tiempo más infausto de sus vidas cuando la pareja fue secuestrada y desaparecida, quizá ultrajada si era mujer, acaso pozoleada, quizá cocinada, para disolver los restos humanos en químicos y luego arrojarlos a un río, una laguna, el Golfo de México, incluso, y evitar rastro alguno.

Los Colectivos organizando marchas, plantones, caminatas, protestas, resistencia pacífica, tocando la puerta de la autoridad y la puerta seguir cerrada como si le hablaran a un político, funcionario público, sordo.

Las familias a la deriva económica y social cuando el jefe de familia ha sido desaparecido, quizá asesinado.

Y lo más angustiante, y en todos los casos, un día, una noche, así nomás, desaparecer, y pasar los días y las semanas y los meses en la incertidumbre y la zozobra sin saber nada, absolutamente nada, del destino del familiar.

Y lo peor, volar con la imaginación a mundos inexplorados, siempre inventados, pensando en dónde estará y si estará bien y si habrá comido y si estaría tomando la medicina y si lo habrán golpeado y torturado.

Y todos los días, en el desayuno, la comida y la cena, mirar vacía la silla de la mesa donde solía sentarse.

Y ver su recámara en el silencio atroz. Y no saber si conservar su ropa o de plano guardarla por ahí en una caja o en todo caso, obsequiarla, incluso, hasta para el tianguis en la colonia popular.

Más, mucho más, cuando han transcurrido un año, dos, tres, sin una noticia sobre su paradero.

Es la peor tragedia humana. Vivir con el sobresalto de si el familiar está vivo o muerto.

El sufrimiento y el dolor sin nombre.

DERECHO A VIVIR CON DIGNIDAD

Se trata del peor de los tiempos para los derechos humanos, por cierto, la izquierda en el mando sexenal, aquella que desde sus orígenes gritonea que la razón superior de su causa social y partidista son los derechos humanos.

Igualdad, fraternidad y libertad clamaron en la Revolución Francesa.

El legítimo derecho humano a vivir. Y a vivir con dignidad cada hora y aprovechando cada día para seguir creciendo un poco en el desarrollo humano y personal.

El derecho a un trabajo digno, estable, retribuido con justicia social.

El derecho a la calidad educativa. Y a la buena política de salud pública.

Y ni se diga la garantía constitucional de conservar la tranquilidad y la seguridad y la procuración de justicia, ágil y expedita.

Y es que cuando todos los días y noches, en la esquina de la casa merodean el asalto, el secuestro, la desaparición, el ultraje y el asesinato, un Veracruz oliendo a pólvora y sangre, nadie puede vivir y estar en paz.

Peor tantito cuando un secuestro y una desaparición siguen a otros y a otros y a otros y sobrevienen los homicidios y continúan imparables, multiplicándose como los peces y los panes, los conejos y los ácaros y la humedad.

Peor aún, cuando el miedo a vivir transfigura “en el miedo al miedo”, el miedo de afuera y el miedo de adentro, y cuando las familias, la población, los ciudadanos de a pie, sienten, huelen, perciben, olfatean que la vida peligra.

Es cuando, y entre otras cositas, el llamado Estado de Derecho es relevado por el Estado Fallido, el Estado Delincuencial, el Estado Malandresco.

Y cuando la capacidad de gobernar se ha perdido y entonces, desde el púlpito del palacio repiten como chachalacas la frase memorable, citable y recordable de que pronto, pronto, pronto, habrá justicia y pronto, pronto, pronto, acabará la impunidad.

Las grandes mentiras de la historia y que, incluso, ni siquiera, vaya, las tribus políticas y gobernantes lo creen, porque al mismo tiempo, saben de la demagogia barata y ruin y atroz en que han caído, “atrapados y sin salida”.

En el otro lado del charco, el dolor y el sufrimiento se multiplican.

Pero los pueblos, dice el viejito del rancho, son como las mulas. Un día, cargadas a lo máximo, arremolinadas por el fuete del capataz, se frenan y se enmulan. Y ni un paso pa’lante ni un paso pa’atrás.

Luego, se zangolotean y tiran la carga y más enmuladas se ponen.

Entonces, es cuando en los pueblos aparece la resistencia pacífica, resistencia ciudadana, resistencia electoral para ajustar cuentas en las urnas.

Barandal

•Clases presenciales

•Escuelas fracasadas

•COVID, politizado

Luis Velázquez

26 de marzo de 2021

ESCALERAS: El regreso a clases presenciales sigue politizado. Desde la mañanera, López Obrador se lavó las manos. Que cada gobernador decida, anunció. Todo inició cuando la profe Delfina Gómez tomó posesión de la secretaría de Educación. Mi objetivo, dijo, es el regreso a las aulas.

Entonces, uno o dos días después, aplicadito, el góber jarocho comenzó a hablar en el discurso patriotero del inminente regreso a clases en el próximo ciclo escolar.

En Campeche, el góber da como un hecho el regreso en el mes de julio.

PASAMANOS: En la zona conurbada de Boca del Río y Medellín, una escuela de preprimaria, primaria y secundaria, bachillerato parece, también ya se incluyó.

Pero con una advertencia: cada padre de familia ha de suscribir cartita de buena voluntad donde exenta de responsabilidad a la dirección de la escuela si un hijo sale contagiado.

Y es que, afirma el sicólogo social del barrio, las madres pudientes, casadas con hombres ricos y riquillos, están hartas de los hijos recibiendo clases digitales.

Más, mucho más porque ellas han de fletarse al lado de los niños, frente a la computadora, para, digamos, explicar a los hijos las clases correspondientes.

CORREDORES: En la Ciudad de México hay un debate. Se está dando entre los dueños de algunas universidades privadas. Las partes en dos frentes de batalla. El Sí y el No para las clases presenciales.

Desde la mañanera, el gobierno federal, mejor dicho, la secretaria de Educación Pública, esperando el desenlace.

Y al mismo tiempo, chambeando para amarrar de nuevo la candidatura a gobernadora del Estado de México donde fuera derrotada por el priista Alfredo del Mazo junior.

BALCONES: Una realidad se impone por encima de los pronósticos y profetas. Ningún epidemiólogo en el mundo está cierto, seguro, de la fecha cuando el COVID se haya esfumado en la tierra y volado al cielo como Remedios, la bella, en la novelística de Gabriel García Márquez.

Ni siquiera, vaya, con las famosas vacunitas rusas y japonesas, chinas y norteamericanas.

Entonces, la politiquería y las pasiones políticas contrariadas se están atravesando y bastó la palabra de la profe titular de la SEP para agitar las aguas, de por sí convulsas y telúricas.

Simple y llanamente, se está arriesgando la vida.

Insuficiente, por ejemplo, que con vacunar a los profes ya la libraron.

Menos, cuando hasta las mascotas son contagiadas por los humanos.

PASILLOS: Si el lector sigue las noticias en el día con día advertirá, quizá asombrado, perplejo, deslumbrado, los díceres entre los políticos sobre las clases presenciales.

Todo, con el único objetivo de agradar a la secretaría de Educación Pública y/o evitar el desplome de las escuelas privadas.

La cordura, la mesura y la prudencia, totalmente rebasadas.

Cada vez más contagiados y más muertos. Y más hospitales y funerarias saturadas. Y más panteones rebasados.

Y más hogares con niños huérfanos y parejas viudas y abuelos fallecidos.

VENTANAS: Se vive el peor de todos los tiempos. Este tiempo del mundo padeciendo las famosas pandemias que suelen ocurrir cada cien años.

Y aun cuando el COVID llegó con la recesión…

Y la economía está en picada…

Y más negocios, comercios, empresas, industrias, fábricas y changarros siguen quebrando y cerrados, incluso en definitiva…

Y el desempleo alcanza dimensiones inimaginables, la prioridad número uno es conservar y garantizar la vida.

Y la vida de todos. Niños, jóvenes, gente en la madurez y ancianos.

Pero ni hablar, las tribus políticas suelen descalabrar toda posibilidad de cordura y mesura.

La ambición desmedida y loca por el poder público.

Malecón del Paseo

•Filosofía política de AMLO

•Subir al ring con guantes

•Tiroteo a medios externos

Luis Velázquez

26 de marzo de 2021

EMBARCADERO: Desde el sexenio de Adolfo López Mateos, Héctor Fuentes Valdés suele leer periódicos… Ha vivido pendiente de los hechos y las declaraciones relevantes… Al momento, diez presidentes de la república, más once, con López Obrador … Y desde entonces, nunca un jefe del Poder Ejecutivo Federal con el estilo personal de ejercer el poder como el político del Edén… Entre otras características, tan terco y obstinado y bragado y peleador callejero que, por ejemplo, jamás un presidente ha rafagueado con tanta insistencia y terquedad, “a tiro por viaje”, primero, a un montón de periódicos y columnistas y articulistas… Y segundo, a medios extranjeros…

ROMPEOLAS: El último bombardeo desde “La mañanera” fue en contra de un trío de periódicos internacionales… Uno, The New York Times, uno de los más importantes e influentes de Estados Unidos y del mundo… Dos, The Guardian, de Gran Bretaña… Y tres, El País de España… Y en los tres casos, por la misma única razón… Defender con tozudez la candidatura de Félix Salgado Macedonio a gobernador de Guerrero, con todo y las denuncias penales por acoso sexual y ultraje en contra de cinco mujeres y que nada valieron…

ARRECIFES: Antes, mucho antes, se ha gastado y desgastado con varios medios nacionales… Entre ellos, Reforma y El Universal… Pero también en contra de columnistas y articulistas, entre otros, Leo Zuckerman, Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Raymundo Riva Palacio, Ciro Gómez Leyva, Carlos Marín, Carlos Loret de Mola, María Amparo Casar y Denisse Dresser… A la mayor parte de ellos acusa de intelectuales y reporteros orgánicos que estuvieron al servicio de sus antecesores… Y por tanto, beneficiados en materia económica, según él, en tanto ahora, en el obradorismo otros medios son privilegiados…

ESCOLLERAS: En su ADN, el presidente es un rijoso… Durante casi unos veinte años fue disidente y adversario al sistema político priista… Entonces, organizaba caminatas con indígenas y campesinos de Tabasco a la Ciudad de México despotricando en contra de Pemex, sobre todo… Y en el camino, se lanzaba con los jefes tribales de la política en el discurso incendiario y en la declaración mediática… Así, tal cual, la vida le funcionó y Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo y Porfirio Muñoz Ledo, lo voltearon a mirar… Incluso, cuando el ingeniero Heberto Castillo Martínez fue candidato de la izquierda a gobernador de Veracruz ante el priista Patricio Chirinos Calero, López Obrador fue coordinador de su campaña electoral…

PLAZOLETA: Es el único discurso, la única filosofía política y social, que tiene y de la que está convencido funciona y opera a cabalidad, pues la rijosidad lo llevó a presidente del CEN del PRD, a jefe de Gobierno en la Ciudad de México, a fundar su partido político, MORENA, y a la presidencia de la república… Y ni modo que ahora, así nomás, cambie… Por el contrario, más rijoso que nunca… Un testimonio inapelable son “Las mañaneras” y desde donde se ha conflictuado con la mitad de los jefes tribales del país y casi la otra mitad…

PALMERAS: Por ejemplo, es el primer presidente de México, quizá hasta de América Latina, que acusa a trío de periódicos internacionales de que en vez de informar con rigurosidad a los lectores investigando los hechos, simple y llanamente, “calumnian”…. Y más, mucho más, porque como jefe del Poder Ejecutivo Federal se lanzó en contra de ellos para defender a un militante de MORENA, y su amigo… Es el estilo de ejercer el poder y el resto del sexenio es y será la filosofía política…

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