El presidente, Andrés Manuel López Obrador, explicó que lo que planteó a los periodistas no se trató de una amenaza y que fue malinterpretado por algunos.
El día lunes en conferencia de prensa, reiteró que su gobierno va a garantizar las libertades, el diálogo circular, el debate, y los cuestionamientos que le hagan con respeto. Al ser cuestionado sobre el diálogo que sostuvo con el periodista Jorge Ramos, sobre el tema de la inseguridad, el presidente puntualizó:
“El otro día vi con motivo de esta entrevista, vi a un columnista diciendo que los que venían aquí no eran buenos periodistas, que Jorge Ramos sí era muy buen periodista. No, yo pienso, con todo respeto discrepo, creo que ustedes no sólo son buenos periodistas, son prudentes porque aquí los están viendo y si ustedes se pasan, pues, ya saben lo que sucede. Entonces, pero no soy yo, es la gente; no es conmigo, es con los ciudadanos, que ya no son ciudadanos imaginarios”.
López Obrador señaló, lo que había dicho el día lunes es que iba a ejercer su derecho a réplica, pero que algunos lo tomaron como una represalia.
Dije que cada quien era responsable de sus actos y que el dialogo era circular”, enfatizó y añadió que quiso dejar en claro una regla que se utilizaba antes, una frase atribuida a Sebastián Lerdo de Tejada acerca de que la prensa se regula con la prensa, es decir que no debe haber censura por parte del gobierno, que no debe limitarse la libertad de expresión.
“Aclaro esto porque algunos sintieron que era una amenaza, ya les he dicho nosotros no vamos a actuar como los gobiernos conservadores, neoliberales”, subrayó.
Aseguró que su gobierno no hará lo que otros gobiernos hicieron a muchísimos periodistas en todo el país y agregó que sólo les fue bien a los periodistas “que se dedicaban a quemar incienso”. No obstante, reconoció “a los periodistas que resistieron e hicieron un periodismo libre e independiente”, y merecen todo el respeto.
