lunes, abril 13, 2026

Escenarios

•Político honesto

•Una vida ejemplar

•Vázquez Figueroa

Luis Velázquez

19 de octubre de 2019

UNO. El favorito de López Arias

A los 24 años de edad, el licenciado Alfonso Vázquez Figueroa fue elegido diputado local. Y a los 25 años, director estatal del D.I.F. Gobernaba Veracruz Fernando López Arias, el Fiscal de hierro, procurador de Justicia de la República con el presidente Adolfo López Mateos, tiempo cuando encarcelara, entre otros, a Demetrio Vallejo, el gran líder ferrocarrilero.

Entonces, Vázquez Figuera dijo a López Arias:

–Señor, tendré dos cargos. Diputado y director del D.I.F. A uno debo renunciar.

–No, no riñen. No son incompatibles.

Dos sexenios después, la historia se repetía. Con Rafael Hernández Ochoa, Gonzalo Morgado Huesca fue presidente del C.D.E. del P.R.I. a los 25 años y diputado local a los 26 años.

Pero Vázquez Figueroa ha sido, sin embargo, uno de los jóvenes políticos más cercanos a López Arias. Incluso, en un gabinete donde el gobernador privilegiara a los jóvenes, entre ellos, Mario Vargas Saldaña, Carlos Brito, Arturo Corneilly Zamora, Pastor Murguía y Manuel del Río González.

También, Víctor Cuauhtémoc Naranjo, Mario Hernández Posadas, Manuel Ramos Gurrión, Pablo de la Cruz y Julio César González Calderón.

Fue un gran inicio para Vázquez Figueroa en la vida pública.

DOS. Político honesto

Después, tuvo más oportunidades. Dejó atrás la comodidad de la vida provinciana y migró a la Ciudad de México para jugar en las grandes ligas.

Allá, por ejemplo, ligó su destino con buen karma. Por ejemplo, con Augusto Gómez Villanueva, secretario de Agricultura con el presidente Luis Echeverría Álvarez en el primer periodo.

Y con Alfredo Vladimir Bonfil, el legendario y mítico líder de la Confederación Nacional Campesina, y quien, por desgracia, muriera en un accidente de helicóptero desplomado en La Antigua.

Y con Félix Barra García, secretario de la Reforma Agraria con Echeverría en el segundo tramo sexenal.

Años después, Vázquez Figueroa sería también administrador de la Aduana Marítima en la ciudad de Veracruz.

Nunca en la historia local y nacional un político con una honestidad “a prueba de bomba”. Jamás se enlodó las manos. Tampoco se involucró en conflictos de intereses ni menos, mucho menos, traficó influencias.

Fue, es, un político que viviera con “la medianía de su salario”, a tal grado que luego de su carrera cumplida en tiempo y forma se jubiló de igual modo como todos y cada uno de los burócratas.

TRES. Gran operador político

Fue, es, un gran operador político. Un cabildero discreto. Con bajo perfil. Eficiente y eficaz, capaz de sentar en la mesa a dios y al diablo, a los buenos y a los malos, y negociar y tomar acuerdos y suscribir pactos.

Con López Arias, alcanzó el doctorado en Ciencias Políticas. Más, mucho más aprendizaje que en cualquier posgrado académico.

Incluso, así Guadalupe Victoria fuera el primer gobernador de Veracruz y a los 38 años (en 1824), y Antonio López de Santa Anna, a los 35 (en 1829), y Miguel Alemán Valdés a los 36 años, a los 25 años Vázquez Figueroa andaba en los caminos oscuros y sombríos, felices y avasallantes de la política.

Tanta confianza le tuvo López Arias que hasta lo nombró director del DIF estatal y, además, se encargaba hasta de cuestiones familiares dada la alta discrecionalidad con que siempre se manejó, actuó y operó en la vida pública.

En política jugó en los dos bandos, tanto en el escenario local como federal. Estuvo, entonces, en la grilla aldeana y en la grilla metropolitana. Y fue, y es, amigo de muchos políticos priistas del siglo pasado encumbrados en los más altos niveles.

Publicidad




Otras noticias