sábado, mayo 9, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Estadística de la muerte

•Segundo lugar nacional

•Cada quien su COVID

Luis Velázquez

18 de agosto de 2020

UNO. Estadística de la muerte

Nadie está a salvo de morir por el coronavirus. Personas de todos los estratos sociales han fallecido. Gente común y sencilla, trabajadores informales, amas de casa, personas de la sexta, séptima y octava década, políticos, líderes, académicos, sacerdotes y reporteros, entre otros, en la estadística de la muerte.

Veracruz, en el tercer lugar nacional con gente contagiada y muertos. El país, en el tercero lugar mundial con enfermos y fallecimientos.

¡Vaya paradoja! Hasta enfermeras y médicos en la numeralia de la muerte. Claro, están más expuestos dada la cercanía con los pacientes.

DOS. Cada quien su COVID

En el lado oficial celebran que la pandemia va pa´abajo. Por eso, quizá, parte de la población circula ya en las calles y avenidas, comercios, negocios y centros comerciales.

Pero la realidad es atroz y dura, cruel, inclemente, despiadada.

Basta y sobra con mirar la estadística.

Por un lado, el optimismo irracional, y por el otro, las cosas y los hechos y las circunstancias como son.

En todo caso, cada quien que adopte su COVID, pues a estas alturas la mayor parte de la gente se ha vuelto especialista en epidemiología.

TRES. Más de 3 mil muertos

Varios gobernadores han caído enfermos. Por fortuna la libraron. Bien atendidos en hospitales privados. Servicio de primera.

Pero en otras latitudes, la desolación. En Veracruz van más de tres mil personas fallecidas. Incluso, hasta en edades inverosímiles, pues la advertencia oficial es que pega duro y tupido, con poca posibilidad de salvarse, en los adultos mayores.

Más grave si se considera el anuncio de la Organización Mundial de la Salud que permanecerá el resto de la vida hasta el Día del Juicio Final.

CUATRO. 80 muertos en un día

La chamba de AMLO es abonar el optimismo en medio de los vientos huracanados. Quizá, hasta mentirijillas piadosas para reconfortar el corazón social.

Pero al mismo tiempo, jugando con el escenario electoral, cuando, caray, el único aval de un político, sea quien sea, son los hechos.

Y los hechos multiplican el pesimismo.

Simple y llanamente, por ningún lado hay razones para destramparse en la vida cotidiana.

Y sin necesidad de volverse un epidemiólogo, la política sanitaria se mantiene o el rebrote será, es peor.

Días cuando en Veracruz han muerto ochenta personas por el COVID.

CINCO. Lava manos de Secretaría de Salud

Está claro: la secretaría de Salud, SS, fue rebasada por el principio de Peter.

Por ejemplo: cuando los contagiados y los muertos por día son alarmantes, lo más fácil del mundo es que el titular de la SS inculpe, primero, a la población desobediente, y luego enseguida, a los presidentes municipales.

Una actitud oficial, política sanitaria, filosofía de vida, de culpar a los demás de los errores y yerros personales e institucionales.

Ni modo que el capitán del avión culpe a los pasajeros del derrumbe y el desplome en pleno vuelo.

SEIS. Descrédito de la SS

Hay, parece existir una encrucijada. Se continúa en el encierro para salvar vidas o se levanta la cuarentena para evitar la recesión, la ruina económica de los comercios y el desempleo.

Por lo pronto, los contagios y los muertos siguen, imparables.

Y la secretaría de Salud del gobierno de Veracruz, en el peor descrédito, pues estar en el tercer lugar nacional del desastre expresa una política errónea, capitanes del barco que son, pues en otras entidades federativas adoptaron mejores decisiones para salvar vidas y amainar los estragos de la recesión.

Expediente 2020

La pista del billete

Luis Velázquez

18 de agosto de 2020

El debate sobre la corrupción en el sexenio de MORENA en Veracruz es viejo. Desde luego, con mucha carga política, después, y por ejemplo, de tantos sexenios acusados de pillaje. México, en el primer lugar mundial con funcionarios ladrones.

Y ahora, de cara a las elecciones de alcaldes y diputados locales y federales a mediados del año entrante, diríase que la polémica arrecia.

Nada como ganar en las urnas acusando de pillos insaciables a los demás, sobre todo, a las tribus de MORENA en el poder.

Con todo, el manejo del presupuesto guinda y marrón ha sido de una manera opaca.

Peor todavía si se considera que los Morenos se treparon en la 4T con la purificación moral y la honestidad valiente gritando “a los cuatro vientos” que sus antecesores son unos corruptos, y ellos, ángeles de la pureza.

Los soldados de la patria, como se llaman, contra “la mafia en el poder”.

Los siervos de la nación anunciando el paraíso socialista frente a los pillos priistas y panistas.

El pastorcito de Oaxaca gritoneando que ahí el lobo.

Yo, han sostenido durante veinte meses, soy honesto. Tú, mi antecesor, “un delincuente de cuello blanco”.

Casi casi el festín verbal de Luis Echeverría Álvarez advirtiendo al mundo que sus antecesores políticos y empresarios “ya nos saquearon pero no volverán a saquearnos”.

Inverosímil, por ejemplo, siguiendo la pista del dinero, que el gobierno de Cuitláhuac García otorgue por dedazo obra pública y servicios y compre medicinas, patrullas y ambulancias a empresas foráneas sin recibir un billetito a cambio.

Inconcebible hallar una razón democrática de peso y con peso para comprar medicinas y otorgar servicios a empresa del secretario de Salud de Jalisco como antes a negocio del delegado federal, así nomás, por revelación divina de que son el testimonio puro de la 4T.

Insólito que desde el primer mes del sexenio, diciembre del año 2018, el tráfico de influencia y el conflicto de intereses se expresara en el más alto decibel con cargos públicos para la familia y los cuates y nada, absolutamente nada pasara.

Por el contrario, en cada girita, AMLO, levantando la mano y vitoreando a su góber bendecido.

Una jugada rara y extraña. Porfirio Díaz Mori, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas, repartieron el poder entre los cuates a cambio de garantizar la tranquilidad en sus pueblos aldeanos.

El primer acto presidencial de Benito Juárez fue concesionar tres cargos públicos a sus yernos para felicidad de sus hijas, todos, viviendo en Palacio Nacional.

El primer acto presidencial del efímero Francisco Ignacio Madero fue indemnizar a sus familiares por las haciendas expropiadas en la revolución, y el segundo, financiar un periódico a su hermano, Gustavo, Nueva Era, únicamente para que lo defendiera de la gran prensa.

Juárez, Madero y Cárdenas, el trío de héroes de Amlove.

ELEMENTOS DISTRACTORES

Se ignora si la estrategia de acusar a los demás de pillos y ladrones tenga resultados. Más, como en el caso cuando luego de tantas denuncias penales en la Fiscalía General, solo una procedió, en el caso, contra un funcionario de la secretaría de Finanzas y Planeación del bienio yunista.

Pero con todo, quizá habrá servido “para meter las manos al cajón” y sentir que las secretarías del gabinete legal y ampliado fueron concesionadas a parcelas del poder guinda y marrón como pago a “los servicios prestados a la patria” amorosa, y por tanto, pueden hacer y deshacer.

Digamos, como elemento distractor. El ladrón gritando al público que agarren al ladrón. “Yo soy el Estado”. “Aquí mando yo”. Y yo soy impoluto, honesto, honrado, íntegro.

Por eso, el PAN y PRI ya expulsaron de sus bancadas en la LXV Legislatura a varios diputados Judas y tienen en la mira a más de cien presidentes municipales que así nomás, en nombre, ajá, de la 4T avalaron las reformas electorales, y de paso, aprobaron fast track el sexteto de candidatos del góber fifí a las magistraturas del Tribunal Superior de Justicia, TSJ.

Y es que nadie, absolutamente nadie cree que los legisladores locales y los alcaldes quedaron convencidos de la ley que aprobaron y de las propuestas para el TSJ.

“Veinte y las malas” se diría como premisa universal, escenario posible, que la frase bíblica de Álvaro Obregón de que “ningún militar resiste un cañonazo de 50 mil pesos” alcanzó trascendencia superior.

Y sin embargo, ninguna denuncia penal ha procedido. Y mucho se duda opere si se considera el pasado inmediato.

Con todo, la suspicacia está sembrada. Y lo peor, germinando en tierra fértil, creciendo en la impunidad de igual manera como los carteles y cartelitos “creciendo al castigo” cuando asesinan y asesinan y nada pasa.

Más allá de los presuntos trastupijes conocidos, demasiado ventilados en una parte de la prensa, el pillaje en el sexenio de MORENA constituiría uno de los secretos mejor guardados.

Impunidad por todos lados. Comisión de Vigilancia de la LXV Legislatura, a modo. ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, a modo. Contraloría, a modo. SEFIPLAN, a modo. Poder Judicial, a modo.

Barandal

•Remesas de Veracruz

•Gran sostén económico

•Desdén migratorio

Luis Velázquez

18 de agosto de 2020

ESCALERAS: Las remesas del millón de jarochos en Estados Unidos como migrantes, incluso, sin papeles, encarnan el sostén de la economía estatal. Por encima de los ingresos derivados por las industrias de la caña de azúcar, el café y los cítricos.

En la estadística de la dirección de Migración de la secretaría de Gobierno son apenas unos 400 mil paisanos allá. En la Universidad Veracruzana, unos académicos estudiosos del movimiento migratorio los cuantifican en un millón.

Por eso el gobierno del estado necesitaría centrarse en los migrantes y sus familias porque de que de aquí partieron debido a la errática política económica.

PASAMANOS: Unos historiadores ubican la migración a EU en el Porfiriato cuando la construcción de las vías del ferrocarril en el país vecino.

En un principio, desde Veracruz, la migración solo llegaba a la Ciudad de México. Después, se extendió a los campos agrícolas de la frontera norte, y de ahí, a EU.

En algunas películas sobre la migración se han referido a Veracruz como un estado productor de ilegales, aun cuando el grueso se ubica en los estados del centro de la nación.

CORREDORES: Durante varios sexenios, la dirección de Migrantes los ha tratado con desdén y menosprecio. Digamos, una oficina burocrática como premio de consolación en el reparto de las mieles, pero acotada.

Y lo peor, sin fuerza política, social y económica.

En el duartazgo, por ejemplo, cumplían el objetivo social organizando algunas veces festivales para los niños migrantes el 6 de enero y el día del niño…, pero siempre, para los hijos de centroamericanos en su paso por Veracruz, quizá creyendo que la migración provenía de una parte lejana de la tierra.

BALCONES: Como en la viña del Señor en el movimiento migratorio hay de todo.

Por ejemplo, familias desintegradas, porque el padre se fue a la aventura y luego de algunos años dejó de enviar los centavitos a la familia pues había encontrado a una nueva pareja.

Se han dado casos peores, por ejemplo, de hombres que contrajeron el Sida y de vuelta a casa, digamos, hacia fin de año, tuvieron relaciones con sus parejas y las contagiaron.

Hay familias a quienes ha ido bien y hasta construyeron sus casitas con las remesas, incluso, con el diseño arquitectónico de Estados Unidos con las fotos enviadas por los hombres.

PASILLOS: En veinte meses del sexenio de MORENA en Veracruz, igual que en otros tiempos, únicamente hablan de los migrantes de Honduras, Guatemala, Salvador y Nicaragua en su paso por Veracruz.

Pero nunca la dirección de Migración ha emitido un boletín informando de hechos, acciones y circunstancias cerca de las familias de los migrantes y de los migrantes.

Por ejemplo, a lo más expuesto que están es a la desintegración familiar con casos dramáticos donde primero se fue el marido y nunca volvió y luego la esposa y jamás regresó y después uno que otro hijo para buscarlos.

VENTANAS: Si son 400 mil o un millón los paisanos en EU, de cualquier forma son un montón. Y por eso mismo, la 4T con la purificación moral y la honestidad valiente necesitaría estar cerca de ellos buscando caminos y salidas para enaltecer la calidad de vida.

Pero, bueno, todo indica que de igual manera como en los tiempos priistas y panistas, los migrantes solo existen en el programa anual en el mes de diciembre de Guadalupe Reyes, digamos como el sacrosanto día del niño, de la madre y del profesor.

Malecón del Paseo

•La vida endurecida
•Población sublevada
•Esperanza muerta

Luis Velázquez
18 de agosto de 2020


EMBARCADERO:
La vida se ha vuelto demasiado dura… Difíciles, ríspidos, vertiginosos, los días y las noches, las horas… Dura la realidad… Duro el confinamiento… Dura la recesión… Duro el cierre de negocios y comercios… Duro el desempleo… Duro el pronóstico de los expertos de que al final de la pandemia habrá doce millones y medio más de mexicanos cesantes, sin trabajo, sin un ingreso quincenal, sin dinerito para llevar el itacate y la torta a casa, sin ahorritos para atender una enfermedad y pagar la consulta al médico y comprar la medicina… Duros los contagios, dura la muerte por el coronavirus ganando todas las  batallas.. Duro, terrible, espantoso, el aislamiento… Más duro que la población se esté sublevando saliendo a la calle, el café y la plaza comercial, desafiando al gobierno que clama permanecer en casa…

ROMPEOLAS: Dura la miseria, la pobreza y la jodidez… Mucha más dura la miseria, el estado social cuando, decía León Tolstói, el mejor escritor de todos los tiempos, se pierde todo, hasta la dignidad, para llevar el itacate a casa para los hijos y la esposa… Más dura la muerte de la esperanza porque significa que todo está perdido y que las personas se sienten derrotadas y aniquiladas… Todavía más, cuando cada mujer y hombre sienten, creen, están convencidos de que toda su vida anterior fue una cadena interminable de errores… Es decir, cuando la gente carece de un sentido, una razón, una causa fundamental para seguir empujando la carreta en medio de la tempestad y los vientos huracanados, sin que el solecito salga como un arcoíris…

ASTILLEROS: Más dura la vida, por ejemplo, con el medio millón de habitantes de Veracruz que únicamente hacen dos comidas al día, y mal comidas, por la precariedad devastadora en que viven… Y lo peor, «atrapados y sin salida», sin una lucecita anunciando la posibilidad de días mejores… Dura, claro, la vida, para los 6 de los 8 millones de habitantes de la tierra jarocha en la miseria y la pobreza según la estadística del INEGI y los Cuadernillos Municipales de la secretaría de Finanzas y Planeación y que pueden consultarse en Internet exhibiendo las miserias de un Veracruz rico y pródigo en recursos naturales…

ESCOLLERAS: Duro también el oleaje de inseguridad, incertidumbre y zozobra de todos los días y noches… Y dura su hermana gemela, sórdida y siniestra, como es la impunidad… Más, mucho más duro, por ejemplo, que las tribus política aposentadas en el gobierno de Veracruz sean mesiánicas, soberbias y petulantes, engreídas, consideradas a sí mismo como los soldados de la patria y los siervos de la nación… Y más duro, pues significa que viven en un mundo rosáceo donde ellos son ángeles de la pureza, infalibles, recordando a Tolstói cuando exclamara en la locura literaria que «si Dios no existe, entonces, yo soy Dios»… «¡El difícil arte de vivir!» escribió Albert Camus en una de sus crónicas cuando dirigía el periódico clandestino, Combat, en Francia…

PLAZOLETA: Dura la vida cuando estás enfermo y sin seguridad social y sin dinerito ahorrado y sin apoyo familiar… Más dura, atroz, cuando un niño enferma en casa y se vive a la quinta pregunta, desafiando a la quincena cada quincena… Y cuando tocas puertas y están cerradas… Y cuando a los tres días el muerto y el arrimado apestan… Por eso, y entre otras cositas, el viejo, legendario, histórico y mítico principio universal de que venimos al mundo para ser felices parece, es, una bofetada, una grosería, una humillación, un pitorreo… «Veinte y las malas» que de cada diez personas que pasan enfrente, solo una, dos quizá, están contentos consigo mismos, a partir de dos ejes centrales, concretos, específicos y macizos… A, un empleo seguro, pagado con justicia laboral, y en donde cada quien se sienta a gusto… Y B, una salud firme para despertar cada día cien por ciento motivado…

PALMERAS: El coronavirus ha recrudecido la vida… Más todavía, la recesión… El mundo inimaginable cuando se multiplican las personas desempleadas, a tal grado, como escribiera Manuel Acuña desdeñado por su utopía, Rosario de la Peña, que «ya no sabemos ni dónde se aza el porvenir»… Días ríspidos, donde alrededor solo se mira y siente el infierno…

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