Las víctimas atacadas, son presuntos ladrones de autos en Sinaloa. Los atacantes los siguen, estudian y analizan sus pasos para finalmente atacar.
Carlos «N» fue víctima de un supuesto hombre de 1.65 metros de altura, el cual maneja un modo de operación que se basa en asesinar a los jóvenes y dejar carritos de juguete sobre los cuerpos. Dependiendo el numero de juguetes colocados en el cuerpo de las víctimas, es el número de unidades que fueron robadas.
En Sinaloa aparecieron otros cuerpos con las mismas características que Carlos “N”, en menos de 48 horas.
Según reportes de la Fiscalía General, el pasado 8 de agosto a las 09:30 a.m, la quinta fue captada por cámaras de seguridad en donde atraco a dos mujeres.
Al momento de ser hallado, el cadáver de Carlos tenía severas huellas de tortura y al menos seis carritos.
